• Sofá y Jueguines 04: Pues ahora mi soldado puede volar

    Sofá y Jueguines es una crítica a los movimientos vetustos de la sociedad activa y sus paralelismos con la vida del orangután en África. Además de eso, hay jueguines del XBOX Live Indie Games analizados

    Yo de pequeño no era un gato alegre y feliz como ahora, era un tipo huraño e introvertido que pasaba el tiempo leyendo libros y jugando con un muñeco de Spider-man que, sospecho, era menos oficial que el juego de Sons of Anarchy. Un día vinieron una pareja a comer con mis padres y ellos tenían también un hijo así que basándose en la teoría de "Oh-Dios-Mío-Tienen-La-Misma-Edad-Seguro-Que-Se-Lo-Pasarán-Bien" decidieron dejarme a solas con él para que jugáramos juntos.
    Normalmente estos encuentros con desconocidos se llevaban con una hora o así de desconfianza y unos últimos 30 minutos de juegos superintensos que casi os convierten en BEST FRIENDS FOREVER. Para más inri, el chico llevaba sus propios juguetes.
    Así pues me dispuse a contarle una historia introductoria para ponerle en la situación de donde estaba Spider-man (convertido en Superguerrer gracias a unos excelentes FX bucales) en su curso para rescatar al Ave Fènix (una nave de Action Man, el héroe más grande de todos los tiempos ♪). A cada problema que le contaba sobre Spider-man, él sacaba una nueva faceta de su muñeco (una suerte de Doctor Extraño sin algunos de sus dedos) que lo hubiera arreglado todo. Obviamente, a los 5 minutos aquello se convirtió en una pelea de a ver quien tiene el muñeco más grande. De una base similar parte el Indie de hoy, Grand Class Melee.

    Este juego canadiense utiliza un estilo cenital y unos gráficos pixelados para mostrarnos a pantalla completa una batalla a cuatro manos. Con un botón pegamos un espadazo, con el otro una estampida y los dos sobrantes para habilidades. Y ahí es donde entra el componente y yo más. Al inicio de cada ronda nuestra clase evoluciona y gana una nueva habilidad, pudiendo escoger siempre entre las de las clases anteriores. La cantidad de clases es bastante sorprendente para un indie, nada más y nada menos que 60 y, al estar entre cruzadas entre ellas, pueden generar todo tipo de convinaciones locas que suelen terminar con rayos de energía que van de pantalla a pantalla, Auras de paladines que destruyen y lentifican o arqueros que disparan flechas a la velocidad del demonio.

    El juego consiste en 8 batallas en las que hay que luchar a muerte, todos contra todos o por equipos. Como al inicio de cada ronda ganas un nuevo nivel, nunca puedes mantener la misma build y debes acostumbrarte a las nuevas habilidades, hecho que equilibra el juego, en cierta manera. Además, el terreno, generado aleatoriamente, le da un toque final ya que hay distintas velocidades según terreno, hay objetos que permiten cubrirte de ciertos ataques y el viento influye en los proyectiles así como en el avance de los personajes.

    Otro juego donde los más bonitos símbolos de la amistad (el odio y la competitividad) se abrazan para medirse el lomo contra el otro lado del sofá. Es cierto que el juego no está muy equilibrado, de hecho, si váis a la página de los creadores veréis que hay unas votaciones para ver que personajes están sobrepotenciados, cuales devaluados y como cree la comunidad que deberían cambiar. Pero también es cierto que aquí no hay ninguna competividad online ni una puta liga oficial así que una vez descubráis el combo de flechas instantáneas o del doble molinillo, dejad de usarlo u os quedaréis sin amigos.

    Nombre: Grand Class Melee
    Compañía: Gigatron Games
    Nota: Ojalá saquen la segunda parte y un samurai.
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    • cuerdoloco, 26/06/2013
      El juego en este caso me da un poco igual, pero he disfrutado como un crió leyendo ese primer párrafo lleno de nostalgia.
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