Quizá recordéis a Michael Atkinson: es un político australiano al que no le gustan demasiado los videojuegos y considera a los jugadores peores que lo forajidos en moto. Pues podemos ir aflojando los cinturones y abriendo una lata de cerveza, porque pronto respiraremos más tranquilos: Atkinson ha anunciado su retirada de la política. Aunque esta retirada no será efectiva hasta 2014, como bien dicen en VG247 resulta difícil pensar en alguien que odie con tanta furia y tanta mala gana los videojuegos, así que podemos estar un poco más tranquilos; las cosas mejoran en Australia. ¿De dónde llegará la siguiente noticia de este tipo? ¿De Venezuela?

Haters gonna hate.
Solo los usuarios registrados pueden comentar - Inicia sesión con tu perfil.