El mismísimo John Carmack en persona aparcó un rato los cohetitos y la física aeroespacial para mostrarnos hace tres meses el tamaño de sus gigantescas pelotas de programador, una vez más.
La QuakeCon ha pasado y John Carmack ha sorprendido a propios y extraños enseñando una versión de Rage para iPhone que deja con la boca abierta: no sólo por su asombroso aspecto, que mira a la cara a muchos juegos para consola de sobremesa de igual a igual (no como esos perritos pequeños que ladran furiosos a otros muchísimo más grandes y poderosos), sino por su fluidez: según Carmack, va a 60 frames por segundo, meándose así en la cara de tantos y tantos juegos next-gen.