La belleza de los números

Freya Holmér: «En mi cabeza las matemáticas son preciosas y tienes que enseñarlas así»

Solo hace falta una mirada rápida para entender que la programadora y divulgadora matemática Freya Holmér es la visitante estrella de la primera edición del Guadalindie. Aunque su nombre no es especialmente conocido fuera del ámbito de la ingeniería —y, desde luego, no resuena con tanta fuerza como el de Nina Freeman o Daniel Mullins entre los jugadores—, para muchos desarrolladores, especialmente para los usuarios de Unity, Holmér es una de las pioneras dentro de un estilo de programación visual que ha sido clave para la democratización de la creación de juegos; una programadora visionaria que, además de crear algunas de las herramientas más populares para el motor, también se ocupa de compartir sus conocimientos a través de YouTube. 

Ante una sala llena, mientras el público se reparte entre los laterales y se aprieta alrededor del muro que separa la zona de conferencias de los stands mejor situados, Holmér despliega una charla tan incomprensiblemente técnica para aquellos no iniciados como «bella» en el sentido más literal de la palabra. Lejos de usar diapositivas o vídeos para acompañar su explicación, Holmér usa un programa de su propia creación con el que puede mover una serie de cajas tridimensionales de diferentes colores. Y el público no solo se muestra entusiasmado sino en extremo curioso: «¿Cómo lo ha hecho?», oímos tras los aplausos, «¿cómo es posible hacer una presentación así?»

«Disfruto con el proceso de aprender», nos cuenta la mañana siguiente a su popular charla en una tranquila sala de prensa, «tengo que aprender a hacer muchas cosas porque si quieres enseñar a otras personas tienes que tener una muy buena comprensión de todo, por lo menos es así si quieres ser una buena profesora».

Es evidente que la programadora ha reflexionado mucho sobre la pedagogía, especialmente en la forma en la que se enseñan y se aprenden las disciplinas más técnicas: «Empecé como artista y poco a poco fui interesándome más y más en cosas como el modelado 3D. De ahí salté a la programación y descubrí que es una disciplina muy divertida. Gracias a este interés empecé a aprender matemáticas y es cuando me di cuenta de que hay muchas cosas en esta ciencia que son muy hermosas pero que nadie presenta así. Quiero decir, si vas por ejemplo a la Wikipedia y lees algún artículo matemático son solo palabras incomprensibles, sin ningún apoyo visual ni nada. No hay animaciones. No hay nada. Y eso me molesta porque en mi cabeza las matemáticas son preciosas y tienes que enseñarlas así». Holmér explica que su salto a la divulgación nace de intentar construir un puente entre las matemáticas que puede conocer su audiencia y la forma en la que ella ve esta ciencia en su cabeza. Precisamente, busca inspirar a través de la belleza oculta en esta ciencia.

Hay muchas cosas en esta ciencia que son muy hermosas pero que nadie presenta así.

Lejos de la academia, Holmér entiende perfectamente por qué las matemáticas pueden resultarles pesadas a todos aquellos con la vista pueda en el desarrollo de videojuegos: «Creo que los desarrolladores son una audiencia excelente para la divulgación matemática porque cuando están en la escuela, en la universidad, tienden a pensar “¿pero cuándo voy a usar yo integrales? ¿para qué me sirven en mi trabajo?” y yo he estado ahí, me he preguntado para qué sirven los números complejos y he creído que no tenían sentido y que no valían en realidad para nada pero en realidad las matemáticas están muy presentes en el desarrollo. La gente solo necesita un poco de contexto y explicaciones para apreciar todo aquello que aprendió en el colegio».

La divulgadora asegura sentirse «frustrada» con la manera en la que se enseña matemáticas en los centros educativos. Para ella, el problema se encuentra en la comunicación: «muchas personas que son buenas en matemáticas no suelen serlo también a la hora de comunicar. No son capaces de presentar todo de una manera artística o con un diseño interesante. Por otra parte, las personas que son buenas comunicando o que son buenas en el terreno artístico no están por lo general interesadas en las matemáticas. Creo que existe un hueco entre estos dos tipos de personas que hay que rellenar para poder presentar correctamente las matemáticas».

Holmér compagina la creación de herramientas para Unity con el mantenimiento de un canal de YouTube dedicado a la divulgación matemática que ya lleva más de 9 años en funcionamiento. Esto es posible gracias a un Patreon que, plagado de vectores de colores pastel y ecuaciones con orejas de gatito, le permite dejar de lado «el juego de YouTube» de contentar al algoritmo para centrarse de lleno en aquello que la apasiona: «Si tuviera que sacar vídeos símplemente por sacarlos mi pasión desaparecería. Esto sería solo trabajo, algo que tendría que hacer obligada. Creo que mucha gente disfruta con mi trabajo porque me preocupo por él genuinamente. Hablo de lo que me interesa y no necesito perderme a mí misma en el proceso».


Puedes encontrar nuestra cobertura completa del Guadalindie en el hub que hemos dedicado a la feria malagueña.

Redactora