Looney games
Análisis de Chuchel
Con ambiciones sencillas y métodos simples, Chuchel es una divertidísima y loca comedia de dibujos animados interactiva, un juego para el sábado por la mañana.
Con ambiciones sencillas y métodos simples, Chuchel es una divertidísima y loca comedia de dibujos animados interactiva, un juego para el sábado por la mañana.
La novela gráfica interactiva de Mountains presenta una historia muy estimulante gracias a la tremenda inteligencia de sus metáforas.
El debut de Finalboss Games es un juego de puzzles interesante aunque con algún problema que afecta al ritmo y la satisfacción del jugador.
Un recorrido por la historia no escrita de Estados Unidos que adolece de un ritmo irregular pero que goza de un trabajo de escritura y voz impresionantes.
¿Tiene sentido dedicarle más de 20 horas al remake de un juego que no ha envejecido especialmente bien?
Joakim Sandberg termina, por fin, el juego de su vida; una aventura que descoloca y que sirve para algo más que pasar página.
Una aproximación al medievo centroeuropeo que trata de ser obsesivamente realista en todas sus vertientes menos en la más importante: su creación misma.
El juego de Rusty Moyher es un roguelike encantador y centrado y un testimonio de cómo la tecnología puede tener un efecto positivo en la gente.
Una preciosista aventura inspirada en la mitología nórdica que habla sobre la importancia de comunicación con un aire contemplativo y una fría estética de neón.
Lo que parecía un empujón ambicioso, el uso de un mundo abierto en el musou más clásico, acaba siendo una excusa para acomodarse en el mínimo esfuerzo.