• Lenny Nero, Inc.

    Gracias a los videojuegos podemos vivir lo imposible (o, como a veces me gustaría pensar, lo altamente improbable): ya sea asistir en primera fila a una invasión alienígena, o ser el protector de una niña en un mundo devastado por los zombis, o el sujeto de pruebas de un laboratorio controlado por una (desquiciada) Inteligencia Artificial…

    Pero hay, a mi entender, juegos que nos permiten vivir otra clase de fantasías: aquellos en los que hacemos cosas que sólo los locos harían en la vida real.

    Hablando de esto, esta semana he comenzado a jugar a Payday: The Heist, y desde la primera partida no he podido quitarme una imagen de la cabeza: la escena inicial de aquella película llamada “Días Extraños”.

    En ella, Raph Fiennes daba vida a Lenny Nero, un camello que facilitaba discos de “Sensorial Recording” (grabaciones directas desde el córtex cerebral), que permitían a aburridos oficinistas vivir en primera persona experiencias fuera de su alcance. En concreto, esta primera escena nos ponía en la piel de un atracador en un golpe que salía demasiado mal. (1)

    Como decía Nero en la película:

    “I have what you want. I can get you what you can't have. Look... everyone needs to take a walk to the dark end of the street sometimes, it's what we are.” (2)

    Hasta que no he jugado a este juego, no había pensado demasiado en esta frase.

    Y es que Payday conecta con esa parte de nuestro cerebro que es más oscura de lo que nos gustaría admitir. La parte que disfruta con el caos, la adrenalina y la sensación de poder. La parte que se maravilla al ver cómo los civiles se echan al suelo, aterrorizados, ante una orden nuestra, y que se recrea descargando una lluvia de balas sobre las hordas de equipos SWAT que quieren quitarnos lo que es nuestro.

    En The Heist no hay planetas lejanos, ni superpoderes, ni zombis, ni escenarios distópicos pseudo-realistas. Sólo hay gritos, balas, y sirenas de policía.

    Y creo que por eso el juego resulta tan liberador. ¿Quién no ha tenido alguna vez "un día de furia", y ha soñado con hacer locuras? Pues esto es lo que ofrece The Heist. Una "fantasía criminal". Un ritmo frenético. Una sucesión de situaciones límite en las que todo va a salir mal, y en las que la única vía de escape va a ser un reguero de policías muertos.

    No es que considere a Payday un juego perfecto. De hecho está muy, muy lejos de serlo. Pero sólo por su poder catártico, por su (aceleradísima) banda sonora y por ser capaz de plantear cuestiones como la que os estoy trasladando, ya merece la pena.


    Y que conste que personalmente soy un hombre de lo más pacífico. Apenas me he enfadado a lo largo de mi vida y, en resumidas cuentas, mis impulsos violentos se podrían equiparar a los de ese cachorro que publicita cierta marca de papel higiénico...


    Aunque a lo mejor va a ser justo por eso por lo que este juego me ha sentado tan bien.




    1. Aquí la escena de la que os hablo: http://www.artofthetitle.com/title/strange-days/

    2. "Tengo todo lo que quieres. Puedo conseguirte lo que nunca podrás tener. Mira... todo el mundo necesita dar un paseo en la oscuridad de vez en cuando, así es como somos."
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    4 Comentarios
    • proggerxxi, 14/07/2013
      Plissken, enhorabuena por su texto. Las referencias con las que ha jugado... Por cierto, yo también estoy dándole duro a The Heist!
    • plissken, 14/07/2013
      Gracias, señor @proggerxxi , es un placer y un honor contar con su aprobación.

      En cuanto al texto, me he quedado con ganas de profundizar más en ese "lado oscuro" que nos hace disfrutar de juegos como Payday... quizás en otra ocasión.
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