There Are No Ghosts at the Grand gana el premio del Festival de Tribeca

La sección de videojuegos del Festival de Tribeca ha repartido los premios de su edición 2026, y el título que se ha llevado el galardón mayor ha sido There Are No Ghosts at the Grand, el excéntrico cruce entre juego de reformas, musical de misterio y thriller lovecraftiano del estudio británico Friday Sundae.

La propuesta es tal cual esa: heredas un hotel viejo y ruinoso, y tu cometido es reformarlo para devolverle el lustre que un día tuvo. Hasta ahí, todo normal; por el día te dedicas al curro usando tus herramientas, que por cierto hablan, pero las cosas cambian un poco por la noche, cuando criaturas sobrenaturales invaden el hotel y tus herramientas se transforman en las armas con las que debes defenderte.

Por si las herramientas parlanchinas y los asedios sobrenaturales no fueran suficiente, por el camino conoces a una serie de personajes, cada uno con «su propia historia y su canción esperando ser descubierta», se lee en la descripción del juego en Steam. Estas canciones son clave en tu relación con ellos: en última instancia, el juego nos anima a hacer «un dueto con ellos para desvelar sus verdades más profundas».

Estos ingredientes acaban haciendo un juego «muy personal» para el equipo de Friday Sundae, en palabras de Anil Glendinning, uno de sus fundadores. La mezcla de «música, misterio y cultura costera británica» que propone el juego sirve para contar una historia «sobre las cosas que las familias pasan a través de las generaciones», que pueden ser hoteles en ruinas, canciones o una conexión fatal con las profundidades más oscuras de lo sobrenatural.

There Are No Ghosts at the Grand es uno de los catorce juegos que el festival neoyorkino, principal y mayormente dedicado al cine, seleccionó para su parte dedicada a los videojuegos. Es una de esas selecciones pequeñas, que necesariamente se dejan fuera muchos títulos que podrían competir aquí con muchas garantías, pero que funcionan por venir validada por el prestigio del festival principal; otros de los juegos del festival fueron Löfsong, Control Resonant o el esperadísmo Virtue and a Sledgehammer, de Deconstructeam y Selkie Harbour.