Sin duda, cabía esperarse algo bastante burro, pero la verdad es que no creía que fuesen a llegar tan lejos. El resultado, como veréis, es un beat'em up plataformero con más litros de sangre que toda la saga Splatterhouse junta y con un estilo visual que oscila entre lo puramente naïf y los dibujos que haría un sociópata encerrado en un manicomio tras cargarse a medio vecindario a machetazos. Gozoso, gozoso.
Tras el salto, casi tres minutos ininterrumpidos de material ingame.

ChicoZ, Usuario
nanozero87, Usuario
FunKingDue, Usuario
Yuluga, Usuario
nanozero87, Usuario
oliverastro, Usuario
Por favor identifícate para comentar.