Al menos en la de este tipo
Skyrim, ahora en calculadoras
El mundo de las calculadoras es uno oscuro y lleno de pasillos, un laberinto de pasiones matemáticas y granos mal cicatrizados. Yo siempre he sido un recio hombre de Letras, además de un Ángel del Infierno: a los que tenían calculadoras que podían hacer más que las cuatro cosas básicas los golpeábamos duro con la Antología Cátedra de Poesía de las Letras Hispánicas, que es así gordote y duele.