Por lo visto, el amigo Uwe, con toda la honestidad que le caracteriza, tuvo la ocurrencia de hacerle saber a varios clientes de Fantastic Films International lo que opinaba realmente de dicha distribuidora, enviándoles varios emails en los que, presuntamente, la ponía a caer de un burro. Lamentablemente, no tenemos los correos electrónicos en cuestión, pero estoy seguro de que deben ser una inconmensurable fuente de lulz.

Así que los cobardes dirigentes de Fantastic Films llamaron a su ejército abogados comecerebros, e interpusieron una demanda por difamación contra el cineasta teutón; y el juez que lleva el caso ¿dónde estás, Justicia, cuando de verdad se te necesita? ha acabado determinando que el pobre Uwe deberá pagar 2,1 millones de dólares, incluidos $200.000 a Roxane Barbat, propietaria de la compañía.

Deus Ex Machina, Usuario
Yuluga, Usuario
Deus Ex Machina, Usuario
Marauder Shields, Usuario
tocapelotas, Usuario
boryac89, Usuario
LiLou, Usuario
Baxayaun, Usuario
Omu, Usuario
Por favor identifícate para comentar.