
Podría empezar con algún truco fácil para presentar este artículo. Por ejemplo, y como quien no se da cuenta, hablando de las golosinas que nos comprábamos al salir del colegio para el camino de vuelta a casa, o de colecciones de cromos sobre los temas más importantes, como dibujos animados, de las que hablábamos entre clases con nuestros mejores amigos. Retrotraer al lector, a fin de cuentas, a esa época dorada en la que se recuerda uno completamente feliz… para mediante alguna argucia, introducir ese elemento que tanto poder nos otorgó siempre, tan codiciado y valorado, con el que obtener felicidad en forma de, entre otras, las citadas: la moneda de cinco duros. Esto daría fácilmente pie para hablar de las máquinas recreativas, la importancia que tenían en aquel momento en el mercado y lo fácil que era por tanto encontrar una en la que invertirla y disfrutar de nuestro juego favorito, adentrarnos en mundos mágicos, y olvidarnos de lo que creíamos eran problemas.
Pero por supuesto, no lo haré. En primer lugar, porque en AnaitGames nunca utilizamos recursos tan burdos y en segundo, porque Golden Axe es una saga tan increíblemente mítica que cualquier jugador que se tenga un mínimo de respeto se saltará los pasos anteriores para imaginarse directamente el mueble de la recreativa abarrotado de pre y no tan preadolescentes, en todos los ángulos imaginables, estirando el cuello para poder ver a algún suertudo jugar esa historia de bárbaros, enanos, amazonas y dragones.




