• El videojuego contra lo personal [I]

    ey sigo vivo

    Me considero un oyente asiduo. Eso no significa ponerse el nuevo álbum de mi artista favorito ni las top playlists de Spotify (que también), sino leer diversos medios musicales como Pitchfork y los de su quinta, estar suscrito a diversos subreddits sobre música (veáse popheads, indieheads y hiphopheads) y, en general, tratar de mantenerse al día de las últimas novedades. Lo que hacía con los videojuegos hace un par de años pero que por diversas razones he tenido que dejar de hacer.

    Así, en la música, poco importa el género, las historias son personales. Entre las mejores canciones de este año me he encontrado con diversos temas que se sienten casi como adentrarse en el diario de su artista, como por ejemplo:

    Sophie - Immaterial: un temazo dance-pop hiper-azucarado donde Sophie Xeon, su autora, habla sobre 'los chicos inmateriales y las chicas inmateriales', sobre como puedes ser lo que quieras y quien quieras, sin importar como hayas nacido. En el puente, una voz hiper-aguda cuenta la infancia de Sophie, una pequeña escocesa que se sentía como una mujer y quería ser como ella quisiese, pero no tenía con quien hablarlo y no podía exteriorizarlo, encerrándose en la electrónica y el dj-ing para poder liberarse.

    Mitski - Nobody: disco con indie rock donde, Mitski, cantautora, abre su alma para mostrar sus peores miedos: la soledad, el asco a todos los que sienten pena por ella, el miedo a quedarse sola para siempre. Además, es la mujer que aparece en la foto de este blog, y es reina absoluta.

    Snail Mail - Heat Wave: la canción de amor moderna. Probablemente una de las canciones de rock más interesantes del año, donde Lindsay Jordan, de apenas 19 años, trata el amor con una persona que prefiere perseguir sus méritos (una buena carrera, un buen currículum, un buen aspecto) antes que quererla a ella. Así, Lindsay decide que ella también va a centrarse a sí misma y dejarle, ya que, como dice en la outro, I'm not into sometimes

    ¿Qué vengo a decir con esto? Que la música es algo personal, la mayoría de las artes son personales. La pintura y la literatura son, en su mayoría, una expresión del autor. El cine tiene su rincón indie donde el director y guionista puede mostrar su vida, su historia. En la televisión es algo más complicado encontrarlo, pero tienes series como Sharp Objects, que refleja en parte a su autora, o incluso Girls, a camino entre la ficción y la biografía de Lena Dunham, la ídola millenial.

    ¿Pero y los videojuegos?

    Los videojuegos no son obras de autor. Quizá algunos videojuegos indie, pero es una cantidad ínfima. Los videojuegos no tienen propósito, salvo entretener al jugador, por algo son juegos, y en algunos casos mostrarle la realidad. Temas como la tecnología, las relaciones familiares, la violencia, que pueden ejecutarse mejor o peor dependiendo de la obra. Pero ninguna cuenta una historia personal, salvo juegos como That Dragon Cancer, o The Beginner’s Guide.



    [continúa]
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