
Concretamente en marzo termina el año fiscal de Nintendo, así que bien jugado. Como es lógico, nadie tiene por buena esta fecha y, después de ver la tienda (la foto a continuación me hace pensar en una mezcla entre tienda de barrio en la que chipean consolas y restaurante chino de la peor calaña con comida para llevar), creo que sólo aceptaré esta fecha por un motivo: mis ganas de tener una 3DS son demasiado enormes como para poder vivir sin esperanzas. Nintendo es muy de eso, muy de apelar a nuestra fe: seguir a Nintendo es un poco como ser creyente. Sin fe no somos nadie. Recordad: 22 de marzo en vuestros restaurantes orientales favoritos. De regalo, unos noodles.

Espastulator, Usuario
AciD, Usuario
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