• La sobreexposición en los videojuegos

    En el mundo de la fotografía la sobreexposición es un tipo de aberración cromática; esto es, una distorsión por la que una lente es incapaz de enfocar todos los colores en una misma captura. La sobreexposición es algo a evitar por los fotógrafos, aunque en manos expertas puede ser útil y algo a valorar.

    Sobreexponer una foto o editarla para que parezca sobreexpuesta es algo típico de la generación contemporánea gracias a las redes sociales, ya que “aclara” las fotos y elimina muchas de las imperfecciones que buscamos encontrar en nuestros excesivamente expuestos rostros.



    En los videojuegos también nos encontramos con un término como la sobreexposición, aunque en un sentido menos pictórico y más mercantil; mientras en la fotografía la sobreexposición es algo a evitar, en los videojuegos, quienes mandan, lo ven como una regla de oro de obligado cumplimiento. No es suficiente con exponer un juego, se debe sobreexponer.

    Todos los juegos están sobreexpuestos (salvo honrosas excepciones, que irónicamente suelen ser grandísimos juegos); todos los juegos buscan bombardearnos con información para desconcertarnos como usuarios y consumidores. Mientras un fotógrafo experto usa la sobreexposición para aclarar la imagen, la sobreexposición de un juego parece buscar aclarar el producto. En un mundo tan competitivo y tan saturado, se busca despejar las dudas del jugador, inundándole de información antes de la salida del juego, lo que acaba por saturar y desconectándonos del producto que nos intentan vender.

    Quienes sobreexponen su producto buscan algo parecido a lo que busca quien sube constantemente su rostro liso, aclarado y sin fisuras a las redes sociales: buscan agradar a la otra parte, buscan agradar a quien recibe la imagen. Pero nosotros, esa “otra parte”, como receptores sabemos de los mecanismos que se usan para facilitar la deglución de ese bombardeo informativo: sabemos lo fácil que es manipular una foto de la misma manera que sabemos lo fácil que es crear un tráiler con todo lo bueno de un juego, maquillando lo malo. Hemos llegado a la photoshopización consciente del mundo de los videojuegos. George Orwell habla en “1984” del doblepensamiento (pensar una cosa y la contraria al mismo tiempo; básicamente convencernos de una mentira conscientemente); este concepto es el que campa a sus anchas por el campo que nos ocupa. Somos conscientes de las mentiras que nos venden, pero no siempre somos capaces de descubrir la verdad detrás de esa cortina de humo sobreinformativa.



    Ejemplos hay muchos, el mismo @pep_sanchez habla de “hacerse un Ubisoft” cuando esto pasa: este acoso de información, de vídeos promocionales, de teasers, tráilers, etc. busca anestesiar al jugador, privándole de su sentido crítico y como consumidores nuestro deber es saber desvelar esa mentira tras la aparente verdad que nos intentan vender, debemos convertirnos en hermeneutas de lo audiovisual. Al ver constantemente lo bueno de un juego (de la misma manera que vemos todo lo bueno de los rostros de nuestros amigos pasados por un filtro) nos embelesamos –aunque quizá no deberíamos- creyendo en esa magia del hype, porque no todo el mundo cree en la magia, pero todo el mundo quiere creer en ella.
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    7 Comentarios
    • drtenma, 26/08/2016
      A mí me parece que esa sobreexposición también busca que no nos olvidemos de su producto y justificar. Desde que un juego se anuncia en una feria hasta que sale, pasan tantos años que se corre el riesgo de que se nos olvide su existencia. Hay retroalimentación entre las mismas compañías porque, al hacerlo todas, acaban teniendo que sobreexponer más para destacar ante tantos lanzamientos.
    • amaldito, 05/09/2016
      ¡Buen texto!

      La verdad es que la gentes, sobre todo en sociedad, está más predispuesto a creerse una mentira "bonita" a una verdad fea. Y esto viene desde siempre y nos ha hecho comer mucha mierda (!y la que viene!) no solo en el mundillo de los juegos.
      A eso le sumas lo de "repetir algo mil veces..." y boala
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