El pasado jueves 15 de octubre el estudio australiano House House publicó un comunicado en relación a la versión de Xbox de su último desarrollo. Cuando anunciaron el lanzamiento de Big Walk en junio, las plataformas incluían las consolas de Sony y Nintendo, además de la versión de PC, pero no hubo rastro de la de Microsoft. Para dejar claro que no se debía a un problema con el port, sino una decisión firme, House House ha aclarado que es su forma de sumarse al boicot a esta compañía como parte del Movimiento BDS —Boycott, Divestment, Sanctions (boicot, desinversión y sanciones) es un movimiento en defensa de los derechos del pueblo palestino.
Esta iniciativa no es nueva, comenzó mucho antes del 7 de octubre de 2023, aunque ha irrumpido en el panorama de esta industria con mucha fuerza a lo largo de los últimos años ya que entre las empresas señaladas a la hora de ejercer boicot se encuentra Microsoft y, por tanto, Microsoft Games y Xbox. Es uno de los motivos por los que hablar de novedades de Game Pass supone como poco torcer el gesto y, cuando se trata de gente comprometida y más decidida, optar por renunciar a publicar tu juego en la consola de dicha compañía, señalada como uno de los objetivos principales del boicot por ser «quizá el mayor cómplice del régimen ilegal de apartheid ejercido por Israel entre las empresas tecnológicas.»
Desde House House dejan claro que no publicar Big Walk en Xbox va en contra de sus intenciones a la hora de hacer que más gente lo juegue, no tanto por vender más como por posibilitar que más personas puedan compartir esta experiencia con sus amistades. Reconocen la decepción que esta decisión provoca en cierta parte de su público, de la misma forma que dejan claro que no cambiarán de decisión mientras Microsoft siga siendo parte del boicot que propone BDS.
Lo más importante de todo el comunicado está en el párrafo final, en el que House House declara: «Tomamos esta decisión con la convicción de que un cambio significativo en el mundo es posible, que la acción colectiva coordinada puede confrontar incluso los intereses más poderosos, y que algún día, Palestina será libre.»
No se le puede poner una coma a una declaración así, sin embargo el comunicado de House House recibió muchas respuestas que riman con el limitado «tan comunista no serás si tuiteas desde un iPhone» o con quienes afean las acampadas que comenzaron con la de Madrid hace semanas por no haber protestado antes o no hacerlo por otras causas —lo que ahora han conceptualizado en inglés como whataboutism, una forma de minimizar la acción social de protesta vacía de contenido, pero ideal para activar la siempre bien engrasada máquina del fango.
Puede que no queramos pensar en política, pero está claro que la Política influye de mil formas la creación cultural y por tanto aquello a lo que jugamos. House House podría no haber publicado Big Walk en Xbox por alinearse con la causa palestina y no decir nada, por lo que el hecho de aclararlo con un comunicado es un movimiento importante para posicionarse. Habrá gente que se quejará por ello, pero también habrá gente que lo recibirá de buen grado. Lo más importante es que les permitirá dormir más tranquilos.
Big Walk es uno de los juegos del año, seguramente el mejor de 2026 para mucha gente. Todo un éxito, no ya por lo que haya vendido, llegó al millón en menos de una semana, sino por ser uno de esos viajes que mucha gente atesorará como un recuerdo inolvidable; no muchos podrían aguantar las comparaciones con Journey, pero se ve que lo último de House House juega en esa liga. Ahora que Pep ya ha terminado Big Walk igual se cuela pronto en algún Podcast Reload, como tarde imagino que en el de los mejores del año estará.

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