• Publicado el 19/02/2013 Esto es un post en el blog de: Baxayaun @baxayaun Offline Bio: Game/Level Designer, scripter, voice actor and a humble Spanish creative genious, currently working Ir a su perfil completo

    La fama, ese instrumento deshumanizador...

    Por lo general no suelo prestar demasiada atención a lo que dice CliffB, aunque lo siga por Twitter. Es un grande en la industria, un tío cercano, que se toma el tiempo de contestar a sus seguidores como una persona, y no como un responsable de marketing. Un tío que empezó desde lo más bajo y ha acabado representando a la compañía en la que dió sus más grandes pasos. Y algo más importante: es alguien cuya motivación no ha desaparecido con el tiempo. Sigue aspirando a más, y decidió abandonar EPIC siguiendo sus propios principios y convicciones. Vamos, cosas que una persona normal hace si tiene la oportunidad.

    Pero ayer asistí a una escena que me hizo preguntarme si Cliffy se pasó la noche llorando de rabia entre la pechada de su espectacular novia. Cliff tuiteaba sobre una serie de comentarios que había leído en GameSpot. La mayoría de ellos ni siquiera trataban sobre la charla de la que informaba la web. Algunas de las perlas que encontramos en el hilo van desde el "es un narcisista", "por qué no se pira", "traidor de EPIC" y sugerencias del tipo "que se vaya a mamarla". Cuando te conviertes en una figura pública, uno ha de mantener una reputación... ¿pero y si esa reputación no es resultado de tu propia persona sino de la que ha creado el público? O peor aun, ¿qué hacer cuando eres un tipo de persona que en un círculo pequeño es comprendido y querido, pero de cara al público, esa personalidad tan propia tuya se vuelve en tu contra?

    CliffB es un dandi, alguien orgulloso de su propia vida y de su carrera, de sus logros, de su Ferrari y de la chica con la que comparte su vida, y como cualquier persona, le gusta compartir su felicidad con todos. Si hablásemos de Manolillo al que le fue bien sacando la basura de sus vecinos y acabó fundando una empresa de reciclaje, forrándose gracias al sudor de su frente durante 15 largos años, la historia sería diferente. Aquí nadie conoce a Manolillo, pero existe, en algún lugar, con su Ferrari y su modelo de Victoria Secret calentándole la cama todas las noches. Sin embargo, él no nos molesta, simplemente porque no sabemos nada de él. Para ponerlo en perspectiva, CliffB es un Manolillo que ha querido compartir su vida con nosotros.

    Sin embargo, ahí está el problema. ¿Por qué Cliffy? ¿Por qué me restriegas en la cara tu fama? ¿Por qué me restriegas en la cara que tienes una chica 10? ¿Por qué me restriegas en la cara que tienes un Ferrari que yo nunca tendré? ¡Yo no decidí aprenderme tu nombre voluntariamente para saber que tu vida es cojonuda! ¿Por qué me obligas a darte una opinión sobre lo que yo considero que deberías estar haciendo ahora mismo? ¿Por qué tienes opiniones que no comparto? ¿Por qué tú has estado haciendo videojuegos durante 15 años y yo no? ¿Por qué tus juegos no me gustan? ¡Deberían! ¡Eres famoso! ¡Lo que haces debería gustarme! ¡Te odio Cliff! ¡Te odio por entrometerte involuntariamente en mi vida! ¡Te odio por ser una persona que nunca conoceré y de quien escucho o leo todos los días! Y tú no me conoces, no puedes juzgarme, pero somos legión. Nosotros si nos ocuparemos de que tú sepas lo que opinamos de tí, aunque jamás nos conozcas, aunque jamás tengas la oportunidad de demostrar que CliffB es una persona cuya fama, esa que hemos creado para tí, ha deshumanizado. Nosotros te hemos creado para odiarte.

    Un desarrollador es un profesional dedicado a su pasión, los videojuegos. Pero ante todo, es una persona como cualquier otra, con las mismas preocupaciones, emociones y debilidades. La demonización de un desarrollador por tener ideas, opiniones o aspiraciones que difieren de las del público es un grave problema que lo puede afectar a nivel profesional. Internet es un gran foro donde las opiniones, tanto constructivas como destructivas, se mueven libremente, sin barreras. En este gran foro también participan gente como CliffB, el cual, movido por la curiosidad, decidió joderse el día leyendo lo que una panda de desconocidos opinaba sobre él. Gente con las que jamás tendrá un trato personal. Gente que no le darán la oportunidad de conocerlo y poder decir "pues tío, creía que eras un gilipollas". Ese odio irracional quedará perpetuado en Internet, influyendo en la opinión de otros muchos, consumiendo poco a poco al pobre Cliffy. ¿Pero qué nos importa? Con su Ferrari y su rubia debería ser suficientemente feliz. Es su precio a pagar por cruzarse en nuestra vida con sus juegos mundialmente conocidos. Yo compré su juego, así que tengo derecho a juzgarlo como persona. Como si eso tuviera sentido.

    Para terminar, y esto os lo digo por experiencia profesional y personal: la industria del videojuego se preocupa mucho más de lo que pensáis por las opiniones y comentarios que leen en Internet. Mejorar la calidad de las opiniones vertidas en la red es mejorar la calidad de l
    13
    21 Comentarios
    • aguadelgrifo, 22/02/2013
      Creo que la clave está en lo que dice fixxer : "El problema de inmadurez de la industria del videojuego es que su público es inmaduro y lo será eternamente, a no ser que los videojuegos que se editan cambien mucho". Si haces juegos para quinceañeros tendrás opiniones de quinceañeros, no hay más.
    • baxayaun, 22/02/2013
      Toda la razón.
Loader
Arriba