• Reflexiones sobre mujeres y videojuegos (III y última)

    En la entrada anterior terminaba hablando de las condiciones de trabajo en la industria como factor que pueda suscitar un mayor interés por parte de las mujeres (y la gente en general) en el sector del desarrollo y criticaba fenómenos como el crunch, poniendo en relieve nuestra responsabilidad en ello. Todavía continuaba la exposición un poco más, pero me quedé sin espacio. Continúo aquí.

    Cuando eres indie sí veo normal implicarse más por definición, ya que los frutos de tu trabajo repercuten directamente en ti y no en la cuenta de resultados de un board de inversores a los que les importan tres cojones los videojuegos y otros tres tú, pero aun así hay que tener los pies en la tierra y darse cuenta de que hay una vida más allá de los videojuegos que no debería descuidarse. De hecho, siempre he pensado, y cada vez que escucho a referentes auténticos del sector me reafirmo en ello, que esto es fundamental para llegar a ser mejor desarrollador aunque pueda sonar contradictorio, pues cuantas más vivencias acumules fuera más herramientas tendrás en tu “developer toolbox” en cuanto a fuentes de inspiración creativa, conocimientos o métodos de resolución de problemas que puedan ser extrapolables a un problema al que te enfrentes como developer.

    En definitiva, mejores condiciones profesionales y facilidades para la conciliación personal/laboral fomentarán un entorno más favorable para dedicarse a él.

    Los politiqueos, mamoneos y la proliferación de vendehumos también son algo que en mi opinión podría mejorar, aunque esto es más un reflejo de la sociedad capitalista occidental en que vivimos (y de España en particular) y te lo encuentras en cualquier ámbito. Y aunque yo prácticamente he hecho un alegato político en los párrafos precedentes, no es eso a lo que me refiero con politiqueos.

    Por último pero no menos importante, por supuesto que hay que tratar de erradicar las conductas sexistas o discriminatorias de cualquier tipo, y penalizar los casos más sangrantes (situaciones de acoso). La parte más difícil en esto está en que entran en juego agentes más sutiles y es complicado apreciarlos porque muchas veces asumimos que las cosas son como son, especialmente si no los vives en primera mano. Para algunos ejemplos ilustrativos recomiendo ver la charla en Gamelab de este año de Whitney Hills cuando la suban a internet. Habla de inseguridades con las que yo me siento plenamente identificada, pero que siempre había pensado eran más un problema mío como individuo que algo vinculado al hecho de ser mujer. Luego hablas con otras chicas dentro y fuera de la industria (y con hombres) y empiezas a ver patrones. Sin descartar tampoco la parte individual n_nUUU

    Todo esto que digo sonará utópico o hippy, y soy la primera que está de acuerdo en que es muy complicado o en el peor de los casos irrealizable (dependiendo de cómo tenga la "misantropina" ese día XD). El factor imprescindible creo que es la educación, no sólo académica, sino principalmente humanista en cuanto a valores, empatía, razón, imaginación, cooperación, espíritu crítico y sentido común, intentar no dejarse llevar siempre por el camino fácil y saber relativizar y poner las cosas en su contexto. Y sí, todo esto va mucho más allá de los videojuegos.

    Como ejemplo, aunque suene moñas, desarrollar un poco la empatía y mirarnos menos el ombligo puede ser superútil a la hora de diseñar a un personaje y hacerlo más complejo (sea hombre blanco de 30 años con barba de dos días, una femme fatale que, sí, utiliza el sexo como arma, una investigadora que se ve implicada en un conflicto militar o un anciano granjero retirado en la estepa rusa que se siente abandonado), o de ser un poquito menos gilipollas a la hora de jugar a un MOBA si te ha tocado un equipo de mantas. Antes hablé de los hashtags: recomiendo que exploréis un rato #1reasonwhy y leáis testimonios de algunas profesionales. Luego, en lugar de desechar lo que dicen como "bah, llamaba la atención", "exagerada, no es para tanto" o "es mentira porque mi experiencia es esta otra" (y podría ser verdad lo que penséis y será criticable, pero ahora mismo no es relevante para lo que propongo), haced un ejercicio de imaginación y tratad de poneros en la piel de esa persona por un momento, intentad entenderla (no justificarla) o figuraos cómo os sentiríais de haberos visto en esa misma situación.

    TL;DR de las tres partes: lo importante para que entren más mujeres en la industria en mi opinión es hacer que sea un entorno atractivo para entrar y que no se quiera abandonar una vez dentro. Esto puede conseguirse contagiando el entusiasmo por la parte vocacional y puliendo la parte profesional, factor del que nos beneficiaremos TODOS (mejores condiciones de trabajo, menos politiqueos y, por supuesto, eliminar actitudes sexistas o discriminatorias y penalizar los casos más serios). La clave de todo está en la educación, tanto académica como de valores, más humanista.
    9
Loader
Arriba