• Mis GOTY's para 2018

    Siempre es pesadete hablar de GOTY's pero un año más os dejo por escrito, ante la ley, los juegos que más me han gustado este año:

    3 - DRAGON QUEST XI

    Si echamos un ojo a como la fórmula de los JRPG ha evolucionado estos años es sencillo ver cierta casualización, o como mínimo cierto interés en renovar sus mecánicas, su estética y con ello el público que puede interesarse por este género que a veces se siente tan pasado de moda. Dragon Quest XI no renueva prácticamente nada, no nos introduce una rimbombante manera de jugar y no intenta disimular que, ante todo, quiere ser un JRPG clásico. De los de pura cepa, vaya: Uno con una historia más o menos típica pero llena de giros de guión, cambios de bando e idas y venidas. Uno que se interesa por su combate lo justo, por que aquí se trata de sencillas peleas por turnos, de personajes estáticos que igual arrean cachiporrazos que lanzan magias arcanas. Dragon Quest XI se siente clásico sin tirar de una estética que pretenda forzar la nostalgia, y tira constantemente de recursos simples pero efectivos para mantener al jugador. Las microhistorias que conectan la gran trama principal valen oro por sí solas, pero a más hay personajes carismáticos que sostienen el guión cuando más flaquea, enemigos divertidos representados a las mil maravillas y los villanos más rimbombantes que podamos imaginar. Dragon Quest es una oda a algo que nos gustó en su momento pero que sabemos que es caduco. Su esfuerzo está en validar una fórmula que casi inventó, en recordarnos que puede hacerse de diez aún siendo de ocho y que a veces no hace falta nostalgia barata para perdonar fallos: Quizás solo vale con hacerlo realmente bien.

    2- CELESTE

    Contar cosas es más o menos fácil en ciertos juegos. Los despectivamente llamados Walking Simulator van de eso: De centrar toda tu atención en la narrativa y el entorno, y hasta ahora pocos juegos (me viene a la cabeza Braid) han sabido contar cosas usando las plataformas. Si Celeste tiene un mérito, y tiene muchos, es el de explicarnos una historia interesante. Madeline y su odisea de escalar la montaña Celeste son parte del videojuego, no obstante, por varias cosas. El elegante trato que da a la depresión y la ansiedad encajan perfectamente con un juego a todas luces difícil pero permisivo, que te insta a repetir una y otra vez: A perseverar. Tus encuentros y desencuentros con otros personajes en esta onírica montaña te enseñan cosas que valen para el contexto y crecimiento de su protagonista. Sus plataformas están tan bien medidas como las pequeñas escenas donde se desarrolla a Madeline, y su final es increíblemente satisfactorio sin dejar de tener en ningún momento un argumento hilado con una finura extrema. El bien medido equilibrio entre lo que haces con el mando y lo que te cuentan en la pantalla es digno de estudio, y siendo que es un juego tremendamente sencillo siempre se siente fresco, pulido y por qué no decirlo, también evocador.

    1- RED DEAD REDEMPTION 2

    Es complicado decir más y mejor de Red Dead Redemption 2 de lo que ya se ha hecho. Es un videojuego que simboliza todo lo malo de los títulos triple A: Canibaliza de manera desalmada el interés (y las ventas) en los otros títulos que osen salir cerca suya, es adalid de la incómoda verdad del crunch y la explotación laboral en el mundo de los videojuegos, y en sí mismo representa lo que Saint Denis es para la banda de Dutch: El progreso. Uno que no nos gusta, desde luego. Uno lleno de cadáveres con los pulmones repletos de hollín, que arrasa con toda filosofía de vida y nos muestra lo peor del lado humano. Realmente no sé si RDR2 habla de la industrialización, de engañarse a sí mismos, de la propia redención o de ir a caballo saludando a la gente, pero sin duda es arrebatador, desde sus primeros compases hasta sus últimos coletazos. Nada mejor para mí este año que cabalgar con el bueno de Arthur Morgan: Un personaje que dará que hablar por su innegable carisma y por lo trágico de su historia. Un tipo que empieza siendo un protagonista más o menos rígido, desalmado, cruel y a veces un poco sádico, para convertirse poco a poco con nuestras acciones en la clase de forajido que él siempre hubiera querido ser. Cuando las cosas se tuercen nosotros elegimos como es Arthur, y ahí se ve la dura realidad de quien es y de como pudo ser. En la frialdad es el juego más largo, gargantuesco y sin lugar a dudas difícil de parir que ha dado la industria. Se expande en todas direcciones de manera constante, quiere enseñar demasiado, y tiene tanto que es absurdo por momentos.
    Un monstruo creado desde la más infame explotación, quizás, que pretende enseñarnos qué nos hace humanos. Red Dead habla siempre de los más bajos instintos, de lo peor de nosotros, y concretamente del máximo exponente sobre la faz de la tierra: La genial banda de Dutch Van Der Linde. Si Arthur Morgan merece esa redención es otro tema, ya.
    Desde luego cuenta conmigo, amigo.
    7
    14 Comentarios
    • molinaro, 28/12/2018
      @majinantonio Ha sido un año de juegos tochos y largos que han canibalizado el tiempo a otros más cortos y discretos. Ojalá este ese 9/10 de este año que no has jugado entre los pendientes.
    • majinantonio, 28/12/2018
      Tengo muchas esperanzas en Obra Dinn, los juegos de investigar nunca lo han sido realmente (el más cercano es The witness, sin pretender serlo) y quiero que este me ofrezca esa sensación de ser un detective!
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