• Lenguaje del videojuego: Lo maravilloso, y lo mierdavilloso

    SPOILERS DE THE WITCHER 3: Antes que nada, avisar que voy a hablar de un momento concreto de The Witcher 3. La misión es secundaria (si no recuerdo mal, aunque sí tiene relativa importancia en los acontecimientos del juego), pero si tenéis pensado darle una oportunidad alguna vez a esta maravilla de juego, ni se os ocurra leer nada de este. Hasta la secundaria más inútil vale la pena ser jugada. Si no lo pensáis jugar en la vida, y os apetece seguir leyendo, deciros que hablaré sobre un problema del que pecan muchísimos juegos. Cocretamente, en casi todos en los que llevas una pistola o una espada a cuestas, como el que lleva el monedero o las llaves de casa.

    Hale, dicho est,o para el que no sospeche/sepa/recuerde de qué escena voy hablar por la foto, la misión es la del bebé en el horno. Para situar rápidamente, de manera lamentable; hay un viejo, y ese viejo está poseído por un demonio que se mete en tu cuerpo. Ese demonio se alimenta y crece con los remordimientos de la persona poseída. El viejo tiene muchos remordimientos de mil actos cometidos, y en los últimos años, el viejo está hasta la polla de todo, incluso pensando en suicidarse. Su gente le quiere ayudar, pero no saben cómo. Al final, llega Geralt, y ya saben cómo. Os dejo la escena:

    Esta es la escena. No sé por qué no me deja enlazar el vídeo en el blog

    En esta escena se encuentra lo maravilloso, y lo mierdavilloso. Lo maravilloso; cómo el juego te mete de lleno en el mundo, haciéndote participe de una acción tan aberrante como meter a un puto bebé dentro de un puto horno encendido. En cuestión de segundos, tienes que decidir si eres un hijo de puta dispuesto a todo, o si por el contrario, no te fias ni de tu abuela, y te niegas a seguir el juego de esa mujer (que si no recuerdo mal, es la hija del viejales). No lo hace Geralt, lo hace el jugador. Y, al hacerlo, es cuando viene el golpe importante que pocos juegos tienen; el sentimental. Te entran dudas, no sabes si has hecho bien, o mal. ¿Por qué cojones he matado a un bebé? ¿De verdad lo he quemado vivo delante del padre? Termina el combate, y es cuando se desvela es pastel (y no, no es el hijo que se ha cocinado). El demonio que habitaba en el cuerpo del viejo, pasa a habitar el cuerpo de Geralt. El cuerpo del jugador, nuestro cuerpo. Y ahí es cuando la magia hace presencia. Una vez el demonio se nos mete de lleno, se desvela que todo era un engaño; el verdadero bebé aparece en manos de uno de los aldeanos, y nuestros remordimientos de haber asesinado a un niño se desvanecen. Y con ellos, el demonio, que ha sido engañado como al propio jugador.

    Eso era lo maravilloso, pero ahora viene el lado malo que me hace entristecerme con esta escena, y de la que pecan todos, o casi todos los videojuegos. Cuando cocinas al crio, empieza un combate con los guardaespaldas del lider de este pueblo. Tu relación con este pueblo es buena, y con la del viejales. Pues bien, en este momento es cuando estamos dispuestos a todo de la peor manera posible: empiezas a cargarte a todos los aldeanos como si se tratara de folios mal impresos. Te cargas a unos cuantos hombres que intentan defender a un bebé, y tan pancho. No hay posibilidad de inmovilizarles. O los matas, o nada. Te cargas unos cuantos, y empieza lo maravilloso. Pero una vez lo maravilloso va por la mitad, te das cuenta que todo es muy bonito, pero que te has cargado a varios hombres inocentes, y a todo el mundo se la suda. Gente que seguramente también tenga bebés, y que no volverán a ver a su padre.

    Tengo que decir que esta escena me pareció sensacional y la sigo poniendo como ejemplo cuando hablo de videojuegos. Pero aun me duele y me sigue chirriando cómo una escena con tanta genialidad, se vaya en parte al garete por este pecado capital que parece no desaparecer del videojuego. Sí, el demonio se fue. Fue engañado, y se desvaneció del viejo, y de Geralt. Pero no se fue a ningún sitio; la mitad volvió al cuerpo del jugador después de ver los cadáveres de los inocentes, y la otra mitad, que parece no desvanecerse, se fue de lleno al alma más impura y pecadora del lenguaje de los videojuegos.
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    12 Comentarios
    • kyle, 18/05/2017
      Geralt con el ramo ya: "Que cabrones... si ya lo sabía"
    • alexrevg, 18/05/2017
      Y acto seguido, para romper la cuarta y quinta pared, dándole un metasentido a todo, Geralt le da un seco y eficaz espadazo a Juan, partiéndole en dos mitades. Haciendo por fin honor a toda una gran generación de pegamentos.
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