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  • Psiconauta, 24/07/2019 @psiconauta, Principiante Offline
    Lisboa tiene el mismo diseño vertical que darksouls 1
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  • Psiconauta, 18/07/2019 @psiconauta, Principiante Offline

    A scanner darkly

    En 2007, la OMS aproximaba a 127 millones las personas que padecían depresión en el mundo. En la actualidad la cifra se ha elevado hasta los 300 millones. La cifra es significativa, en 12 años se ha doblado el número de casos. Diferentes estudios sitúan no solo el problema de la depresión desde un problema psicológico del individuo que la sufre, sino social. Psicológico, por que es el individuo con esa patología el que lo sufre, pero también social porque es el contexto social del individuo donde la experiencia de la misma depresión cobra sentido. Por lo tanto, más allá del historial medico que presente cada persona y la facilidad para sufrir un trastorno psicológico de esta categoría, existen contextos, circunstancias, ajenas a nosotros, dominadas por la sociedad en la que vivimos que pueden inducir a padecer estas patologías.

    Un claro ejemplo es el trabajo y sus válvulas de escape. En una sociedad capitalista voraz como la actual, la misma sociedad puede ejercer una presión tan brutal para el individuo, que este colapse mostrando síntomas de carácter depresivo. Estas circunstancias se incrementan en gran medida en países subdesarrollados, donde la presión del sistema capitalista es más agresiva y se viven en situaciones más adversas que en el primer mundo. Una válvula de escape recurrente y eficaz contra tendencias depresivas es el consumo de drogas, que en muchos casos acaba por ahondar en el problema en vez de reducirlo.

    Cuando Phillip K. Dick, autor de Blade Runner entre tantísimas obras, se divorció con su 4a mujer se encontró con una casa familiar, con 4 dormitiorios y 2 baños para el solo. Abandonado, decidió juntarse con gente que hubiese sufrido como él, que se sintiera desamparada, así que acabo llenando su casa con todo tipo de gente variopinta, en la mayoría drogadicta. Allí acabó enganchándose a las anfetaminas. De esa época, escribiría una novela semi-biográfica que narraría la utopía de una California vencida en la guerra contra la droga, A Scanner Darkly. Esta novela es un testimonio sobre el mal uso de las drogas sobre una serie de personajes inspirados en personas.

    Más tarde esta novela seria llevada al cine de la mano de Richard Linklater. El film presenta un grupo de amigos que conviven todos en casa del protagonista. Este escenario es donde se reproduce la atmosfera agobiante y perturbadora en la que transcurre la vida de este grupo de colegas. La pelicular explora los sentimientos y ansiedades de los protagonistas a través de diálogos muy condensados, discursos tenebrosos y experiencias que rozan el surrealismo, todas ellas modificadas por el consumo de sustancias. De este modo, la trama y el avance de acontecimientos se van sucediendo de una manera pausada (pese a la intensidad que muestran los personajes en las escenas) entre conversaciones y debates filosóficos. En consecuencia, lo que vemos a lo largo de la película son las proyecciones que genera las distintas sustancias sobre sus consumidores y la realidad subjetiva que les envuelve.

    Esta debacle de los personajes encaja de forma magistral con la elección de utilizar rotoscopia como pilar estructural de la película. El uso de esta técnica consigue dar aún más énfasis a la vorágine que envuelve a los personajes. De este modo, la imagen que obtiene el espectador sobre la historia, su desarrollo y la evolución de sus personajes es mucho más potente al tener este diseño artístico, que encaja de forma magistral con el consumo de drogas y sus efectos.

    En cuanto al reparto principal, los actores que se encargan de transmitir todas estas sensaciones son Keanu Revees, como Fred, Robert Downey Jr como James Barris, Woody Harrelson como Ernie Luckman y Winona Ryder como Donna Hawthorne. De entre todos ellos, es necesario mencionar el gran papel de Robert Downey Jr, es cierto que interpreta al personaje más interesante de la película, pero Downey consigue hacerse con el personaje a las mil maravillas y dar realismo a un individuo como es James Barris.

    A scanner darkly nos invita a explorar un mundo psicodélico, una especie de paraíso en el que refugiarnos cuando la frustración nos invade. Al igual que a nosotros, al protagonista también le surgen dudas sobre su identidad, su futuro, el qué dirán los demás, una serie de problemas que deberá gestionar en un espacio caótico, en una sociedad que, en vez de ayudarle, le sumergirá en más miseria. Una mirada en la oscuridad que pese a presentarnos una sociedad utópica, quizás, no es más que una mirada a la realidad.
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  • Psiconauta, 12/07/2019 @psiconauta, Principiante Offline

    MANDY

    La venganza en el mundo del cine siempre es un tema recurrente. Tenemos “Django” donde la venganza va por unos derroteros más gamberros a la vez que muestra el racismo de la época. O (redundantemente) “Venganza” donde Liam Neeson se abre paso a tiro limpio hasta recuperar a sus seres queridos secuestrados. Simple y para toda la famíla. Lo que quiero decir con esto es que, en general, las películas que trabajan la premisa de la vendetta acaban presentando en su seno ideas similares entre ellas. La superficie que presentan las películas con esta temática siempre es la misma; un protagonista atormentado, que busca redención, hacer pagar a un villano el malo causado y quizás salvar el mundo. ¡Y ojo! No quiero decir con eso que todas las películas donde el protagonista busca sed de venganza sean iguales, pero sí que cierta estructura similar entre ellas. Kill Bill, por ejemplo, también esta sometida a esta premisa. La historia de venganza que presenta tiene unos cimientos similares a cualquier otra, pero su formato y dirección de arte (mención especial a ese capítulo en anime que es pura gloria visual) consigue darle más capas al filme.

    Es por eso por lo que quiero hablar de Mandy, la última película de Panos Cosmatos. Mandy no presenta nada novedoso en ese sentido. Es eso, una historia de venganza. Red, el protagonista, ha recibido un duro castigo por parte de unos villanos y se lo hará pagar con creces. Su trama es sencilla y está dividida en tres partes; las montañas sombrías, donde se nos presenta a los protagonistas. Los Hijos del Nuevo Amanecer, que nos presenta a sus villanos. Y, por último, Mandy, la venganza. La separación de la película coincide con lo que entenderíamos como la introducción, nudo y desenlace de cualquier historia, pero este esquema es maquillado por lo que me fascina más de esta película. La fotografía y la música.

    La fotografía de Benjamin Loeb a la par con la música de Jóhann Jóhannsson consiguen que cada plano, cada secuencia, cada mirada adquiera unas dimensiones sobrecogedoras. Existen un sin-fin de escenas donde esta combinación funciona a la perfección. Luces amarillas y verdes para representar que los bosques frondosos esconden cierta magia. Filtros de colores rojos intensos sobre un sintetizador que suena tenebroso y enfermizo para representar la obsesión. Focos de luz sobre personajes para realzar sus expresiones y un sinfín de combinaciones que encajan sumamente bien. De este modo, Mandy consigue plasmar un mundo real con pinceladas de esoterismo. Gracias a esta imagen, la película consigue que escenas tremendamente cómicas como una lucha de motosierras, consiga ser vibrante e intensa.

    Por último, es sin duda importante recalcar el papel de Nicholas Cage como Red. Si mencionaba anteriormente el papel de la fotografía y la música y sus efectos, la actuación de Cage consigue sumergirnos más en el mundo de Mandy. Cage, que es conocido en muchos papeles por su sobreactuación, (a veces tan exagerada que consigue lo contrario a lo que pretendía) en este caso consigue encajar perfectamente bien su acting desmedido con el tono final que presenta la película.

    Mandy es un feroz thriller de acción, maquillado hasta la medula de psicodelia y sintetizadores que consiguen hacer olvidar al espectador de que clase de película esta viendo. El mundo onírico que presenta consigue captar al espectador desde el inicio para que acompañemos a Red en su venganza personal. Una venganza repleta de peligros cósmicos hacia lo desconocido.
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    6 Comentarios
    • pequebu, 22/07/2019
      La premisa tío pacífico pero duro se venga de los asesinos de su novia guapa y sensible repartiendo hostias y tiros a diestra y siniestra suele interesarme entre poco y nada, pero a Mandy la estética lisérgica y pesadillesca le da un toque especial y revela la mano de un autor.

      Por cierto, iba a comentar que Jóhannsson había hecho la colosal bso de Blade Runner 2049 pero cuando he ido a confirmarlo he descubierto que a mitad de rodaje Villeneuve lo largó... y que palmó en 2018 por sobredosis de farlopa :S
    • psiconauta, 24/07/2019
      Si, me enteré de su fallecimiento mientras escribía la review. Una pena :(
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