• Los Boundaries del E3 2017

    Me he re-encontrado conmigo mismo en un tiempo pasado para escribir esto, y es que me he ido a mi anterior resumen para acabar dándome cuenta de que empecé con la misma frase con la que iba empezar este resumen: “El E3 vino, y como vino, se fue”. Me parece una frase genial porque, aunque cada vez se alarga más, la espera y las ansias por ver que se va a anunciar (o filtrar si eres Ubisoft) hacen que estos días pasen más rápido.

    Así que, con el fin del E3, podemos disfrutar de los resúmenes. Yo no puedo numerar las docenas y docenas de juegos que se han anunciado (me da que los 5000 caracteres no serán suficientes). Sin embargo, llevo rumiando el E3 y siempre se pueden sacar de ahí ciertas influencias o tendencias que las compañías han intentado adaptar.

    Servicios


    Esto es algo que se lleva gestando durante muchos años gracias a las tiendas online de las plataformas, la asimilación del público a los micro pagos y a la posibilidad de añadir actualizaciones a tu juego una vez lanzado. El año pasado EA se esforzó lo máximo posible en vender el sueño de ser una estrella. Este año este mensaje, aunque presente ha ido perdiendo fuerza, pues no toda la gente quiere convertir una vía de escape y relajación en un trabajo.

    Los llamados “jugadores activos” son el nuevo metal valioso con la que las compañías pueden comerciar y presumir. Por eso, cuanto más retengas a una persona mejor y para eso, están los “Juegos servicio”. Saca el Battlefront con el contenido dosificado hasta que salga el siguiente; coge una temática como los piratas, hazlo un e-sport y llama a las expansiones “Temporadas”.

    World Of Warcraft quizá fue de los primeros en hacerlo con su política de pago mensual, algo que se llevaba pidiendo a los juegos anuales como el Call Of Duty. Al final ambas cosas pueden convivir, por eso tienes el Xbox Game Pass o un Fifa con su primer pago y sus constantes pagos con sobres del FUT.


    Reacción (o retraso)


    La famosa conferencia de Sony en la que se presentó el tridente Shenmue, Last Guardian y el remake de FF7 fue en el año 2015. Una conferencia que se perfeccionaría el año siguiente sumándole una orquesta y quitándole más discursos. Tengas una PS4 o no, se hacían unas conferencias amenas que solían estar llenas de información relevante y de las que siempre volvías para ver las reacciones de GameTrailers/EasyAllies .

    Han pasado dos años desde entonces, dos años para que las demás compañías reaccionen y copien el mismo formato. Hemos encontrado el tiempo de reacción en el que las compañías tardan para virar y copiar el formato de algo que funciona. Entonces la pregunta aquí es: ¿Cuánto tarda una compañía en darse cuenta de que funciona y que no? O una de dos, o no tienen ni idea de lo que están haciendo o están tres o cuatro pasos por delante.

    De todas formas, queda claro que han sido todas unas conferencias llenas de juegos. Lo malo quizá es que hay un “pero” …

    Público


    El primer E3 en acercar al público externo ¿Qué podría salir mal? Pues no lo sé, no he ido al E3. Pero sí que es cierto que como mucha gente, he visto las conferencias que se retransmitían online, unas más interesantes o entretenidas que otras, pero conferencias al fin y al cabo… O no. Si algo he sentido en estas conferencias que no he sentido con las anteriores es la sensación de que el interlocutor buscaba más al receptor que estaba en su casa que al que estaba sentado allí delante a escasos metros de él.

    Nintendo hace años que abandonó su manera de hacer conferencias y Miyamoto ha tenido que salir en la conferencia de Ubisoft. Bethesda, al no saber muy bien por donde tirar, ha copiado a Nintendo disfrazando su video de 45 minutos en una conferencia con Pete Chines entrando y saliendo al final. Hasta Devolver, desmarcándose del resto, ha hecho una conferencia paródica que apela al público de las conferencias demostrando todos sus artificios mecánicos y automáticos.

    Contrariamente, ha sido cuanto menos me he sentido parte del E3. La anteriormente llamada reacción de las compañías ha supuesto hablar menos y sentirme menos informado. Las constantes aclaraciones que confundían más que aclaraban en la conferencia de Microsoft. Si ha sido un E3 para el público, es un público más casual.


    Eso ha sido todo, no tengo nada más que decir. Me quejaría de la Scorpio pero, tampoco hay mucho que rascar. No ha sido un E3 de emociones y aunque el Spiderman me haya gustado no compensa estar a las 3 de la mañana para verlo. ¿Hemos ganado algo? No. ¿Hemos perdido algo? No. ¿Tiene sentido algo de lo que he dicho? Pues no lo sé, me voy a jugar al Battelfront. Fin.
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