NaNoWriMo, pavo!

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  • Este hilo tiene 95 respuestas, 20 mensajes y ha sido actualizado por última vez el hace 2 años, 12 meses por Anónimo.
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  • #347317
    WorvastWorvast
    Miembro

    Ala, ya tengo escrito y lleno de anotaciones varias páginas sobre el tema principal, temas varios a tratar, mas o menos como espero que acabe, la situación actual de las localizaciones y en general del entorno donde espero que se desarrolle, además de varios personajes.

    De esto no es nada utilizable, pero no quería escribir muy random tampoco, aunque esas cosas las iré modificando fijo, eso si, ya he creado lo que sería, según tengo estimado, casi medio capítulo, unas 2000 palabras, a ver si luego me meto a la pagina del NaNoWriMo por que ahora no me va.

    #347359
    F. DansF. Dans
    Miembro

    No te rompas tanto la cabeza, solo escribe. Te estas quedando atras!!! (y yo tambien)

    #347511
    F. DansF. Dans
    Miembro

    ¿Nadie se atreve a poner un fragmento?

    #347876
    avatar-defectoIkael
    Miembro

    Eso, eso. O se enseñan fragmentos, o nada. Yo por mi parte he decidido escribirlo todo a cholón. Ni planificación ni hostias, todo lo primero que se me venga a la cabeza. Jamás había escrito de ese modo, pero joder, me lo estoy pasando teta, salvo por los momentos de bloqueo. Y me está quedando una cosa que parece que la haya parido Jodorowski O_o

    #347877
    F. DansF. Dans
    Miembro

    Pero ACTUALIZAD VUESTRA CUENTA DE PALABRAS, QUE SI NO NO TIENE GRACIA, COPÓN!!!

    #347878
    SlyjssSlyjss
    Miembro

    Yo no tuve en cuenta al apuntarme que en noviembre tenemos la convocatoria de diciembre (no preguntéis). Así que hasta el sábado que viene poca cosa voy a actualizar.

    #347880
    F. DansF. Dans
    Miembro

    Sunburst sí que está en la llama, con 4 palabras

    #347921
    sunburstsunburst
    Miembro

    Ya debo llevar unas 20. Pero no he actualizado, demasiado ocupado escribiendo más y más palabras.

    #347925
    CohaagenCohaagen
    Miembro

    Poned algo, que tengo curiosidad.

    #348181
    F. DansF. Dans
    Miembro

    Kaiser, o te apuras o te pego la PALISA. Esta noche tengo pensado llegar a las 10.000

    Haru, Ikael, lo habéis abandonado ya? Porque si no no sé por qué no ponéis en la web vuestro número de palabras, que lo divertido aquí es la competencia, y los únicos que ponemos nuestros números somos el Kaiser, Eslinchis y yo (no cuento a sunburst porque va demasiado adelantado y no hay dios que lo pille ya).

    A ver si pongo yo un fragmentillo. Igual dentro de un rato.

    #348184
    ShinomuneShinomune
    Miembro

    Si si, ayer en el curro estuve demasiado perezoso, y hoy apenas he hecho otra cosa que dormir. Pero curro de noche, así que tengo muchas horas libres (sin contar las tardes en casa) para recuperar terreno…

    #348631
    avatar-defectoIkael
    Miembro

    ¡Yo no me rajo! ¡Ya he colgado mis primeras páginas! Dios, voy tan, tan, tan jodidamente lento y fuera de agenda :pared:

    #348632
    HarukiyaHarukiya
    Miembro

    Ay, cuando sepa de que escribir os vais a cagar.

    #348637
    avatar-defectoIkael
    Miembro

    Yo hace tiempo que renuncié a la más mínima lógica o coherencia en lo que escribo. Lo estoy haciendo todo sin planificación, a pelo y sobre la marcha, y que sea lo que Dios quiera.

    #348947
    ShinomuneShinomune
    Miembro

    Hoy de verdad he empezado a recuperar terreno. Si soy capaz de las noches que me quedan escribir como mínimo como esta noche, y además aprovecho un poco las tardes, creo que podré recuperar los días que no había podido escribir nada.

    Meditaré con la almohada si pongo aquí sólo una parte, o directamente todo lo que llevo escrito.

    #348962
    WorvastWorvast
    Miembro

    Yo ahora mismo lo tengo totalmente abandonado, tengo que entregar una practica importante antes del viernes por la noche y no he tocado nada de esto desde, puf, desde que empezé practicamente xD

    A ver si cojo el ritmo e intento llegar, que lo dudo ya :/

    #349076
    ShinomuneShinomune
    Miembro

    Al final le he dado a imprimir en pdf todo lo que llevo (ahora mismo más de 11500 palabras), para quien sienta curiosidad:

    [spoiler:3d1aaya9][url:3d1aaya9]http://www.exe-fed.es/nanowrimo.pdf[/url:3d1aaya9][/spoiler:3d1aaya9]

    #349450
    ShinomuneShinomune
    Miembro

    Puflines, deja de follar con la señora (aunque se lo merezca) en las bonitas tierras suecas, y actualiza tu contador, que estoy empezando a dejarte atrás yo ahora a ti. Y el resto, goddammit, escribid y actualizad pavos!

    PD: Y que alguien opine sobre mi primer extracto de mi novela, bitchz. Que no sólo lo he colgado para que lo leáis y os motivéis, motivadme a mi también, que mañana será mi última noche de curro, y luego no se si tendré tantas horas para escribir, y aun voy por debajo de la media para lograrlo.

    #349461
    F. DansF. Dans
    Miembro

    Por ahora no hya nada que actualizar. Mañana cuando vuelva voy a escribir a dolor para alcanzar la media. No he escrito absolutamente nada en estos días…

    #349503
    sunburstsunburst
    Miembro

    Yo he tenido que borrar una palabra porque estaba mal escrita. Estoy planteándome abandonar, porque con 4 todavía, pero con 3…

    #349506
    CohaagenCohaagen
    Miembro

    [quote="Kaiser Molinari":1nsaq56r] Y que alguien opine sobre mi primer extracto de mi novela, bitchz.[/quote:1nsaq56r]

    No estoy tan metido en el mundo del wrestling como para disfrutarlo plenamente —no me entero ni de la mitad de lo que cuentas—, pero sí quisiera decirte que [i:1nsaq56r]Dinoh Cyrus[/i:1nsaq56r] me parece un nombre BESTIAL.

    #350017
    avatar-defectoIkael
    Miembro

    ¡Voy por el capítulo 4! Algunas impresiones así en plan random:

    Lo malo: No me entero de un cagado de lo que pasa en los combates >.< hay mucho término técnico que desconozco. Me temo que te ves en la tesitura de elegir entre escribir de manera concisa, usando esos términos, o de explayarte para ser claro, pero que ambas cosas no se pueden tener a la vez en este caso. Es un dilema jodido.

    Lo bueno: Aunque en principio no me interesa gran cosa el tema de la lucha libre, me mola muy mucho el toque le has dado a la historia. Tanto la liga como los participantes rebosan de personalidad más allá de los clichés aburridos que se suelen mover por las competiciones de ese tipo, y noto cierto rollo a lo "El puño de la estrella del norte" lo cual es algo pero que muy bueno.

    Lo úrsom: [i:x86gxz02]Dinoh Cyru[/i:x86gxz02]s, fuck yeah. En general, todos los nombres de los participantes suenan de un pandiloco subido. El día que me haga una banda punk la llamaré Shark Slayer.

    Y yo tampoco voy a ser menos. Aquí un extracto de las 8 primeras páginas de mi historia:
    [spoiler:x86gxz02]En verdad, era algo extraño el encontrarse en esa situación. Él nunca había sido alguien espontáneo. Él nunca había sido alguien que siguiera sus impulsos. Él nunca había hecho algo que no hubiera sido plenamente calculado y ponderado. Él nunca había hecho otra cosa salvo lo que se debía hacer. Él nunca había hecho nada con su vida. Y en consecuencia, nunca había sido nadie. Hasta ese momento.

    Nunca llegó a saber muy bien qué fue lo que le motivó a ello. Quizás fuera su jefe, diciéndole una vez más que sus pantalones no eran adecuados para la empresa. O cómo el café sabía exactamente igual que el día anterior, por mucho que intentara variar la cantidad de azúcar. O la lista de contactos de su móvil, reducida a tres entradas y una larga barra de desplazamiento que llevaba a ninguna parte, fiel metáfora de su infancia y adolescencia.

    Y así acabó ahí. Con sus pantalones inapropiados para la empresa hechos trizas, la cara y los brazos llenos de cortes, los cristales de las mamparas que había atravesado, clavados en su rostro. Pero sonriendo, feliz de comprobar por fin que la fuente de la entrada de su complejo de oficinas era, en efecto, un lugar idóneo para bañarse. Y durante un momento, durante unos breves segundos que apenas pudo retener en sus manos como arena de playa, le dio todo igual porque nada más importaba en el mundo que ese mismo instante.

    El regreso a su casa fue un recuerdo cada vez más borroso. Era como si no fuera él, como si flotara como si… todo encajara. El problema era que, por supuesto, todo acabó encajando. Él no era el protagonista de un cuento de hadas. Su despido le llegó mediante burofax, y el frío saludo diario de sus vecinos desapareció como por arte de magia. Poco a poco, la realidad, esa fuerza inexorable, acabó por invadirle y recordarle una vez más, cuál era su lugar en el mundo. Oh, lo intentó retrasar, claro está. Releyó las poesías que escribió en el instituto, se tiró un día entero comiendo helado entre edredones, decidió piropear a esa chica tan mona que siempre pasaba delante de su portal sobre las siete de la tarde. Pero cuando le llegó la factura de la luz, supo que todo había acabado. Otra vez más, su mente racional volvió a ponerse en marcha: esto era, por supuesto, un momento de desahogo, una catarsis de lo más común producida, no cabía duda, por el stress. Se fue al Opencor y se hizo con una sesuda revista de ciencia, que explicaba a la perfección su estado actual. Se leyó en la wikipedia tres artículos sobre enfermedades neuronales capaces de producir sus síntomas. Y una vez más, quedó con su amigo Rubio para que le devolviera a la realidad.

    – Lo que pasa es que follas poco y filosofas mucho. – La frase, como siempre, digna de ser enmarcada en el salón de la casa. – Mira, sé que tu jefe era un capullo integral, vale, te lo reconozco, no lo niego ¿vale? Pero joder, era Walter & Whoolfair. La puta doble uve doble. No es un sitio del que uno se despida, y menos tirándose por la ventana del primer piso.- Rubio terminó su perorata y se llevó el vaso de su caipiroska a los labios.
    – A mi me sorprende que digas eso, Rubio. Siempre pensé que a alguien como tú mi trabajo… bueno, mi anterior trabajo, le parecería una mierda sin valor.- Remoloneó un poco más con su bebida.
    – Pfff ¿Qué dices? Mira, no todo el mundo sirve para ser yo. Lo tengo asumido. – Al final, logró hacerle reír. – Pero joder, era un buen empleo. Y ahora estamos en crisis. Y tú no estás para hacerte el señorito. En serio tío ¿se puede saber qué especie de cable de la cabeza se te ha cortocircuitado?
    – Yo… – Miró su reflejo brumoso en la superficie de su cerveza – …no lo sé. Simplemente, pasó. ¡Puf! Como si fuera una novela de García Márquez, ocurre algo surrealista y ya está, la vida sigue su curso, caso cerrado, nadie se alarma. ¿No? – Intentó sonar divertido. Fracasó.
    – Yo sí me alarmo. Es decir, soy tu amigo y en serio: lo que has hecho es como para que te lo hagan ver los loqueros.
    – “Los loqueros”. Je. Llevo con el Logocromatrix forte casi medio año y ya ves tú de lo que sirve.
    – Bueno, pues cambia de loqueros. Lo que te quiero decir es que joder, no puedes ir y decir “ya está”.
    – No, claro. Eso está claro, supongo.
    – Pues eso.
    – Pues eso. – Suspiró.- Supongo que por eso eres mi amigo. Hablar contigo siempre me aclara las ideas.
    – Oh, hablando de amigos. – Rubio le dedicó una de esas sonrisas que sólo le veía cuando ligaba con alguna chica o hablaba con sus jefes – feliz cumpleaños, campeón.
    – ¡La leche! ¡Ni yo mismo me acordaba! – No se lo podía creer. Pero estos habían sido unos días de locura.
    – Toma tu regalo, hombre de Dios.- Le tendió algo. Al principio no entendió de qué se trataba. Y pasaría mucho tiempo hasta que lograra finalmente sacar un sentido de todo ello, y de todo lo que pasó después.

    Despertó. No tenía la más remota idea de dónde se encontraba, pero todo tenía un cierto aire familiar. “¿Tanto he bebido?”. Él nunca había bebido como para perder el conocimiento. Nunca antes había estado borracho. Nunca antes en su vida había tenido cualquier pérdida de memoria. Pero ahí estaba. Miró a su alrededor. Para haberse pillado una kurda monumental, lo cierto es que se encontraba en bastante buen estado. Vestía un elegante traje de lino blanco de los pies a la cabeza, impoluto, y no había el más mínimo rastro de resaca. Se vio reflejado en un charco y casi se cae de la impresión. “Vale. Necesito saber YA de dónde he sacado este traje, dónde coño estoy qué significa todo esto y…”. Y cómo se llamaba. Pero eso no podía ser. Es decir, esto estaba pasando de castaño a oscuro. Una cosa era aparecer en un lugar vagamente desconocido y con un traje nuevo, otra cosa era no acordarse de su propio nombre. Le entró el pánico. Echó a correr, calle abajo, y dio gracias a los cielos porque a esas horas en las que el sol empieza a clarear no hubiera nadie para verle correr como un loco. Entonces lo notó. Repiqueteando contra su pecho. “¿Qué es esto?”. El tacto del metal le recorrió su mano como si fuera una descarga eléctrica. “¿Qué coño hago con esto?”. La Desert Eagle no era lo que se dice una pistola discreta, por mucho que la cartuchera que recorría su pecho y su traje albo se fundieran a la perfección. “Desert Eagle. Desierto”. No sabía por qué, pero ese nombre parecía ajustarse perfectamente con él. Aunque sabía que no era su nombre. Desierto no es un nombre de verdad. Y esto, en lo que demonios estuviera metido que le obligaba ahora a vestir de blanco y llevar una pistola del ejército israelí, tampoco podía ser algo real. “Seguro… seguro que es una broma de mis amigos. Tiene que serlo”. Ah, ahí apareció la primera pieza del puzzle. Porque Desierto puede que no recordase su nombre, pero recordaba a su amigo Rubio. Recordaba que nunca se emborrachaba, aunque se partía de la risa viendo como otros se emborrachaban. Pero todo se le hacía, tan, tan lejano… “necesito acordarme… necesito recordar, ahora”. Se sentó en la acera desierta, mesándose los cabellos. Siempre se mesaba los cabellos. Recordaba ahora cómo cuando estudiaba en la universidad se mesaba los cabellos para tranquilizarse antes de un examen. Pero eso había sido hacía tanto, tanto tiempo. Y él… él se sentía tan… sólo. Pero no tenía por qué estarlo. Tenía familia. Poco a poco, los recuerdos fueron viniendo a su mente. Sí ¡Tenía familia! ¡Y no era ningún criminal ni vagabundo ni nada parecido! ¡Él era!… un chico normal. Normal y corriente. Sí, el puzzle encajaba cada vez más y más. Había terminado sus estudios de económicas en la universidad. Había bebido y reído con sus compañeros. Había cuidado de su madre, cada vez más anciana, y aunque tenían sus desavenencias, se llevaba bien con su padre. Había trabajado en una empresa. Una de las grandes, Walter & Whoolfair. Sí, ese era quien era, pero… ¿quién era él ahora? Nada de lo que recordaba encajaba con su situación actual. Hizo memoria. Pasaron horas, y poco a poco la ciudad fue cobrando vida, y pasó de ser “la ciudad” a ser “Lisboa”. Su último recuerdo era… sí, su 27 cumpleaños. Tenía veintisiete años. Encantado de tomarse una copa en el bar de siempre con su amigo de siempre. Pero… no era lo que se dice un cumpleaños feliz. Al menos, feliz del todo. Durante el día, sí, celebraciones, colegueo, un par de llamadas de gente a la que no veía desde hace tiempo pero que echaba de menos. Y luego… luego… luego había quedado con un Rubio. Y estaba felizmente casado con una chica maravillosa, y trabajaba en un trabajo maravilloso, y tenía proyectos maravillosos de sueños maravillosos que nunca llegó a abandonar porque era una persona maravillosa. Le había echado un rapapolvo por su “dimisión” , le había hecho entrega de un regalo y entonces él… él se había… se había… ¿Qué? ¿Billetes? De quinientos euros. Bueno, por lo menos no iba a morir en la pobreza, no. Una foto. Su familia, y él mismo. Estaban todos tal y como los recordaba, pero demonios, el chaval mal afeitado de la fotografía no tenía nada que ver con el tipo elegante que le había devuelto el reflejo del charco. Y además de eso estaba… ¡Su DNI! Leyó en voz alta todos y cada uno de sus datos, a la mierda con lo que pensaran los lisboetas sobre ese español loco que hablaba sólo. Enrique García Torres. No era lo que se dice un nombre exótico, pero desde luego era un nombre de verdad y no ese rollo de Desierto. Y la dirección de su casa, en una pequeña localidad del extrarradio de Zaragoza. Bien, ya tenía donde ir. Ahora sólo hacía falta pagar un billete de tren o avión o lo que fuera más barato y entonces… un momento. Una nota. Más aún: una nota escrita por él mismo, a modo de apuntes caóticos. Parecía algo así como una tabla de equivalencias. “Ominus = huír. Chica = No. Tú = Mentira. Otros = Matar”. Supo que era un mensaje importante. Y supo que no podría hacerlo. Él no era capaz de matar a una mosca, ni sabía que era un Ominus. “¿No lo habré escrito estando borracho? El clavo ardiendo de una borrachera improbable que le causase amnesia y desdoblamiento de personalidad era algo bastante más atractivo que lo que coño fuera que estuviera pasando en ese momento. Porque había algo que no encajaba en absoluto. Y sólo lo percibió cuando releyó su DNI por segunda vez. Su fecha de nacimiento. Si esa era su fecha de nacimiento real – y no tenía ningún motivo para pensar que ese fuera un DNI falso – eso significaría que tendría no veintisiete, si no veintiocho años. Pero eso no podía ser. El último recuerdo que tenía era su veintisiete cumpleaños. A menos que… a menos que hubiera perdido por completo todos los recuerdos de un año a esta parte. A menos que algo muy extraño estuviera pasando. Extraño y siniestro. Desierto decidió que no podía esperar ni un segundo más. Tenía que volver con su familia. Y tenía que averiguar qué le había pasado, y qué había hecho ese último año. A punto de hiperventilar, troceó la servilleta con su propia nota y la tiró por la primera alcantarilla que vió, como si de algún modo el eliminar físicamente ese perturbador mensaje pudiera exorcizarle de sus demonios. “Demonios”. La palabra causaba cierto gusto extraño en la boca. Era importante, pero de algún modo “¿está mal dicha?”. Tuvo que frotarse las sienes durante un buen rato hasta que logró ordenar sus pensamientos. De algún modo, su cerebro poseía una serie de informaciones de lo más importantes, pero él no tenía manera de acceder a ellas. Era frustrante, pero al mismo tiempo, extrañamente… ¿tranquilizador? Su cerebro hacía asociaciones y generaba emociones siguiendo una lógica propia que su yo consciente era incapaz de procesar o entender. “Si esto dura un minuto más, voy a volverme loco” pensó.

    Así que hizo lo que hacía siempre que creía que se estaba asomando al abismo: trabajar. Sepultar su torrente de pensamientos bajo capas freáticas de actividad y profesionalidad. La cuestión era ¿qué hacía y en qué trabajaba ahora? El peso de la pistola debajo de su impoluto traje italiano le dio una pista que prefirió no atender. “¿Me he convertido en asesino a sueldo? ¿He… he matado a alguien?”. Nada le acudía a su cabeza, pero al no sentir ningún atisbo de alarma ni culpa, dedujo que no había matado a nadie… todavía. Bien. Eso era bueno, sí, muy bueno. Se aferró a ello para aparentar tranquilidad. Regularizó su respiración. Se ajustó la corbata. Se levantó de la acera, se fundió con el andar de los peatones. Eso es. No hay que llamar la atención. No sabía por qué exactamente, pero seguro que no sería bueno. Ahora bien ¿A dónde ir? Simplemente, ando. Dejó que sus piernas le guiaran hacia donde tuvieran que llevarle, como cuando uno queda con varios amigos en la calle y dan un paseo. Lo normal, era que dicho paseo errático tendiera a ir por el camino más fácil y cómodo, pero se sorprendió recorriendo callejas más y más estrechas y vías cada vez más empinadas y tortuosas… y lo estaba haciendo bien. De algún modo, fuera lo que fuera lo que estaba haciendo, tenía la certeza de no estar cometiendo errores. Y eso era bueno. Aunque se sintiera un maldito pelele al no encontrarle el menor sentido a eso. Un paso, otro, otro más. Una calle menos turística que la anterior, y así hasta llegar a… “este sitio…” un bar en un callejón sin salida. Sin salida. Malo. Sin nadie en la espalda, aún peor. “Vámonos”. Pensó. Pero de algún modo, sería peor si se fuera. Mucho peor porque…
    – Teníamos una cita.- Casi se muere del susto. No tanto por la voz femenina, si no como por el hecho de que su primer instinto hubiera sido llevarse la mano a la pistola. “Calma. Seguro que puede ayudarme a la hora de explicar mi situación”. Muy despacio, procurando no hacer movimientos bruscos, se dio la vuelta. La mujer tenía un aspecto extraño cuanto menos. Baja, fornida, de rostro duro y bello mismo tiempo, debería rondar la cuarentena pero se notaba que fue bien guapa en sus años mozos y que quien tuvo, retuvo. Ojos verdes furiosos, pelo de color rojo furioso, traje de calmado gris marengo a modo de atenuante y para rematarlo todo, un habano enorme digno de Fidel Castro que partía como una extensión natural de sus dedos rematados por uñas rojas y más furiosas que todo los demás elementos juntos. No le cupo la menor duda de que si hubiera visto a una mujer así con anterioridad, ahora la recordaría.
    – ¿Nos… nos conocemos? – La surrealista mujer soltó una carcajada gutural.
    – Hay la leche. ¿Qué si nos conocemos? Desde hace ya un tiempo. Un año para ser exactos. – “Oh, joder”. – ¿Y tú me vienes con el “nos conocemos”? Sí, ya lo creo que nos conocemos.- Malo. Aquello era malo y no tenía que estar pasando y no tenía manera humana de saber cómo actúar en esa situación.
    – Eh… no… creo que no… que no debería verle… que deberíamos vernos.
    – Has… ¿has perdido la memoria? ¿es eso?
    – Huh…
    – Ahora… ahora vendrán a por mi… pero antes de eso, yo te mato, jodido mierdecilla sin honor. Sabía que no aguantarías la presión, lo sabía. Sabía que al final la cagarías de mala manera con esta mierda. Pero no. Me tuve que quedar fascinada con el numerito de los cristales y la fuente, tócate los cojones. Pero no te preocupes, que el error se puede enmendar muy fácilmente.
    – ¿Eres un…? – La palabra de la servilleta acudió a su cabeza. – ¿Un “Ominus”? – Fue arrastrando cada sílaba de la palabra, como si hablara un idioma extraño.
    – Joder. Joder. – Dio una calada a su puro – Esto es peor de lo que pensaba. No soy un Ominus, pero ojalá lo fuera para así patearte tu miserable culo hasta que te brotaran las agallas de las cuales penden mis pelotas ováricas. NO. No soy un Ominus. Entre otras cosas, si lo fuera estarías ya muer… – se detuvo en medio de la frase.- Oh no, esta mierda sí que no. Bueno, me voy cariño. Hasta más ver.
    – ¡Un momento! – ¿De dónde le había salido a él esa voz llena de aplomo y autoridad? Daba igual, tenía que aprovecharla mientras durase – ¡De eso nada! ¡Me vas a explicar ahora mismo de qué va todo esto! ¡Y si teníamos una cita, tenemos una cita!. – La mujer se quedó observándole con detenimiento, como si su cara fuera una piedra de Rosetta que pudiera descrifrar.
    – Hum. Mira, te lo voy a explicar en pocas palabras. Un Ominus es algo malo, malísimo. Pero hay otra cosa peor que el Ominus y que está viniendo hacia aquí. Mejor dicho, alguien. Tú no debes ver a ese alguien, y viceversa. Y, en el fondo, no sé por qué te explico esto, ya que debería dejar que se fuera todo a la mierda puesto que has optado por salir por la puerta de atrás y perder la memoria.
    – ¿Qué yo he elegido perder la memoria?
    – ¡Sí, jodido cobarde amnésico! Lo que no llego a entender es por qué no has perdido todo lo demás. Si renuncias, pues renuncias. Pero sigues… – La mujer se le acercó, invadiendo su espacio vital. Le estaba… ¿oliendo? – ¿Ves? ¿Ves a lo que me refiero? Todavía está en ti.- El olor de ella, una especie de batiburrillo de olores especiados y florarles, como de botica, le estaba mareando. – Pero, al mismo tiempo, no está en ti.- La mujer se cruzó de brazos y torció su menuda boca, pensativa, mientras apuraba su cigarro. – Eres el protegido más raro que he tenido en mucho tiempo.
    – ¿Protegido? ¿No me odias? – La mujer cacaréo de nuevo, con esa risa tan característica.
    – Oh joder, esto es la bomba. Te odio, pedazo de capullo integral, porque mi éxito o fracaso depende del tuyo. Y te amo, joder, porque mi éxito y fracaso depende del tuyo.
    – ¿Podrías dejar de hablar como una galleta de la suerte? – Esta vez la voz había vuelto a su tono titubeante original.
    – ¡NO! ¡Las mujeres de mi condición hablamos como se nos pone! Y, además.- Tiró la colilla de su puro – Es divertidísimo y poéticamente justo ver cómo se te cae el mundo encima por haber decidido rajarte. Pero – Suspiró, y por un momento, sus ojos verdes dejaron de refulgir con fiereza – supongo que no puedo dejar que mueras, por muy entretenido que me resulte. Así que ven, acompáñame, Desierto.
    – ¿Desierto? No, tengo, un nombre de verdad, es…
    – Desierto es tu nombre verdadero. De hecho, es el nombre más verdadero que hayas tenido en toda tu vida. Así que deja de hacer preguntas y sígueme.- Los taconazos de ella resonaron por toda la calleja mientras apretaba el paso. Poco a poco, la sensación de inquietud disminuyó hasta casi desaparecer por completo. Fuera lo que fuera, aquel peligro inminente se encontraba cada vez más lejos de ellos.

    “Es extraño” pensó él “para ser una amenaza tan grande, nadie parece alarmado”. Y en efecto, así era. Los habitantes de la ciudad seguían sumidos en sus quehaceres diarios. Aquí un ejecutivo apresurándose, allí un jubilado jugando a las cartas, ahí un ama de casa esperando el autobús. Y ellos, andando sin rumbo aparente.
    – Veámos… sigues teniendo… algunas cosas, sí. Por lo menos, digo yo que todas tus posesiones estarán contigo ¿no?
    – Ehhhh…
    – Ya veo que no vas a ser de mucha utilidad.- Ambos dos seguían andando a toda velocidad.- Así que te haré yo las preguntas, tú respondes, y todos contentos.
    – Creo que tengo derecho a hacer no una, si no muchas preguntas. Y las responderé si me place.
    – Eso no va a pasar, amorcito. Entre otras cosas, porque no tienes las pelotas necesarias. La gacela no come al león, así que, primera pregunta ¿Llevas tu juguetito ruidoso?
    – ¿Se refiere a la pistola?- La mirada con la que ella le respondió deletreó “subnormal” con sus pupilas.
    – Lo tomaré como un sí. – Su tono era monocorde como un informe de peritaje. – Y eso es bueno. Sigamos ¿dinero?
    – Sí, sí que llevo. Más del que he visto junto en mi vida.
    – ¿Todo el dinero?
    – Ehhh, no me he parado a contarlo, pero así a ojo creo que son unos…
    – No, no es eso a lo que me refiero. ¿Tienes dólares?- Asintió. – Bien ¿Y créditos? – No supo a qué se refería – ¿Doblones estáticos? – De castaño a oscuro – ¿Tendrás por lo menos el polvo?
    – ¿Huh?
    – El polvo. El polvo de hada. –Por algún extraño motivo, no había ni el más mínimo asomo de burla en el rostro de la mujer menuda.
    – ¿QUÉ?
    – Oh Dios. Entonces sólo llevas lo perteneciente a este plano.
    – ¿¿QUÉ??
    – Este plano dimensional que tu llamas “hogar” y que yo llamo “cloaca”.
    – ¿¿¿QUÉ???
    – Si lo siguiente que dices es un “qué”, te lavo la boca con jabón, lo juro por todo lo que alguna vez haya existido.
    – Esto es… es una especie de broma ¿no? Una broma de Rubio, tiene que ser una broma de ese pedazo de…
    – ¿Rubio?- La mujer había formulado la pregunta de manera relajada, casi podría decirse que casual. Pero lo tenso de su expresión la delataba.
    – ¿Le conoces?
    – Digamos que sí. – Sacó un puro de algún lugar indeterminado de su chaqueta – Y digamos que no es la clase de persona que bromea. Jamás. Así que no, no es ninguna broma, Desierto.- Lo encendió con un ademán.
    – Pero si él y yo llevamos siendo amigos desde hace más de un año y sí que le he visto bromear, no me digas que tú le…
    – Segunda pregunta. ¿Qué es lo último que recuerdas? – Doblaron una esquina y llegaron a una avenida principal.
    – Mi 27 cumpleaños. Y poco antes de eso, mi despido de la Walter & Whoolfair.
    – Hmmmmm. ¿Y nada más? ¡Taxi!
    – Ojalá hubiera algo más, pero no, no lo hay, eso es todo.- Subieron a bordo de un taxi conducido por un corpulento negro que no desentonaría nada en un partido de la NBA. La mujer le habló en una variante del portugués regada por un acento extraño y el conductor asintió, subiendo la banderilla.
    – Eso no está tan bien. Al menos deberías recordarme a mi, aunque sea un poquito.
    – Al último que recuerdo es a Rubio felicitándome y dándome un… un regalo de cumpleaños.
    – ¿Y qué era ese regalo?
    – No me acuerdo. – El taxi siguió con su misteriosa andadura.
    – Joder, eres más inútil que los pezones de una armadura. Bien, no te acuerdas, el mundo sigue girando. Sigamos nosotros girando también. ¿Has vuelto a verla?
    – ¿A quién?
    – A la zorra de tu madre. ¿A quién va a ser? A ella. A la mujer de blanco.
    – Ehhhh… ahora sí que no tengo ni idea de qué me estás hablando.
    – Eso esta bien, muy bien, sí señor. Perfecto entonces. Mira: mientras no veas a la mujer de blanco ni a la otra que no debes ver, todo puede salir bien. Es decir, yo te he visto pelear contra Ominus, y salir más o menos bien parado.
    – ¿Yo? – Desierto tuvo serias dificultades a la hora de imaginarse peleando contra nada en absoluto. – ¿Contra un Ominus?
    – Sí, con esa cosa fálica y aparatosa que llevas cruzándote el pecho. Y con otros recursos más que, espero, no hayas olvidado cómo usar. –La palabra se abrió paso a duras penas entre los pliegues de la mente de Desierto.
    – ¿Ma… magia?
    – Más o menos. De hecho, definirlo como “magia” es de una simplificación tan grosera que me dan ganas de cruzarte la mejilla de un bofetón. – Y sin mediar palabra, le abofeteó. – Qué bien sienta, joder.
    – ¿Pero qué cojones te ha…?- Otra bofetada.
    – Esta, por decir otra vez “qué”, y hacer otra pregunta, cuando ya te he dicho que no debes hacer preguntas. Es una costumbre muy fea que tienen los hombres.
    – Ya basta.- Se llevó la mano a la cartuchera. – Se acabaron las gilipolleces, loca de mierda.- El taxista miró la escena desde el retrovisor e intentó aparentar indiferencia, pero la fina película de sudor frío acabó por delatarle.- Respuestas, ahora. Ya. Y me refiero a respuestas de verdad, no a toda esta cháchara para idiotas sobre planos dimensionales, ominus y magia que no aclara nada. – Ella le miró del mismo modo que en el callejón. Otra vez estaba buscando algo en su rostro, y por fin parecía haberlo encontrado.
    – Ah, eso es. – Impartió una orden al taxi. Bajaron en lo que parecían las afueras de Lisboa, justo delante de un distraído gato campestre que les miraba con la más absoluta indiferencia. La mujer dio un extraño billete de propina al conductor, que se marchó a toda velocidad de ahí.- Ahora sí que sí. Bien, Desierto, bien. Esto ya es otra cosa. Veamos, lo primero: tú yo estamos en el mismo bando, para tu suerte y mi desgracia. Tú eres mi protegido y yo soy… bueno, digamos que una amiga.
    – Digamos que me vas a decir qué demonios eres y te vas a dejar de mamonearme.- Ella no perdía detalle de cada mínima arruga de expresión de su rostro.
    – Hm. Digamos que la palabra que tenéis para definir lo que soy es un tanto… – Dio otra calada a su interminable puro – inapropiada. Por lo que no voy a decir nada. Porque no me brota del…
    Todo sucedió en una fracción de segundo, tan rápido que Desierto ni si quiera pudo procesar qué había ocurrido. En un momento estaba hablando con ella, y en el siguiente ella estaba en el suelo, con la mano sobre su labio partido. Y él tenía su Desert Eagle desenfundada y con la culata llena de sangre.
    – ¡Lo siento, no quería…!- Arrojó la pistola al suelo, como si estuviera poseída por un demonio.- ¿Qué he hecho?
    – No, no, si en el fondo esto es… joder Desierto. ¿Ves cómo sí que lo sigues teniendo? No lo entiendo. Deberías haber revertido a tu estado natural de calzonazos sin remedio y en vez de eso… me das miedo. – Pero sin embargo, no era miedo ni si quiera furia lo que había en los ojos de ella. Era algo que nunca antes había contemplado en la mirada ajena. Admiración. La cabeza le dio tantas vueltas que tuvo que sentarse en medio del árido suelo, arruinando sus (hasta ahora) pulcros pantalones de lino blanco. Se mesó las sienes.
    – Esto no está bien. Nunca he hecho daño a nadie nunca he… lo siento, no debería haber hecho eso pero no…
    – No pensaste. Y eso está pero que muy bien, Desierto, porque el defecto que tenéis los hombres es que pensáis demasiado. – Si a ella le dolía su labio roto, desde luego sabía ocultarlo – Os pasáis toda la vida pensando, y pensando, y cuando esta llega a su fin os dais cuenta de que nunca habéis llegado a hacer nada con ella. Tan sólo pensar. Apenas habéis logrado imaginaros lo que es una vida de verdad.- “De verdad”. Las dos palabras flotaron en el cráneo de Desierto como volutas de humo. – Pero ahora que vuelves a tus cabales… o a algo que se parecen cabales… creo que sí, que te debo una explicación. Verás… – ¿era él o esa fuerza de la naturaleza con forma de pequeña cuarentona se estaba sonrojando? – Yo soy tu… tu… oh, joder, odio esta palabra. – Tomó aire – Soy tu hada madrina.
    – ¿Disculpa?
    – Tu hada madrina. De las que te conceden un deseo con su varita. Tan sólo que mi varita son hojas del mejor tabaco cubano y sólo concede un deseo a Clinton, aunque un tanto vulgar, si se me permite la observación.
    – Bien. Esto es perfecto. ¡Perfecto joder!. – La voz se le quebró y no supo muy bien por qué, pero tuvo ganas de llorar.- Nada de esto tiene sentido. Nada de esto lo tiene. Usted, señora, está loca de atar. – Le señaló con un dedo acusador – Y yo… yo he perdido un año de mi vida, en el que no recuerdo nada y que a todas luces, lo desperdicié siendo un delincuente. Cosa que tampoco desentona mucho con el resto de mi vida, porque eso es lo que he hecho con ella: desperdiciarla, con o sin delincuencia. No tengo piso. No tengo trabajo. No tengo novia. Ni familia. Ni nada.
    – En realidad eso no…
    – ¡NADA JODER!.- Ahora sí que daba miedo. A él mismo. – Nada. – Recuperó la compostura por unos segundos. – Nada en absoluto. Déjeme en paz. En serio yo… por favor, deje de torturarme de esta manera. Supongo que en su cabeza le resultará todo muy coherente o divertido, pero por favor, si le queda una gota de humanidad, déjeme en paz. Deje de decirme chorradas. Deje de intentarme convencer de que usted es un hada madrina y que yo soy un gran guerrero o lo que coño crea que soy. Eso es a lo mejor lo que a mi me gustaría que fuera, pero huír de la realidad sólo me va a hacer más daño. No soy nada. Un nada con traje de lino, pistola y billetes, pero nada, debajo de todo eso. Déjeme en paz. Déjeme sólo.- Sin saber muy bien cómo había acabado apretando la cabeza contra sus rodillas.
    – Mira. Esto que estás haciendo la atrae como un faro de luz en medio de la noche. Pero no, no eres nada. Verás, la inmensa mayoría de la gente de este plano no son nada. Tú, en cambio, durante unos segundos, te convertiste en algo. Mostraste algo que podías llegar a ser. Y yo, te decidí apadrinar, cuando vi tu rostro salir de aquella fuente. Era glorioso. Si además hubieras salido cabalgando de ahí con un caballo como Jenofonte, te hubiera pedido el matrimonio. Pero al poco tiempo, revertiste a la nada. Yo sé que, proviniendo de este plano dimensional tan putamente gris, no creas en nada. Que no creas ni en Dios, ni en la magia tiene un pase. Pero que ni si quiera creas en ti mismo, única cosa probadamente real… eso, pequeño hombre, sí que es una herejía. De la creencia en hadas madrinas mejor ni hablamos, claro. Pero verás, para tú suerte o desgracia, yo sí que tengo las ideas claras. Así que prepárate para abandonar el rollo emo ese que traes. Ha llegado la hora de hacer de ti un creyente, aunque sea a hostias. Nos vamos chaval, así que espabila.
    – ¿A dónde vamos? –Ella le dedicó una sonrisa lobuna.
    – A todas partes.[/spoiler:x86gxz02]

    #350044
    F. DansF. Dans
    Miembro

    Un mini-fragmento del mío:

    [spoiler:cbo8wzc9]Fue una enorme inversión para United Petrols of America el abastecimiento del Bespin 1, y muchísimos los beneficios que le trajo a corto plazo, en un tiempo en el que las empresas de su mercado, o bien quebraban, o diversificaban, o se pasaban al hidrógeno. Sin embargo, prácticamente ni una sola empresa petrolífera sobrevivió a nuestra rapidísima escalada. El 1 de enero de 2032 entra en vigor la ley aprobada por la Unión Europea, Estados Unidos y la República Federal de China por la que se prohibe la circulación de vehículos de carretera propulsados por combustibles fósiles en sus territorios. De los dos gigantes del petróleo que aún resistían el declive, UPA-Sinopec y British Shell, fue este último el que sobrevivió a esta criba final.

    Y por una sola razón: en 2017, quince años antes de la puesta en vigor de esta ley, y pocas semanas después de hacer la presentación oficial de nuestro proyecto, dos hombres vestidos de traje con un acento poco corriente entraron en nuestra oficina, cuando aún solo era un piso en Angel, Londres. Uno de ellos nos dijo “como mucha otra gente, estamos impresionados por su descubrimiento y, antes de que lo haga nadie, a nuestra corporación le gustaría ser parte de él”.

    “Vemos mucho futuro en lo que han dicho, y por ello hemos venido a ofrecerles esta cifra [el otro hombre saca un trozo de papel] a cambio del 15% de Bespin LLC. [ese era el nombre de la compañía en aquel momento] y un asiento en su consejo de administración”.

    Diez minutos más tarde los dos hombres se fueron de la sala con la misma cara con la que habían venido y se dirigieron a coger un avión de su empresa en el London City Airport. Esa mañana la Royal Dutch Shell había comprado un quince por ciento de Bespin por seiscientos cuarenta millones de libras.

    La entonces enorme e históricamente tan odiada empresa de petróleo holandesa fue la única de su gremio que no había negado la validez del Axioma de Chang. Los peces gordos de la compañía entonces sabían que era una buena idea apostar por nosotros. No tengo tan claro, sin embargo, que aquellos dos hombres que entraron en nuestra oficina supieran que el trato que acababan de firmar les haría ser la única empresa petrolera del mundo que seguía en pie en el año 2032. Tampoco creo que los más ambiciosos, jóvenes y optimistas ejecutivos de la compañía hubieran podido, en ese momento, apuntar tan alto com para prever la absorción, por parte de Shell, del cien por cien de las acciones de BP ocho años más tarde.[/spoiler:cbo8wzc9]

    #350487
    avatar-defectoIkael
    Miembro

    La historia de Puflines me pone TÓ VERRACO. Sigue escribiendo, porque una historia basada en la transición de una economía de combustible fósil a una basada en el hidrógeno tiene que ser ósom a la fuerza, máxime si se plantea desde un punto de vista empresarial.

    #353313
    F. DansF. Dans
    Miembro

    Estamos jodidos. En el 2011 será. De todas formas yo voy a seguir trabajando en mi novela, que creo que es la primera que realmente va tomando forma, aunque me bloquee con bastante frecuencia. Este mes aparte he tenido la entrega y presentación de dos proyectos, por no decir que mi novia me secuestró y me llevó una semana a Suecia, así que ha sido muy difícil mantener la continuidad.

    #353387
    avatar-defectoIkael
    Miembro

    Tengo una idea al respecto, Pufflines, pero no te preocupes, todos hemos petado como campeones en este NaNoWriMo WAHT

    #353419
    ShinomuneShinomune
    Miembro

    A mi me mató la tercera semana e ir de mañana, con lo cual mi cerebro apenas estaba activo para currar, salvo actos de campaña (y el concierto de Conchita :D ). La semana pasada intenté recuperar, pero trabajar de tarde resultó igualmente jodido de hacer, y ya perdí esperanzas.

    No descarto este Diciembre seguir con calma y lograr las 50.000 y pico palabras, dudo que pase de "mini-novela", pero por algo se tiene que empezar…

    #353893
    F. DansF. Dans
    Miembro

    A dos horas del final (una en España), damos por ganador dentro del pique de Anait, a Mr. Molinari, con 21,587 palabras. Felicidades

    #359814
    F. DansF. Dans
    Miembro

    Como me gusta la idea de seguir trabajando en lo quie hice durante el NaNoWriMo, estuve pensando en ir dejando un capítulo a la semana en mi blog (http://www.dansd.com/blog). Así me impondría la rutina de escribir un par de miles de palabras a la semana en la misma historia, y mantendría el fururku vivo. Opiniones?

    Por cierto, si alguno está planeando en hacerse un blog, yo tengo espacio en el servidor de GoDaddy de sobra para albergar alguno más, y hacer algo chachi.

    #467601
    F. DansF. Dans
    Miembro

    Queda algo más de un mes para que empiece, así que ya aviso con tiempo. Quién se apunta?

    #469227
    ShinomuneShinomune
    Miembro

    Quiero pensar que es porque aun queda todo un mes y por eso no he podido hacer el chiste de «y con mi hacha», pero ya aviso que voy a superarme, y quiero ver vuestros progresos también, gusanos!

    #470228
    F. DansF. Dans
    Miembro

    Lo que pasa es que la peña no actualiza la cuenta de palabros, y así no mola. Y no vale seguir con el del año pasado, eh? Que ya te veo yo venir. Hay que empezar un nuevo.

    #470361
    ShinomuneShinomune
    Miembro

    Esa afirmación me ofende de sobremanera. ¿Como iba a superarme, si continuo empezando algo que está en mi límite? La única duda es si ahora en Octubre miro de terminarlo y/o ya me centro en preparar la novela de 2011.

    #471500
    WorvastWorvast
    Miembro

    A mi me gustaría intentarlo, pero, antes, durante este mes, me gustaría leerme algo sobre como escribir Leo bastante en general, aunque hace mucho que lo tengo un poco de lado por falta de tiempo, pero a la hora de ponerme a escribir algo generalmente me lío, algo ligerito que me de unas pautas sobre buenas costumbres y esas cosas estaría bien, la idea sería dedicarle 1 hora al día todos los días y los fines de semanas dedicarle algo mas, escribir SIEMPRE con algunas cervezas y música clásica de fondo.

    Esos son mis objetivos este año, ayudadme con lo de la lectura sobre pautas y buenas costumbres please xD

    #476771
    F. DansF. Dans
    Miembro

    Una pandilla de colegas y yo vamos a quedar periódicamente por la noche y hacer el plan «un chupito por cada 300 palabras»

    #476777

    @puflines dijo:
    Una pandilla de colegas y yo vamos a quedar periódicamente por la noche y hacer el plan «un chupito por cada 300 palabras»

    Más de uno hará trampas xD

    #482169
    ShinomuneShinomune
    Miembro

    Después que democráticamente decidieseis mi destino este año, ya he encontrado los apuntes del año pasado para continuar mi obra a falta de una semana para empezar.

    #482362
    F. DansF. Dans
    Miembro

    Así que vas a hacer trampas? Más te vale reescribirla…

    #482458
    ShinomuneShinomune
    Miembro

    @guybrush y @cohaagen opinan lo contrario, y bueno, ellos > tu. Sin ofender y tal.

    #482512
    JakJak
    Miembro

    Bien, yo también me he registrado. Es la primera vez que me pondré a escribir enserio así que quien sabe que saldrá.

    Mi user es jakx93.

    #482923
    F. DansF. Dans
    Miembro

    @kaiser_molinari dijo:
    @guybrush y @cohaagen opinan lo contrario, y bueno, ellos > tu. Sin ofender y tal.

    Chris Baty, fundador de NaNoWriMo, en su libro «No plot? No problem» dijo:
    WHY BRINGING A PARTIALLY COMPLETED BOOK INTO THIS IS NOT SUCH A GOOD IDEA
    In National Novel Writing Month, one of the fundamental rules of the game is that you must start your
    novel from scratch on Day One of the event. You can bring as many outlines and notes and character
    maps as you like, but writing any of the book’s actual prose in advance is forbidden. This rule is
    enforced by legions of invisible guilt-monkeys, which are unleashed every year against those who dare
    to break the rules.
    While this costs NaNoWriMo a pretty penny annually in guilt-monkeys, it also keeps things fresh and
    exciting and helps prevent people from sabotaging their productivity by being overly invested in the
    outcome of their book.
    If your writing frenzy is taking place outside of the tyrannical bounds of NaNoWriMo, guilt-monkeys
    will not descend should you choose to spend the month adding 50,000 words to a novel you’ve already
    started. Be warned, though, that a state of exuberant imperfection is hard to attain when you’ve set
    yourself the formidable task of building a suitable extension onto an earlier creation. The writing will
    be slower, the pain much greater, and the output will likely leave you disappointed. My strong advice is
    to come up with something new for this challenge. You’ll be happy you did.

    #483023
    ShinomuneShinomune
    Miembro

    Vale, ese es un argumento demoledor. Pues lo siento chicos, prometo anotarme para 2012 terminar la historia original (como mínimo) del wrestling del NaNoWriMo del 2010, ahora tengo menos de 5 días para elegir OTRA cosa. Supongo que la idea de los piratas animales vuelve a la primera posición, salvo que se me ocurra otra cosa (por respeto no haré un fanfic aquí), y dado que llevo un par de días mirando el horóscopo chino no lo descartéis del todo…

    #484795
    ShinomuneShinomune
    Miembro

    Quedan 8 horas y yo con estos pelos, digo, matándome a tener un pseudo-guión similar al del año pasado, intentando encontrar algo de coherencia a una simple idea que no fue pensada originalmente para esto, y sin saber que hacer mañana: y no me refiero a no salir de fiesta y quedarme a escribir (eso dependerá de lo cansado que quede matando zombies en vivo), sino porque los siguientes días hasta el domingo iré sin horas prácticamente y no se si hacer un run brutal el Martes 1 para compensar los días siguientes, hacerlo el Domingo 6 o, dada la escasa presencia este año en el foro, sudar este año/mes (que, a la postre, ya van 2 putos Noviembre de elecciones, joder) y hacerlo bien y como es debido otro mes…

    #485265
    F. DansF. Dans
    Miembro

    YA EMPEZO YA EMPEZO YA EMPEZO

    (perdon por la falta de tildes. Teclado de mac ingles)

    A ver si actualizamos la cuenta bien eh? Que si no no tiene gracia

    #501452
    GepGep
    Miembro

    Bumpeo el hilo descaradamente porque estoy buscando material de escritura. Me suena que alguien colgó páginas web con consejos para escritores noveles y creí que era éste el hilo. Si alguien pudiese refrescarme la memoria se lo agradecería un montón.

    #583102
    Anónimo
    Inactivo

    ¿Os imagináis volver a hacer esto?

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