Muy metal y muy retorcido
Primeras impresiones de Twisted Metal
Si hubiera un premio al juego que menos esperaba probar en este E3, seguramente Twisted Metal se lo llevara con muchísima diferencia. No por nada: simplemente es que el juego de Jaffe estaba muy fuera de mis pensamientos, como que mi cerebro se negaba a hacerle un hueco, posiblemente por la mala pinta que iba teniendo desde que se presentó hace ya un año. Pero, ¡oh, sorpresa!, ahí estaba Twisted Metal (una demo que ya se había visto anteriormente, pero que yo no había jugado aún) y ahí estaba un mando perfectamente libre para que posara mis zarpas en él. Y lo cierto es que la sorpresa no pudo ser más grata.