Un estudiante de 18 años tailandés, jugador obsesivo de GTA,
según cuentan en Reuters, mató ayer a un taxista en las calles de Bangkok y luego le robó el taxi. Lo pillaron con el conductor muerto en el asiento de atrás. El chico ha confesado que
"quería saber si era tan fácil robar un coche en la vida real como lo es en el juego". Por el amor de Dios, chico,
thinking, please.
La distribuidora New Era Interactive Media está retirando todos los juegos de las tiendas por culpa de este incidente.
Apu Nahasapeemapetilon Ladda Thangsupachai, director de uno de los departamentos del Ministerio de Cultura, ha declarado que
"hoy ha sido un taxista, pero mañana puede ser un vendedor de una tienda de juegos (...) es el momento de regular la venta de videojuegos violentos y de que los padres presten más atencion a lo que juegan sus hijos".
No deja de ser una noticia triste y que seguro que condenamos todos los que amamos los jueguicos. Es una lástima que haya tanto loco suelto por el mundo. Pero bueno, recordemos que una flor no hace primavera y que no hay que generalizar. Estamos todos de acuerdo en que una regulación es necesaria; el debate estaría en cómo de rígida tiene que ser. Lo que sí que está claro es que los primeros responsables del mal uso de los videojuegos son los padres y que todo tendría que pasar por ahí.
Deus Ex Machina, Usuario
Neuromante, Usuario
LiLou, Usuario
Nerkin, Usuario
Mr. Tonda, Usuario
hola32a, Usuario
Letras, Colaborador
Por favor identifícate para comentar.