Crazy VTC

Rideshare "Stimulator" nos propone conducir un VTC en una ciudad llena de freaks

Saber y Unigine han anunciado Rideshare “Stimulator”, un nuevo simulador de conducción que nos pone en el pellejo de un conductor de VTC tipo Uber, gestionando recogidas por una app, lidiando con los pasajeros que se cruzan en tu camino y tratando de mantener en buen estado tus reseñas y puntuaciones, o sea, el draconiano sistema que las empresas de ridesharing usan para tener a sus «empleados» atrapados.

No sé cómo de crítico o cuánto «toque social» tendrá el juego, pero sí está claro que aquí el foco cambia, comparado con los otros juegos de esta familia a los que nos tiene acostumbrados Saber. Primero, en este caso nos movemos por una ciudad, con sus peatones y sus normas de circulación: conducir bien es importante para que los viajes sean tranquilos y cómodos. El mantenimiento de tu coche también es importante, porque de lo limpio y cuidado que esté depende también las puntuaciones que recibamos tras las carreras. Se entiende el tipo de familia de simuladores light a la que pertenece este Rideshare “Stimulator”, la misma de SnowRunner, Expeditions o los más recientes RoadCraft y Docked; en este caso, seguramente esté más cerca de Bus Bound, otro simulador publicado pero no desarrollado por Saber.

La clave aquí está en la gente a la que recoges. En el tráiler se ven todo tipo de personajes extravagantes con los que tienes que lidiar mientras intentas ganarte el pan; hay un punto claramente humorístico en sus diálogos que no está en los otros juegos de Saber, y que es una oportunidad y un riesgo: es evidente que puede darle al juego un toque muy especial, si se hace bien, pero la idea de estar muchas horas (decenas, como poco, aunque estos juegos suelen aspirar sin mucho problema a medirse en centenares de horas) metiendo en el coche a weirdos que te cuentan historias increíbles se me hace, sobre el papel, un poco pesada. Hay algo muy atractivo en hacer cosas cotidianas con total normalidad, o con toda la normalidad que permite su contexto; asfaltar carreteras en RoadCraft es un ejemplo de esto, a pesar de que estés trabajando en sitios asolados por catástrofes naturales. Me interesará ver el equilibrio que encuentran en Rideshare “Stimulator” para que lidiar con los pasajeros (que, por lo demás, tienen que ser «infinitos»; no sé si hay un final del juego, en sentido estricto) no se coma la parte que importa de verdad, que al fin y al cabo es la conducción.

Este proyecto es también interesante por quién lo desarrolla. No es Saber, como sugería antes, sino Unigine, una empresa rusa con sede en Emiratos Árabes Unidos que lleva veinte años trabajando en un motor con el mismo nombre que se usa principalmente en simuladores profesionales para entrenamiento o para investigación académica. Hay algún juego hecho con Unigine, pero desde luego no es su principal mercado. Rideshare “Stimulator” está hecho con Unigine 3, la última versión del motor, que ni siquiera está disponible para el «público general»; el juego por ahora no tiene ni fecha ni ventana de lanzamiento, así que de momento toca esperar para ver cómo sale en consolas, por ejemplo.

(Y sí, esas comillas en Rideshare “Stimulator” son oficiales, están en el título. No quería darles más importancia de la que tienen, pero tampoco podía no decir nada. No sé, ahí lo dejo. Que cada cual piense lo que quiera.)