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creeping

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  • creeping, 14/03/2013 @creeping, Principiante Offline

    Jugar en PC es caro... ¡MENTIRA!

    Con el paso de los años la industria del videojuego ha dejado de ser un entretenimiento marginal para convertirse en todo un fenómeno social. Hace mucho que este mundillo dejó de ser coto privado de 4 frikkies que pasábamos las horas frente a un amasijo de pixeles. Sin embargo no ha cambiado tanto el concepto de plataforma de videojuegos -móviles aparte-, seguimos utilizando consolas y ordenadores igual que en los años 80. Ya desde comienzos de la década de los 90 se terminaron de delimitar dichas plataformas o mercados: por un lado las consolas, destinadas a un grupo más “generalista”; y por otro el PC para usuarios algo más exigentes que buscaban un extra técnico. Y ya desde estos comienzos siempre se ha dicho que jugar en PC es caro, muy caro.

    Lo cierto es que durante muchos años esto ha sido una realidad palpable que quedaba compensado al experimentar los cambios más revolucionarios a nivel técnico. En la década de los 90 tenías que cambiar de procesador cada 1-2 años, y en muchas ocasiones eso implicaba plataforma nueva, en definitiva, PC nuevo. Pero con el paso del tiempo y el asentamiento de las consolas se está produciendo un fenómeno contrario: jugar en PC es mucho más barato de lo que muchos creen. Un gran porcentaje de los desarrollos actuales de juegos, por no decir todos, se planifican atendiendo al hardware de una consola como tope. Esto ha propiciado que en el último lustro, los requisitos para jugar en PC son generalmente bajos, y por ende, el desembolso económico está siendo muy reducido. Es más, me atrevería a decir que disfrutar de juegos de PC con las ventajas que ello tiene -resoluciones 1080p, detalles gráficos altos y tasas superiores a 30 frames, es más barato que en cualquier consola actual con mucha diferencia.

    Montarte una CPU por poco más de 300€ te asegura alcanzar cotas de calidad y nitidez muy superiores a las vistas en un juego de consola. Un Quad de gama baja y una gráfica de nivel medio son más que suficientes para jugar al 99% de los juegos con un despliegue gráfico y una suavidad envidiables. Eso por no mencionar el precio de los juegos en una u otra plataforma, generalmente de 10-20€ más baratos en PC cuando son lanzados, o la ingente cantidad de juegos en oferta digital cuyos precios son ridículos. Servicios como Steam, Origin y demás tiendas digitales ofrecen una variedad de ofertas inimaginable, con descuentos prácticamente diarios de títulos vigentes y actuales.

    Soy habitual lector y oyente de páginas y blogs sobre videojuegos, y me suelo encontrar comentarios jocosos al no poder analizar un título en PC porque sus PCs están desfasados, y claro, para actualizarlas tendrían que hipotecar sus empresas. Noto mucho desconocimiento de este mundillo, no sólo hablo a nivel de precios, sino de saber qué comprar. Es desolador comprobar cómo supuestos profesionales del sector no tienen los conocimientos básicos para analizar un juego de PC, o mejor dicho, montar una máquina decente para correrlos. Por supuesto, no es una obligación tener dichos conocimientos para analizar un juego, pero si finalmente vas a “piarlas”, creo que primero deberían estar informados sobre la realidad del sector.

    Es cierto que el jugador de PC puede gastarse miles de euros anuales, ya que existe un amplio abanico de hardware y configuraciones disponibles que encarecen el producto final hasta donde estés dispuesto a desembolsar. Dichas configuraciones, llamémoslas extremas, existen, y hay usuarios que viven por y para ellas, pero para disfrutar de un título en PC con mejor técnica que en consola no hace falta realizar dicho desembolso. Se tiende a confundir este mercado, casi marginal si lo comparamos con todo el parque de PCs que hay en el mundo, con el estereotipo medio de jugador de PC. Y es todo lo contrario, el mercado del PC es tan flexible que te permite gastar desde lo mínimo para obtener una calidad ya muy superior a las consolas, o lo máximo y perderte entre filtros, triples pantallas y resoluciones estratosféricas. ¿Todo el mundo necesita llegar a estas cotas para apreciar la diferencia? Ni mucho menos.

    Poniendo un ejemplo bastante ilustrativo, la base de mi PC data del año 2008 cuando lo adquirí por poco más de 350€. Desde entonces he actualizado la gráfica una sola vez -150€ muy bien invertidos hace 2 años- lo que hace un total de 500€ en un hardware equilibrado. En el mismo periodo he comprado dos consolas Xbox 360 -las 3LR aparecieron- que me han costado más dinero que mi PC, y una PS3 de 60 GB a la cual pongo un cirio para que no me salga la típica “luz amarilla”. Haciendo cuentas y viendo que los juegos de consola, incluso en oferta, rara vez bajan de 20€, es fácil comprender la motivación de este artículo, y no es otro que tratar de quitar la venda que hay sobre los ojos de muchos jugadores ante las quejas, infundadas, de "analistas" -no pasa en Anait- cuyas opiniones son divulgadas sin el menor descaro a pesar de su evidente desconocimiento de la realidad.
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  • creeping, 05/03/2013 @creeping, Principiante Offline

    [b]EL DLC COMO FORMA DE MUTILACIÓN DE VIDEOJUEGOS[/b]

    Durante esta generación todos estamos padeciendo la evolución de las antaño apreciadas “expansiones”. Aunque más que evolución, habría que hablar de cambio de concepto, un giro radical que apuesta por ofrecer contenido adicional sin importar mucho la forma, o lo que es peor, el propio contenido. Y es que el problema no está en cobrar “X” euros por ponerle una faldita mona a la heroína de turno, un aspecto que al fin y al cabo no afecta al juego final. Pero sí me preocupan aquellos DLCs que realmente no lo son, es decir, cuyo contenido se extrae de la propia versión final para venderlos aparte. El caso es que la idea no está del todo mal si por el camino hubiese una rebaja del producto final, o al menos una advertencia que dijese “Ojo, este juego te lo vendemos al 80% y por eso es 20€ más barato, si quieres acabártelo al 100%, tendrás que pagar esos 20€ más adelante”. Pero no, te lo venden supuestamente enterito, para luego llevarte la sorpresa, anunciada a bombo y platillo, de que el juego tendrá 3-4 DLCs, cada uno a 10€. El negocio es redondo, 60€ de inicio más 40€ de DLCs, en total 100€ por un juego “completo”.

    Esta reflexión, o rabieta, como prefieras llamarlo, viene a cuento de El Eslabón Perdido, el DLC de Deus Ex: Human Revolution que he finalizado recientemente. Sus buenas 5-6 horas de duración parecían tener “sabor” a expansión, pero ingenuo de mí, me encontré con la cruda realidad. Hablando sin tapujos, estamos ante una mutilación del juego original, así de claro y así de sencillo. El Eslabón Perdido es un trozo de la aventura principal, un jugoso pastel arrancado de cuajo para vendérnoslo aparte. Sin entrar en muchos detalles, este DLC da comienzo en un momento “X” en la mitad del juego original, y que aquellos que hayan pasado por ese punto, se habrán percatado de que quedaba algo “vacío”. El Eslabón Perdido no puede ocultar sus orígenes, que nada tienen que ver con un producto realizado a posteriori, sino que su concepción inicial fue la de estar integrado en el juego final.

    A nivel jugable es exactamente idéntico a Human Revolution. No hay ni una hablidad más, o algún arma especial que merezca la pena mencionar, todo permanece inalterable respecto al original. Y lo mismo podemos decir del apartado técnico, nada nuevo bajo el sol, si acaso algún efecto de agua destacable que apenas se dejaba ver en la aventura principal. Pero más allá de la crítica sobre la política de DLCs, y que El Eslabón Perdido debería haber estado incluido en el juego final, hay que reconocer que proporciona una cantidad de horas más que aceptable.

    No obstante es una verdadera lástima que en este DLC no se haya pulido ningún aspecto criticable de Human Revolution porque, ¿qué menos que haber depurado las rutinas de la IA de la máquina? Pero claro es mucho más sencillo y barato cortar un trozo de la aventura principal, sin importar las implicaciones a nivel de argumento que pueda tener. Inversión cero, beneficio total. Tampoco quiero focalizar esta crítica contra EIDOS o Square-Enix únicamente, ya que hay multitud de ejemplos más sangrantes en la industria. Capcom y su política de DLCs en juegos de lucha es auténticamente vomitiva. No hay nada como programar un juego con 20 luchadores e incluirte solo 12, para que luego tengas que pasar por caja al desbloquear los restantes, que en algunos casos están pululando por ahí, en el mismo disco original. O qué decir de Ubi Soft y su Prince of Persia lanzado en 2008, cuyo final te dejaba con cara de gil… estooo, de pocos amigos.

    Dar con una solución a esta moda es complicada, sobre todo cuando ya hemos pasado por el aro con ella. La manera de rebelarnos podría ser no comprar dichos DLCs, pero claro, no todo el mundo está dispuesto a quedarse “a medias” de su juego favorito, y apelando a esa vena de jugón, los “sabios” de este negocio hacen su Agosto. Porque no nos engañemos, hay DLCs que sí merecen la pena, aquellos que de verdad aportan un valor añadido al original como pueda serlo El Despertar de Dragon Age: Origins, con sus 20 horas de juego, una nueva historia apoyada en los acontecimientos del original, nuevos personajes, nuevos escenarios, más objetos y armas…

    El Despertar de Dragon Age es el ejemplo de lo que debería ser un buen DLC
    Quizá la solución pase por apoyar solo aquel contenido que verdaderamente merezca la pena, o quien sabe, puede que esté profundamente equivocado y los DLCs sean un bien necesario tanto para las compañías como para los usuarios. A tenor de las cifras de ventas que se obtienen por algunos DLCs en forma de refritos de mapas para el shooter de turno, mucho me temo que, para mi desgracia, el equivocado o el raro debo ser yo. Mi forma de protesta no es otra que comprar DLCs a precio de ganga, y si el juego lo merece, esperar a la típica revisión Game of the Year a precio reducido. No pretendo conseguir nada reseñable con esta práctica, pero al menos me siento menos “engañado”.
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    3 Comentarios
    • creeping, 10/03/2013
      Otra cosa que me quema es que los DLCs casi nunca bajan de precio. Mismamente me compré Fallout: New Vegas por 5€ en Steam, y no he podido encontrar sus DLC por menos de 10€ cada uno. Lo cierto es que cada vez se incita más a no comprar el juego el primer día, porque prefiero esperar a una GOTY edition antes de tener que gastarme 100€ para vivir la experiencia completa.
    • master_waluigi, 10/03/2013
      Estoy bastante de acuerdo con el texto, sin embargo en el caso concreto de El Eslabón Perdido no creo que se sienta cómo una porción del juego original retirada para obtener más beneficios. Es más, el ritmo de la aventura principal podría haberse visto afectado de haber albergado la parte del carguero.

      Sí que es cierto que las mecánicas y la IA permanecen intactas pero de eso se trata un poco; no hay que tratarlo como una expansión de sus capacidades (como podría ser "Dragonborn" en Skyrim) sino más bien como un "más de lo mismo". Y si "lo mismo" es bueno, pues genial, yo pago.
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