• Aquí ser alcalde es difícil

    Seguramente la frase “qué difícil es gobernar” es una mera excusa por la falta de capacidad a la hora de gestionar un territorio, pero lo que si que es seguro es que en Cities Skylines, el juego de Colossal Order, lo es de verdad.

    Sin mucho entusiasmo me hice con este juego, aunque antes había oído muy buenas críticas sobre él. Así pues, seleccioné uno de los escenarios disponibles y empecé a crear mi ciudad, Lakewood.

    Los primeros días fue todo viento en popa. Lo que al principio era una pequeña población pasó a ser un aldea más grande, hasta ser un pueblo con un número de habitantes más que respetable. Pero fue en ese momento cuando todo empezó a decaer (me endeudé mucho a la hora de intentar reconstruir mi municipio después de un terremoto). Hasta ese día no sabía la dificultad que tenía el juego y me di cuenta de que, si bien no era un Dark Souls, sí que te ponía las cosas difíciles. Caí en bancarrota. Estaba frustrado pero empecé otra ciudad: Westfield. Ahora continúo jugando y la situación, de momento, va muy bien.

    Yo no soy mucho de juegos de gestión de ciudades como este, pero Cities Skylines me parece excelente. La obra te permite ir avanzando de nivel conforme vas agrandando tu ciudad y con ello te ofrece nuevas construcciones. El modo de creación es bastante simple pero siempre debes tener un plan antes de construir. En este apartado, aconsejo imitar algún modelo de ciudad para tener una base sobre la que planificar (yo he intentado hacer uno cuadriculado). No obstante, a medida que avancemos será necesario cambiar algunos elementos originales. Por lo tanto, con este juego siempre aprendes que hay algunos aspectos que puedes mejorar.

    Otro campo muy a tener en cuenta es el apartado de presupuestos, impuestos y prestamos de la ciudad. Es importante ir ajustando continuamente los presupuestos para optimizar el rendimiento de la ciudad. Las partidas irán variando y si nos encontramos con algún problema (por ejemplo, las malditas enfermedades) siempre podemos aumentar un gasto, aunque nos duela dejar sin menos dinero a los medios públicos o la gestión de las carreteras. En mi caso, he intentado mejorar el rendimiento de mi urbe al máximo para no tener que pedir préstamos, que si nos después nos vemos obligados a pedir un rescate (como España o Argentina…).

    Me podría pasar horas y horas comentando las enormes características y ciertos inconvenientes de este juego, pero para eso ya están los analistas de las webs. Lo que si puedo decir son las sensaciones que me está dejando la obra. Es un juego que te penaliza si no piensas bien tus movimientos, pero que no se hace pesado. Ver la progresión de tu creación te produce un gran placer (no se si al nivel de ver crecer a una niña o niño…) aunque siempre pueda venir un tornado y estropearte toda tu gestión. Creo que siempre viene bien desconectar de los juegos habituales que jugamos (yo, por ejemplo, esos mundos abiertos o RPG’s) e intentar explorar otros géneros. Cities Skylines tiene un defecto que a la vez puede convertirse en una fortaleza: su OST. La música del juego no me parece atractiva, por lo cual el juego me permite hacer una cosa que no hago con muchos otros: jugar mientras escucho mis canciones favoritas o el último podcast donde hablan de la fantástica victoria de mi equipo favorito de NBA.

    Y vosotros, ¿Qué historias tenéis que contar sobre vuestras ciudades?
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    • heraclito, 16/05/2018
      @eriki23
      Interesante. hace un tiempo que le tengo ganas a este juego.
      Yo también soy de CRPG (y países endeudados! xD) y estaba buscando el juego ideal para variar (y escuchar música!) Que ya estoy quemado del p...Euro Truck Simulator (p...@pinjed!)
    • eriki23, 16/05/2018
      El Euro Truck también lo he jugado con música, este tipo de juegos son perfectos para esto jajaja
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