La consola next-gen de Sony ya se ve en el horizonte. Internet se inunda de comentarios, críticas y opiniones sobre todas y cada una de las características desveladas de PlayStation 4. Uno de los aspectos que están gustando bien poco (y con razón) es la falta de compatibilidad con los juegos de las anteriores plataformas. Probablemente, los de PlayStation 3 y PSN supongan un problema mayor, tal vez provocado por un ‘error’ al escoger la arquitectura de la tercera consola de sobremesa. Pero no escribo esto para machacar más sobre ese tema. Yo vengo a hablar de otras decisiones poco acertadas, más serias e importantes, que se están olvidando y en las que Sony puede volver a fallar.
Cada vez que echo un vistazo a mi colección de juegos de PS3, todos bien colocaditos en la estantería y ordenados alfabéticamente, hay algo que provoca que el sibarita que llevo dentro de mí se coja un cabreo notable:
los lomos de las cajas no son homogéneos porque hay dos diseños distintos. En qué maldito día se le ocurrió a Sony cambiar el formato de carátula y costado de sus juegos, o más bien, por qué no tuvieron huevos a quedarse con el primer diseño, a pesar de lo feo que era. Una portada con el título de PlayStation 3 al lado izquierdo que le da al frontal una relación de aspecto rarísima. Un costado con un "PS3" arriba con fondo rojo y escrito en horizontal que queda horrendo. La cagaron ahí, pero lo empeoraron todavía más cambiando el diseño. Ahora veo otros lomos con un PS3 escrito en vertical, más largo y con fondo negro que se intercalan con el antiguo formato, Sony lo rompió todo. La estética de mi colección de juegos no se sostiene, nunca se lo perdonaré.
Alguno pensará “pero qué gilipolleces escribe este tío” y con razón, pero quiero que Sony elija un diseño en condiciones para las cajas de los futuros juegos, y si resulta ser una mierda, que lo afronte con un par y no nos embauque. Ya lo dijo el sabio Maldini:
Cada uno hace lo que le da la gana, dentro de un orden.
Este, señores, es mi pequeño granito de arena –o mierda, realmente– para el futuro de PlayStation 4.