Kinect sigue cubriéndose de gloria
Que en un vídeo mostrando Kinect lo más divertido sea ver a dos asiáticas ligeras de ropa haciendo el mongólico sin el menor rubor, que aparezca un tío con gafas y azote disimuladamente el trasero de una de ellas e inmediatamente después venga un fotógrafo a inmortalizar esas nalgas en primer plano, debería daros una idea de la efectividad del vídeo como exhibición comercial.