• El videojuego, ¿un arte intelectual?

    Quién lo pensaría. De jugar a Pokémon Zafiro en mi primera consola, la Game Boy Advanced a preguntarme si debería considerar el videojuego como un arte. Sí, como la pintura, música, danza y esas movidas que nunca en nuestro sano juicio habríamos puesto siquiera en una misma frase junto a la palabra “videojuego”.

    La verdad es dura, siempre y cuando la analicemos desde la contagiosa simpleza. Nos hemos vuelto una industria comercial. –Malas noticias chicos, nos volvemos a casa–. Es obvio, podemos tomar como punto de partida a esta situación múltiples puntos de vista, los dos extremos:

    - El más simple y del que todos partimos llegada cierta “madurez videojueguil”; analizar el medio como uno que, con el tiempo, se ha ido haciendo más y más comercial. Como iceberg que se acerca sin poder evitarlo. Y aunque considero este análisis simple, plano y conformista me gusta tomarlo como punto de partida para posteriores interpretaciones. Apostaría a que como con cada uno de nosotros esta fue la primera lectura que pasaba más allá del jugar por simple diversión.

    - Y mi manera de verlo: la manera “intelectual”. No, y no me refiero a esta así por ser un análisis complejo. Si no, porque trata al videojuego como un arte intelectual (válgame la redundancia, todas las artes son intelectuales) y no un medio basado en el sencillo entretenimiento. Demostrar que poseemos “grandes mentes”. Gente al nivel de artistas como Rene Magritte o Kubrick. Que somos capaces de recrear emociones, lugares, sentimientos y opiniones sin envidiar nada a nadie. –A ver, con intelectual no me refiero al brain trainer, “cuidao”–.

    Teniendo en cuenta ambas simples comparaciones me surgen 2 preguntas rápidas:
    ¿Es verdaderamente negativo para un arte ser “comercial”? y ¿qué tiene el videojuego de intelectual?; respectivamente:

    Sí, para un medio es positivo ser comercial. Así se crea el verdadero arte (me hace mucha gracia que nombre el arte como si fuese algo definido y concreto). Diferentes corrientes alternativas que creen variaciones en la misma, otros puntos de vista al mismo medio. Estoy seguro de que si todos los AAA fuesen “obras de arte” el concepto de juego indie no hubiese existido; ¿para qué pequeños proyectos si todo lo que existe es ya perfecto, no? Se trataría de intentar mejorar lo inmejorable. Y a su vez la industria triple A nunca se habría renovado. Seriamos todos unos conformistas sin rumbo.

    ¿Qué tiene el videojuego de intelectual?, ¿hay algún matiz con suficiente peso como para atribuirle esa cualidad? No tengo ninguna duda, somos un medio capaz de soportar esa proeza, no sé si actualmente, pero estoy seguro de que solo hay que darle tiempo al tiempo. Hay clarísimos ejemplos de críticas y recreaciones de la realidad. La diferencia está en que aún no hay nadie de verdadero renombre, que suene de primeras a casi cualquier persona que no haya estado viviendo en un cueva. Por eso mismo me encanta cada vez que veo un reportaje en televisión sobre el videojuego con una mínima calidad, y no deberíamos callarnos juegos, opiniones. Somos nosotros, los jugadores, los que debemos ayudar al medio a evolucionar, pues este, no destaca por su autosuficiencia.
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    • harman, 21/11/2016
      En lo que respecta al debate "videojuegos-arte" yo lo tengo claro cristalino. Los videojuegos, como cualquier expresión cultural que se precie, "pueden ser arte". Lo entrecomillo porque no me refiero a una aspiración en clave futura que el videjuego esté en proceso de alcanzar, sino a que algunos juegos, efectivamente, pueden atenerse a esa consideración artística de la misma exacta forma que ocurre con el cine.
      Y el paralelismo es evidente; ambos son artes "compuestas", combinación de artes diversas y de autoría múltiple. Y para nada su faceta de reproducción en serie actúa en menoscabo de esta apreciación, como en el cine.
    • harman, 21/11/2016
      Y, otra vez, al igual que en el cine (y vuelvo al primer argumento), hay videojuegos con afán de trascender -de diversas maneras, pueden ser estéticas, temáticas, narrativas o todo junto a la vez) y hay otros que son un simple entretenimiento circunstancial (lo cual también está estupendamente bien) como también los hay merecedores de ocupar un lugar de honor en el estercolero más hediondo que pueda imaginarse. Y todo esto podría argumentarse sin cambiar ni una sola coma acerca de otras artes más "consolidadas" como la literatura, poesía, música...
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