Avatar
Avatar

Potajito

@potajito

“Potajito”

Mensajes 157 Seguidores 4 Sigue a 10
Últimos logros desbloqueados
1 logro
desbloqueado

Top contenido de la comunidad

  • Potajito, 05/02/2019 @potajito, Usuario Offline

    Full Metal Furies, ellas contra el barrio

    Nunca tuve consola en casa hasta bastante tarde, pero uno de mis mejores recuerdos videojueguiles fueron las tardes frente a la Mega Drive en casa de primos y amigos. Prácticamente todo el mundo tenía una, algún privilegiado tenía la Super Nes, pero lo normal era tener la Mega Drive con el omnipresente cartucho MEGA 6. Shinobi (el Dark Souls de la época), el Italia 90 (me da el estrés postraumático solo de escuchar los efectos de sonido y la música), Golden Axe, Super Hang On, el Columns cogiendo telarañas y el Streets of Rage, el Streets of Rage y el Streets of Rage. Cómo nos gustaba el Streets of Rage. La música, los gráficos, el “fuego amigo”, ese coche de policía que disparaba a distancia... Un “Yo contra el-barrio“ (bendito sea el que acuñó el término) que nos mantuvo pegados a la tele más tiempo del que a nuestros padres les habría gustado y que definió el género para una generación.

    Volvemos al presente y nos encontramos con Full Metal Furies, el último trabajo de Cellar Door Games, que si no os suena el estudio, a lo mejor sí que os suena su anterior juego Rogue Legacy. Este nuevo título ha pasado (hasta hoy, este es el artículo que lo hará viral) de tapadillo por el 2018, desde su lanzamiento en Steam y Xbox hasta el de Switch, un poquito más reciente.


    ¡Las dos Furias a distancia en acción! Vía: https://youtu.be/XSfEFYWwIkY

    Vamos al melme de la cuestión. Tenemos un plantel de cuatro Furias que quieren acabar con unos señores, los Titanes, que parece que son los malos. “Parece“ porque no está todo tan claro como se podría esperar, y la historia (bastante bien escrita) nos hace dudar sobre quiénes son los malos, si hay malos, de dónde venimos y a dónde vamos. Lo que sí sabemos es que tenemos cuatro muchachas para manejar, dos melee y dos a distancia. Ya esto es nuevo. ¿A distancia en un Yo contra el barrio?¿No será un poco... mierda? Pues no. El sistema de apuntado es finísimo y muy muy divertido, hasta el punto que, contra todo pronóstico, mi personaje preferido era la Furia de la pistola (la otra a distancia es Francotiradora, que mola mucho también).

    Podría escribir y escribir sobre lo cuidado del pixel art y de las animaciones, del impacto de los golpes y de cómo todas sus piezas audiovisuales se deslizan en nuestra pantalla. O puedo poner un gif y enlazar un vídeo:


    ¡BOOOOM! Vía: https://youtu.be/aVdEy4pdcuI

    En lo mecánico, el juego no se queda atrás. Tenemos nuestro ataque básico, el ataque secundario, la habilidad especial y el botón de esquiva. ¡Ah! ¡Y el botón para cambiar de personaje! Porque, aunque el principal reclamo es el juego en cooperativo, podemos jugar solos, escogiendo a dos furias y cambiándolas al vuelo. Y aquí viene mi principal pega con el juego: para ser un título pensado para jugar en cooperativo, necesita un periodo de aprendizaje que no es banal, porque son muchos botones, cada Furia es muy distinta la una de la otra, y los botones no están de adorno, hay que usarlos TODOS (ojo, que el juego tiene parry, cancels, esquiva...). Es bastante exigente en cuanto a dificultad, pero en mi opinión, han conseguido un equilibrio perfecto, y cuando te matan sabes por qué y cómo solucionarlo, y cuando pasas una pantalla sientes que te lo has ganado a pulso.

    Como buen hijo de 2018, tenemos nuestro árbol de habilidades, que mejoran ligeramente nuestras estadísticas y habilidades y el obligado crafteo. Esto un poco más interesante, porque vamos encontrando planos durante la partida y podemos cambiar ligeramente cómo jugamos, adaptándolo un poco a nosotros o lo que nos pida el nivel. Aquí hay bastante donde rascar y si por ejemplo no nos convence esta habilidad o la otra, la podemos variar ligeramente e ir probando.


    ¡LOOT! Vía: https://youtu.be/aVdEy4pdcuI

    No se le pueden poner muchas pegas al título, porque lo hace casi todo bien; es de esos juegos en los que uno puede notar cómo los desarrolladores no solo han invertido su tiempo en crear el juego, sino también en jugarlo. Se siente que lo han jugado, jugado, rejugado y vuelto a jugar una y otra vez, porque todo está en su sitio, todo fluye. Ya sea solo o acompañado, Full Metal Furies merece ser jugado, porque combina lo mejor del género en un cóctel de golpes, balas, esquivas y momentos imposibles del Bullet Hell más abarrotado uno detrás de otro, regalándonos un control envidiable y una atención a todo lo jugable que rivaliza con (venga, lo voy a decir) cualquier Nuclear Throne o Bayonetta. No dejéis que estas cuatro muchachas se queden fuera de vuestra consola, porque necesitamos más juegos hechos con este cariño, con esta finura. Y si no los necesitan ustedes, los necesito yo.
    6
    • ayax, 22/02/2019
      Uy, mira que le he tenido ganas a este desde quien sabe cuando, pero entre tanto juego a veces se te olvida probarlos. Gran texto, gracias por encenderme la llama por el FMF de nuevo. xD.
  • Potajito, 30/01/2019 @potajito, Usuario Offline

    Just shapes and beats, de música y colorines

    No me puedo resistir a un juego musical. Son mi rollo. Tengo la casa llena de guitarras de plástico, congas Made in China y todas las noches miro con una lágrima en los ojos mi copia de Elite Beat Agents. Aunque ya no vivimos en la época dorada del juego de ritmo, algo hay; en parte gracias a los indies y lo abstracto. Super Hexagon, Beat Hazard, Geometry Dash, Sound Shapes (gran exponente de la lista “Porqué tener una Vita en 2019“), los Bit Trip... no son exactamente juegos de ritmo, pero jugarlos sin música sería como oír sin escuchar, como mirar sin ver.

    En este género que no me atrevo a acuñar se encuentra Just shapes and beats. Si Geometry Dash era un plataformas a ritmo de una especie de Eurodance, este es un Bullet hell pegado a una banda sonora Chiptune. Como reza el título, es todo muy sencillo: somos un cuadradito que tiene que esquivar todo lo que nos echen. Para ello contamos con un control preciso preciso y uno de esos dash donde somos invulnerables durante medio segundo (bastante permisivo diría yo). Y ya. A partir de ahí el juego nos va lanzando retos cada vez mayores. Más música, más balas, menos espacios seguros y checkpoints más alejados. Ah, y una de las pantallas de Game Over (bueno, It’s... NOT Over) que más me han gustado últimamente.


    MOOOORTAL KOOOOMBAT, vía https://youtu.be/sGHJT_2UE3k

    Una de las cosas que más me han llamado la atención es la campaña, que no es lo típico en este género. No solo tenemos campaña, sino también un mapa, con sus propios mini-obstáculos y cosas que se mueven al ritmo de la música; pasan muchas cosas en el mapa barra mundo, y es una de las maneras que se usan para contarnos cosas. Un buen detalle que hace que el juego no sea una lista de canciones pegada a una puntuación. No nos pueden faltar los jefes cada tanto y los cambios de ritmo (¡ja!) para mantener la cosa fresca. Tan fresca es la campaña que solo nos durará unas 3 o 4 horitas, pero que se pasan volando. Es uno de esos juegos de “venga, una canción más... uy, pero si solo me quedan tres para el jefe... total, vamos a por él, ¿no?”

    Con la campaña ya en el bolsillo, toca ver qué más tienen para nosotros los chicos del Berzerk Studio, que no es poco: tenemos retos, leaderboards y, ojo, multijugador, tanto local como online. No es lo típico, pero no se siente forzado, está muy bien integrado en el paquete y funciona tan bien como el resto del juego. Por si todavía no nos ha dado un chungo con tanto colorín, también tenemos un “Modo fiesta”, donde el juego se juega prácticamente solo, para ponerlo de fondo mientras damos rienda suelta al consumo de sustancias (doritos y refrescos, claro, que somos gamers).


    YOU HAVE BEEN DESTROYED, vía: https://youtu.be/p7b-En8Uyb8

    Total, que Just shapes and beats no será el próximo fenómeno musical que reinvente el género (¿qué género?), pero sí que será uno de esos juegos perennes en nuestra consola (jugado en Switch, a todo esto. También está por Steam, perfecto para cuando tenemos 5 minutos que robarle al PC) durante mucho tiempo, ese lugar seguro entre lanzamiento y lanzamiento que siempre nos da la bienvenida con una andanada de balas y un golpe de bajo en el pecho. Como estar en casa.
    3
    • rules, 30/01/2019
      Lo tenía en un segundo plano de futuras adquisiciones, pero me lo has terminado de vender muchísimo. En cuanto aparezca con un rebajita y deje de ser un miserable, me lo pillo.
    • borre, 08/02/2019
      Qué locura de juego, me encanta. Y soy más que fan de Super Hexagon ;D
  • Potajito, 22/01/2019 @potajito, Usuario Offline

    Starlink, o cómo volver a tener 10 años

    Hace un tiempo, después de la decepción de Mass Effect: Andromeda, estaba buscando una Space Opera que me quitase el mono. No encontré mucho, la verdad. O ya lo había jugado todo, o era todo demasiado complicado, demasiado “simulador“, camionero espacial o árido como una travesía en el desierto.

    Avanzamos al día de hoy y me encuentro con Starlink, que me recuerda a la saga de Bioware, algo infantilizada (después de todo venden juguetes y los niños son su público principal), pero mi curiosidad ya la tenían.

    Para hacer un resumen rápido, Starlink cuenta la historia de una suerte de Equipo Actimel© espacial que, no contentos con poner al día nuestra flora intestinal, tiene como cometido acabar con la amenaza que se cierne sobre el sistema atlas. Básicamente tenemos que guiar a este variopinto equipo (nos encontramos todos los estereotipos que queramos: un YouTuber, el clásico lobo solitario, el comandante serio, la jevi...) en su periplo por limpiar la galaxia de los malos.


    Levi, el PewDiePie del espacio.

    El gimmick aquí es la parte física del juego. Además del software, esta vez Ubisoft nos quiere vender también unos juguetes. Estos son una serie de naves, armas y pilotos. Esta parte física del juego actúa como un DLC; si tenemos la nave, podemos jugar con ella, si tenemos las armas, las podemos montar, etc. Una de las cosas que más molan del concepto es que se pueden intercambiar las varias piezas de las naves y crear engendros con diferentes características. Más velocidad, más armadura y esas cositas. Ah, y el juguete en sí está bastante bien hecho, se nota sólido, es bonito y tiene lucecitas.


    Barrel roll! Via: https://twitter.com/starlinkgame
    Pero como no soy mucho de coleccionar y ya tengo bastante mierda por casa, me pillé la edición que viene con todo digital, a mí no me vas a embarcar con todo ese plástico Ubi...
    El gameplay es una especie de Starfox (que hace una aparición bastante notable en la versión de Switch) de mundo abierto. De nosotros se espera que saltemos de planeta en planeta, liberándolos de los genéricos malotes, mientras que en el espacio, los genéricos piratas del espacio intentarán poner piedras en nuestro camino. Y aquí me quiero para un momento.

    La mayoría del tiempo que pasamos en la nave lo pasamos a ras de tierra, con lo que nuestra nave termina siendo no mucho más que un tanque con alas (incluso “salta”). Una pena, porque se pierde el componente 3D de las batallas, los loops y las persecuciones, que quedan relegadas a las escaramuzas en el espacio, la mayoría contra piratas, y quizás un 20% del juego, no más. En los planetas iremos liberando nodos de distintos tipos, invirtiendo en mejorar las estaciones del planeta (mineras, de manufactura...), ganar experiencia que para invertir en nuestro árbol de habilidades (obviamente no puede faltar en un juego de 2018), escanear la fauna (me llegan flashbacks de No Man’s Sky aquí, aunque la mecánica para escanearlos, “rodeándolos“, mola bastante) y así con el resto de planetas.

    En lo narrativo no se me ocurre mucho que decir más que “cumple”. Es todo muy de serie de los 90, de primeros albores de la animación en 3D por la tele, pero aquí creo que su mérito es no hacerse pesado, no tomarse demasiado en serio e ir bastante al grano. Visto que los personajes no pueden ser más planos, un favor que nos hacen. Mención aparte merece la misión de Starfox, que tendrá una duración de unas dos, tres horas, y seguramente es donde el juego más brilla a la hora de contarnos una historia. No me extrañaría que Nintendo haya metido la mano por ahí fuerte.


    Pim, Pam! Fiuuu! Via:https://twitter.com/starlinkgame

    El pegamento para todo esto es una acción (tiene un gunplay que Destiny-quítate-de-aquí) y un modelo de vuelo divertidísimos, que hacen las horas liberando nodos, viendo cómo sube la barrita de conquista del mundo, se pasen volando, con una sonrisa en la boca, volviendo a ser un poco niños de nuevo, entre series noventeras, naves espaciales y juguetes. Sí, juguetes porque Ubi ha conseguido venderme, además de la edición digital, la navecita de Starfox y alguna que otra que estaba de rebajas en navidades...

    Supongo que esto se me ha quedado en una especie de análisis, así que tocará darle una nota, ¿no? Para mí es un 7 sólido (reivindico los juegos de 7 muy fuerte), pero tiene destellos de 8, y mirando a la cantidad de horas que le he echado, diría que es un 9... No, lo de poner notas no me gusta.
    8
    3 Comentarios
    • samsks, 23/01/2019
      Te deberían publicar esto en el feed principal
    • el_jugador_medio, 28/01/2019
      Pues que me ha encantado leerte, y además sobre un juego que ni me va ni me viene.
  • Cargar mas actividad
Loader
Arriba