• Sara is Missing pero no las formas

    Todos los que me conocen saben que me gustan las historias de miedo, sobre todo aquellas que tratan los temores más primarios y viscerales del ser humano partiendo de lo desconocido y lo inclasificable. Pero hay un componente de este tipo de terror que normalmente se deja de lado y ese es el uso de la forma como extensión de la propia pesadilla. Algo en lo que los creepypastas más conocidos sobresalen excepcionalmente, inventando historias que recorren foros, cuentas de twitter, videos de youtube y juegos de realidad alternativa. Estas historias normalmente nacen de la mente de alguien con demasiado tiempo libre y muchos demonios internos, lo que las dota de una autenticidad que se deja ver en unas formas tan transversales como poco profesionales que acaban por mostrar el corazón de quien las escribe, más que ocultarlo, con una fuerza y presencia inusuales.



    En este sentido se le notan todas las costuras a la simulación de teléfono móvil que hace Sara is Missing, lo que acaba jugando a su favor cuando las cosas se tuercen lo suficiente y acabas creyendo que eso es un móvil de verdad y que algo malo pasará. Da suficientes puntos de ficción mal montada para que el espectador sepa que lo que tiene delante no es real pero mide los golpes de efecto con la suficiente precisión para plantar la duda en el jugador. Y aquí la comparación con los creepypastas no es banal pues el cutrerío generalizado acaba convirtiéndose en complicidad con el jugador y cuando el pacto se ha formado entre el usuario y el videojuego es cuando las cosas empiezan a descarrilarse con un realismo que asusta. Porque esto va de tocar las teclas necesarias para engañar al cerebro, de crear un círculo mágico donde lo imposible parezca posible.

    Y lo pequeño y casual de la obra que tenemos entre manos solo refuerza una pregunta que nos sorprende. ¿Y si lo que ha pasado tiene consecuencias reales?
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    4 Comentarios
    • reisor, 11/01/2017
      Me lo he pasado hace poco y la verdad es que me ha dejado algo indiferente, pero me ha gustado. No me mola la tendencia a dar miedo usando jumpscares y no usando el terror psicológico que tan bien hacia los tres primeros Silent hills.

      La verdad es que no he llegado a empatizar con Sara, Jaime y la amiga esa, por lo que me ha importado 0 lo que le hicieran. En Emily is away esto no pasaba porque de alguna manera todos hemos estado en esa situación alguna vez, lo malo es que solo los que vivimos por aquella época podemos meternos de lleno en esa historia.

      Veo buenas ideas pero no muy bien ejecutadas, uno de los problemas es de que sea tan corto y algunas contestaciones, más de una vez no me gustaban las que te daban a elegir. Quizás cuando finalmente lo saquen sea mejor.
    • ivb1973, 11/01/2017
      @reisor
      Ni me acordaba de los jumpscares, para mi todo lo demás me ha parecido tan interesante que me parecieron un elemento más del conjunto, sin llegar a romperlo nunca.
      En todo caso sí, es un juego menor aunque creo que sabe aprovecharse de serlo y esto es destacable. Pero vamos estos juegos que comento por ahora los considero especiales pero no necesariamente buenos (al menos en un sentido relativamente objetivo).
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