• Un día en Don't Starve

    El invierno se despide con lluvias intensas pero yo no puedo estar más feliz. He sobrevivido a mi primer encuentro con él en esta maldita isla. No se como llegué aquí ni porqué, pero tras mucho sufrimiento e ingenio he conseguido establecer un campamento lo suficientemente sostenible como para dejar de preguntarme si voy a tener algo que llevarme a la boca al final del día. Jamás olvidaré lo duras que eran las primeras semanas cuando aún no conocía la fauna ni la geografía del lugar, antes de que aprendiera a utilizar cada rama, cada planta, cada animal y crear toda clase de objetos sin los cuales habría sido pasto de arañas hace tiempo.

    Ha llegado el momento de continuar con la exploración de la isla en busca de alguna pista que me diga que hago aquí y, lo más importante, cómo salir. Me cargo de provisiones, armas, mi querida armadura de madera que tantas veces me ha salvado la vida, y otros cachivaches necesarios para mi supervivencia.

    Nada más salir del campamento me doy cuenta de que voy algo corto de madera, saco mi hacha y me pongo a cortar un árbol en el bosque más cercano. Maldición! Dos árboles guardianes despiertan! Mierda! Suerte que estoy en las inmediaciones de un poblado de hombres-cerdo, ellos se encargaran. Los árboles me siguen sin prisa pero sin pausa, intentan sacarme la cabeza de un guantazo cada vez que se acercan lo suficiente pero yo soy más rápido que ellos, cuando mis amigos porcinos ven los arboles acercarse corren a por ellos y les golpean con sus sucias pero fuertes pezuñas. Todos los cerdos mueren pero logran matar a uno de los árboles, ahora solo quedamos yo y el otro árbol cabreado.

    Mi lanza casera hecha con un palo y una piedra no tiene nada que hacer contra este mastodonte verde de 3 metros de altura, mi única oportunidad es atraerlo de nuevo al siguiente poblado. Por fortuna para mi hay un camino de piedras que une ambos poblados a través de un bosque. Broooom!!!! Un relámpago cae en el bosque junto al camino y empieza a arder violentamente. Tengo una idea, me adentro en el bosque y esquivo árboles en fuego con la esperanza de que el árbol viviente me siga y se prenda en llamas. ¡El plan funciona! O casi, el árbol está en llamas pero eso no para su persecución, es más, ahora parece aun más imponente y peligroso que antes.

    Vuelvo al camino perseguido por el árbol ardiendo para encontrarme con otra sorpresa, el camino ha sido bloqueado por una planta gigante cuyas ramas extienden todo lo ancho del camino. Esas ramas no son ramas cualquiera, en vez de hojas tiene ojos, si, ojos que comen todo lo que pasa cerca de ellos. Si, ojos que comen. Esta es mi oportunidad, rodeo la planta por el bosque y espero al árbol en la otra parte del camino, el árbol es muy grande pero no muy listo y en vez de rodear la planta como yo sigue recto para caer directo en mi trampa improvisada. El árbol ha pisado uno de los ojos de la planta, está perdido.

    Me doy cuenta de que estoy hambriento y se está haciendo de noche, mi primer día de exploración no ha ido como esperaba. Dejo al árbol luchando inútilmente contra la planta y vuelvo a mi base. Mis granjas han dado su primera cosecha del verano después de casi 30 días sin funcionar debido al invierno. Con mi cosecha y los cadáveres de mis amigos porcinos me preparo unas albóndigas que me sientan de muerte. ¿Para que quieres amigos si no te los puedes comer cuando más lo necesitas, eh?

    La noche llega y con ella llegan las sombras, ya no me asustan tanto como antes y se que mientras este junto a mi hoguera no se atreverán a tocarme. En el momento en que me iba a ir a dormir a mi tienda oigo el familiar ruido de una araña, ha entrado a mi campamento y está atacando a mi único amigo de verdad que tengo en esta isla, Chester. Yo no se que es Chester, solo sé que desde que encontré un palo muy raro me sigue a todas partes y me deja introducir cosas en su interior, eso es verdadera amistad.

    Las arañas cuando están solas no representan ninguna amenaza, son débiles y lentas, así que no me lo pienso dos veces y le doy un lanzazo en la cabeza. La araña grita. Mi perdición. Un grupo de arañas que se escondían en la oscuridad obedecen al grito de ayuda de su amigo arácnido. Me entra el pánico, no se que hacer, si salgo de la zona de la hoguera las sombras me agarrarán, solo puedo correr alrededor de ella. Las arañas me persiguen en círculos, el plan funciona. Oh..no...el fuego se está apagando y la mañana aun está lejos, necesito añadir otro tronco, debo de arriesgarme. El medio segundo que tardo en poner el tronco en la hoguera es suficiente para echar por tierra mis últimos 51 días, una de las arañas me golpea. Muero.

    Esto es Don't Starve. Es un juego de caza, de crafting, de exploración, de luchar, de matar, de sobrevivir, de sorpresas, de vivir aventuras únicas que solo te pasan a ti, pero sobre todo es un juego de tomar decisiones, y eso no se puede contar, eso debes jugarlo.
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    10 Comentarios
    • tocapelotas, 28/12/2013
      @metalman Gracias chavalote! Si te das prisa lo tienes en Steam por menos de 5 pavos ;)
      @sancochito Si, creo que "mala leche" es lo que mejor describe el juego jaja La diferencia con otros juegos con mala leche es que en Don't Starve siempre hay una vocecita en mi cabeza que me dice que HA SIDO CULPA MÍA ;)
    • sancochito, 31/12/2013
      yep, como cuando estas enfrascado y te llaman por tlf de línea fija y te olvidas de darle al scape :-S
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