• YAYO REVIEW: Valerian y la película de las mil cagadas

    [yayo ha vuelto a decir cosas, pero como está yayete las transcribo aquí en íntegro yayense para el disfrute de todos.
    Sin más dilación, Valeriana, la pastilla del cagar]

    Vamos a saco: Valerian y la ciudad de los mil zurullos es objetivamente una película mala tirando a mierder.

    Valerian (interpretado por un cuarentón Jean Dujardin) es un Mayor del Imperio Galáctico del ejército espacial humano o alguna mierda similar en el siglo “me importa un carajo”, socarrón y con una generosa barriga cervecera que no pierde ocasión para flirtear con alguna alienígena o maciza en cada puerto. Con esos ojos marrones y buena mano para dar trompadas a mano abierta es el PUTO AMO.



    Su compañera es la Sargento Laureline interpretada por Dina “Cara-de-vaselina”: una joven rubita con muchísima energía, ganas de vivir y follar atrapar a los malotes, siente una increíble atracción sexual por su compañero y jefe El Valerio, pero obviamente aquí venimos a currar y no a aguarle el potito a nadie.

    Durante una misión estrambótica en un planeta desértico donde la realidad virtual no tiene PUTO SENTIDO (EN SERIO???? En todas las reviews hablan de lo MIND FUCKING BLOWING de esa escena y …. Es que joder, es un montón de gente caminando en un puto desierto por una tienda virtual que se extiende POR KILÓMETROS EN TODAS DIRECCIONES. ¿Cómo cojones caminan por niveles más altos o bajos? En todas las escenas hay una paridad 1-a-1 entre el mundo real y virtual, ¿cómo cojones suben y bajan? Es que en serio joder, son detalles simples de funcionamiento que nadie piensa), Valerian recibe en una onda cósmica el alma de una princesa alienígena muerta, que le enseñará lo que es el sentido de la vida y lo conectará con su lado más femenino en un viaje de autodescubrimiento y refinamiento emocional que te cagas.

    Por el camino descubrirán una conspiración económico-político-militar al mejor estilo Mass Effect (pero sin putos robots asesinos - ah no que esos también hay) sólo que aquí está todo mucho mejor expuesto y el malo no es que sea el típico malo “muajajaja os voy a matar a todos porque mi micropolla hoy está torcida al lado izquierdo y eso significa exterminiooooo masivoooooo anal” sino que es un hombre de honor que actúa siguiendo su instinto para proteger los intereses de toda la puta raza humana.

    Y así, viviendo aventuras y tras muchos plot twists, Valerian aprende que las mujeres no son solo objetos, sino personas con emociones, deseos y sueños, la tensión sexual con Laureline aumenta y se da cuenta que lo que quiere de ella no es (solamente) el jugo de su potito y follársela en una playa hasta que la arena se convierta en cristal, sino que es el verdadero amor de su vida y por ella es capaz de colgar la capa y espada de cabrón mujeriego y casarse.

    Que es donde la peli se termina: con ellos dos, en el altar, en una playa espacial muy loca, con Rihanna-bola-azul-multi-formas cantando una de las suyas. La raza alienígena azul en peligro de extinción se salva, al malo se lo llevan preso y al final los protas se besan y la tribuna explota. Porque terminar la peli con los protas encerrados, follando en una cápsula a la deriva sería muy mucho como… como… el quinto elemento...

    PERO NO. Lo que el gordete franchute Besón nos regala es una película con un guión de mierda, un protagonista Dehaan que tiene tetitas y panza de treintañero aburrido que no se lo cree ni corriendo para ir a cagar, y no se si me parece a mí o qué pero tiene los ojos como dos prolapsos rectales, rojizos y llorosos CONSTANTEMENTE. Joder, que tiene la cara más inexpresiva que la medusa CGI a la que la Delevigne tiene que meter su cabeza por el ano.

    La película tiene todos los elementos del puzzle para contar una historia genial, con personajes que se podrían haber desarrollado en algo muchísimo más colorido que los potentísimos efectos especiales que despliega, pero en lugar de eso tenemos una pareja principal con menos tensión sexual que la polla de Trump, un protagonista masculino que tiene la capacidad emotiva de una ameba (la Delevigne encaja bien, el problema es él) y montones de escenas inútiles y diálogo a la altura de Tommy Wiseau, pero básicamente sin ninguna gracia. Querían recrear a Solo y Leia del Imperio Contraataca pero lo que consiguen es un nivel de segundo de primaria.

    PERO, comparada con la nueva Thor (muy buena por cierto) con su toque graciosete, efectos a tope y mecánicas muy pulidas, Valerian tiene un algo no-se-qué que hace que valga la pena: la película tiene corazón. Está hundido entre un montón de mierda, fallos garrafales y escenas que no aportan nada, pero ahí está, latiendo con fuerza. Y ese corazoncito es lo que me permite decir sin vergüenza que esta Valerian la voy a mirar probablemente muchas veces más, que ya es mucho más de lo que puedo decir de cualquier película hoy en día.

    Porque es mala, sí, pero qué cojones: me gusta esta mierda.
    4
    4 Comentarios
    • thebulba, 22/11/2017
      Programa doble con ‘Geostorm‘ y tienes una tarde memorable.
    • , 22/11/2017
      No siempre que se dicen tacos de machote Osborne es un yayo análisis, pero en todos los yayo análisis hay testosterona de latifundista y humor del siglo XIX.

      Con todo, Valerian es bastante mejor que Star Wars, y todos sabemos que es una reivisión de cine ochentero que Abrams ha adocenado con Super 8 o sus reboots. Un cine tipo El vuelo del navegante,
Loader
Arriba