Par los que no la conozcáis, la Blood Dragon Armor es una épica armadura integral que ahora podréis disfrutar tanto en Mass Effect 2 como en Dragon Age: Origins. El aspecto es decididamente medieval, así que en el RPG de los dragones y las espaditas se ve más o menos natural y dentro de lo común. Sin embargo, en la epopeya de ciencia-ficción y sexo interracial que salió a la venta la semana pasada, lejos de parecer algo metido con calzador, le da un aspecto verdaderamente brutal al comandante Shepard.
En el vídeo que os pongo a continuación podéis ver claramente, además de las sonrojantes diferencias gráficas entre uno y otro, cómo podéis conseguir tan elegante pieza de batalla —que, por cierto, aumenta un 15% el ataque y un 10% la defensa, poca broma—: comprando una nueva copia de Dragon Age: Origins. Personalmente se me antoja una forma un tanto rastrera de potenciar las ventas de su otro título, pero siendo ambos unos señores juegazos, pues como que duele menos, ¿no?
He estado reflexionando largo y tendido sobre este titular: Return to Ostagar no sale hoy. Este título, tan épico que de pronunciarlo ya me dan ganas de arrancarme la camisa y dar un grito gutural mientras pego un puñetazo a la pared, es el que tiene el primer DLC de Dragon Age: Origins, que es (por cierto) un juego estupendo. Y no sale hoy, a pesar de que estaba planeado (pinjed no nos lo dijo en su día, minipunto menos para él) para salir hoy, 5 de enero.
«Lo sentimos», ha dicho Chris Priestly, community manager de ese pozo de monstruitos que debe de ser, me figuro, el foro de BioWare, «pero el contenido descargable Return to Ostagar, programado para salir el 5 de enero, ha sido retrasado para todas las plataformas. Os pondremos al día a medida que vaya habiendo más información».
Decía que he estado reflexionando porque, en efecto, no sale hoy, pero tampoco sale hoy Crackdown 2, por ejemplo. Y así podríamos hacer noticias a diario, cientos de noticias, sobre cosas que no salen. Aunque en realidad me lo he pensado bien y será mejor que no. Es una idea así medio tormentosa.
El rumor proviene de los parientes checos de nuestros hermanos de Eurogamer —lo que les convierte en algo así como nuestros primos paletos con mullet y estrabismo1—, y viene a aseverar que los canadienses de BioWare están ahora inmersos en terminar los últimos flecos de lo que podría ser una expansión de Dragon Age: Origins que sería, evidentemente, algo mucho más grande y gordo con los numerosos packs de DLC con que nos han ido obsequiando a lo largo de estos meses.
La expansión en cuestión vendría a llamarse Dragon Age: Awakening, sería de momento para PC y nos proporcionaría algo más de 15 horas de juego con un nuevo personaje y su propia historia dentro del mundo Dragon Age. De ser cierto todo esto, el anuncio oficial por parte de EA se realizaría este mismo mes, así que pronto saldremos de dudas.
Y posiblemente con novias despampanantes. En la República Checa, ya se sabe. [↩]
Los poseedores de un ordenador de Apple de éstos blanquicos, bonicos y carísimos a morir tendrán ahora una baza más a la que agarrarse en las estériles batalles dialécticas entre maqueros y peceros. Y es que el declarado por PC Gamer «el RPG de la década» y tildado por nuestro bienamado chiconuclear de «el sucesor espiritual de Baldur’s Gate», Dragon Age: Origins, estará disponible para Mac OS X dentro de… ¡seis días!
Y es que el 21 de diciembre podréis descargar previo pago el juego (en dos versiones: Standard a 49,95 dólares, con el juego, el DLC Stone Prisoner y la Blood Dragon Armor; y Digital Deluxe a 64,95, que añade a lo anterior la expansión Warden’s Keep) desde multitud de plataformas de distribución digital como GameTree, Direct2Drive, GamersGate, GameTap y Best Buy, aunque ignoro cuál de éstas funciona o no en esta España nuestra. Será cuestión de ir probando. Y si tenéis un Mac y estáis interesados en adquirir el juego en formato físico, cambiad de sistema operativo. Así es la vida.
Apenas han pasado dos semanas desde que chiconuclear nos obsequiara con un magnífico análisis lleno de amor y bondad del «mejor RPG de la década» según PC Gamer, Dragon Age: Origins, y ya tenemos en el horizonte otro nuevo pack DLC. Y es que, como diría Cristopher Reeve, quien no corre, vuela.
La nueva aventurilla se llamará Return to Ostagar, que no es una aldea de la Galicia profunda plagada de campesinos mexicanos poseídos, sino una fortaleza en la que tendremos la oportunidad de recuperar la armadura dorada del rey Cailan y, de paso, «concretar nuestra venganza», que es algo que todos deberíamos hacer cada mañana después desayunar. La fecha de lanzamiento aún no se ha determinado, pero es seguro que será antes de terminar el año, en plena campaña navideña.
A pesar de que mis intentos de jugar al rol de papel y lápiz han sido terriblemente infructuosos (no lo he intentado más de media decena de veces, pero cada vez ha sido peor que la anterior, más catastrófica), por algún motivo siempre me han interesado los juegos de rol para ordenador. Mi constante afán por jugar una y mil veces aquellos juegos que tienen todas las papeletas para no gustarme es inexplicable, y se extiende hasta hoy: cuando me enteré de que Dragon Age había llegado al torreón que hace las veces de redacción de AnaitGames, no pude sino emocionarme como una niña y pedir por amor de Dios que me dejaran jugarlo hasta explotarme la cabeza.
Después de haberlo jugado, comprendo por qué me empeño en jugar constantemente a juegos de rol ambientados en mundos de fantasía pero sin embargo no puedo soportar ni quince páginas de la mejor literatura de magia y espadas. Lo segundo, porque Dragon Age: Origins se pule en argumento y narración a una mayoría aplastante de libros de dragones y mazmorras, demostrando que se puede contar una historia decente y hacerlo de forma potente, impactante, manteniendo al espectador en vilo. ¿Lo primero? Bueno, quizá jugaba porque esperaba algún día encontrar algo como Dragon Age. Al fin ha llegado. Aleluya.
Tenía buena pinta, no cabe duda, pero no tanta como para que los gordopeceros analistas de PC Gamer le hayan otorgado un demoledor 94% a Dragon Age: Origins, al que han etiquetado suntuosamente como «el RPG de la década». Si bien es cierto que en BioWare no tienen un pelo de tontos, y teniendo en cuenta la salvaje promoción que le están proporcionando a su nuevo querubín en varios medios especializados, lo cierto es que hay motivos para pensar que estamos ante algo realmente grande. Algo así dicen en el análisis:
Así empieza Dragon Age, uno de los juegos más enormes e increíbles. (…) Quitando un nivel de dificultad brutalmente absurdo1, habría que ser especialmente quisquilloso para encontrar algún defecto claro en este juego.
Es el juego más extremadamente detallado que he probado, su historia se remonta a miles de años, sus culturas son ricas y bellas, las batallas enormes, el humor soberbio.
No sólo he estado en gigantescas ciudades, sino que he aprendido sobre su pasado, su presente, y me he involucrado en forjar su futuro. Esto no ha sido como pasar por una serie de checkpoints; ha sido la experimentación de un mundo.
Los juegos de rol tienen ahora un listón muy alto.
A juzgar por otras opiniones a las que hemos tenido acceso, esto quiere decir que el juego es increíblemente difícil. [↩]
Dicen los detractores de AnaitGames, que no son pocos, que hemos perdido la elegancia sumergiéndonos en una pestilente ciénaga de tetas, culos, lenguaje soez y demás elementos de perversión y depravación sin cabida en esta madurísima y rigurosísima prensa especializada. A todos ellos va dedicada, con mucho cariño, esta noticia.
Y es que los muchachos de la revista Maxim saben apreciar las formas femeninas y, para demostrarlo, han colgado algunas fotos de las que son, supuestamente, las modelos en las que se han basado los desarrolladores de Dragon Age: Origins para recrear a los personajes femeninos que, como hemos visto en algún que otro tráiler, no pasan precisamente desapercibidos. Podéis echarles un vistazo, o lo que toque, aquí.
Más os vale cansaros rápido de Dragon Age: Origins, porque a la larga os puede salir carísimo. No sólo hay contenido descargable de pago desde el mismo día del lanzamiento, sino que además BioWare tiene en mente exprimir nuestras tarjetas regularmente durante los próximos veinticuatro meses con contenido válido para todas las plataformas, a excepción de algunas cosas exclusivas de PC. El productor ejecutivo Mark Darrah comenta tal que asín:
Seh, tenemos planes que se alargan durante mayormente dos años. Y habrá de todo, desde cosas realmente pequeñas como packs de ítems hasta misiones más largas que pueden durar una hora o dos, o incluso expansiones enteras. Realmente, es un plan de soporte al juego a largo plazo.
La traducción me ha salido excepcionalmente mal - aunque lo de ’seh’ como traducción de ‘yeah’ lo convertiría en un estándar desde ya - así que os dejo el link a Destructoid con el texto original para que disfrutéis de la oratoria del señor Darrah tal como él la pensó y pronunció. El tema del DLC es muy complejo y no sé si tengo una opinión clara: hace que pagando un poco más puedas alargar las horas de juego, pero creo que se abusa del tema muchísimo también. En este caso, ya avisan que será una sangría constante. Pensáoslo por tanto, si os cuesta resistiros al completismo.
Bien saben los que me conocen que el rollo medieval-fantástico con espaditas, elfitos y esas chorradas no es precisamente mi ambientación favorita. Sin embargo, los muchachos de BioWare demuestran en el vídeo de Dragon Age: Origins que veréis a continuación ser tan buenos haciendo tráilers que si llamaran a mi puerta probablemente me venderían tres ediciones de la enciclopedia Espasa en décimas de segundo.
Arañas gigantes, escotes, orcos explosivos, hadokens, y mucha, muchísima sangre pergeñan una bellísima y brutal composición que convence sin mostrar ni una gota de gameplay. Habrá que ver si realmente la dulce ultraviolencia y las presuntamente amplias posibilidades en el ámbito de lo sexual son un mero reclamo o el juego es tan digno como quieren hacernos ver.