En nuestra cruzada por haceros llegar una interpretación evocadora de los videojuegos en el cine quizá hayamos desarrollado cierta tendencia a lanzarnos de cabeza hacia las más burdas noventeradas que ha dado el celuloide. No podemos evitarlo, lo llevamos en el corazón. Para poner un poco de equilibrio en esta espiral de caspa, hoy os voy a hablar de una pelÃcula que quizá algunos no hayáis visto aún, una producción de moderado presupuesto que se estrenó el verano pasado en las salas de todo el mundo y que no deberÃa tardar mucho en empezar a asomarse por los videoclubes.
Dirigida por la pareja de oro de la acción sin tapujos en la última década, Mark Neveldine y Brian Taylor1, Gamer es un filme que no sólo basa su idea principal en un hipotético videojuego futurista, sino que además toma prestados decenas de elementos que hoy dÃa ya forman parte de la idiosincrasia del multijugador y, sobre todo, de los FPS.
I’ve got you under my skin…
La historia nos describe un futuro no muy lejano en el que los metaversos han dado un paso más en su evolución gracias a la invención por parte del magnate Ken Castle —un malévolo cruce entre Bill Gates y Cliffy B. interpretado por el actor que encarna el papel protagonista en Dexter—, que ha dejado a Second Life a la altura del Pong. Se trata de una nanocélula que, una vez introducida en el cerebro de un sujeto, replica y luego sustituye la mayorÃa de sus neuronas añadiéndoles algo asà como un punto de acceso wi-fi del copón que hace posible que otros controlen al sujeto desde un terminal remoto. Este nuevo invento sienta la base del entretenimiento digital multijugador con dos mundos distintos: Society, algo parecido al Home de PS3 en el que los “monigotes” son personas reales que reciben dinero por dejarse controlar, durante cierto tiempo y en cierto recinto delimitado, por los usuarios que pagan su cuota; y Slayers, que serÃa lo más parecido a un FPS en deathmatch por equipos en el que los controlados son reclusos del corredor de la muerte a los que se les ofrece la libertad si consiguen sobrevivir a 30 batallas. ¿La trampa? Que nadie ha pasado aún de su décimo tiroteo.

Sin embargo, en este desolador panorama tenemos a Kable —Leónidas en persona—, un presunto asesino que, controlado por un chavalÃn arrogante de 17 años llamado Simon —Simon dice…—, lleva una racha de récord y está a sólo tres batallas de salir vivo del follón y reunirse con su esposa y su hija. Eso, claro está, si Castle y su plan maestro se lo permiten.
What’s the matter with you? Kill something!
El primer guiño al jugador habitual que decide ver Gamer es, como comentaba antes, el incesante flujo de conceptos relacionados con el videojuego, que alcanza cotas sin precedentes. ¿En cuántas pelÃculas habéis oÃdo que se hable, y no de forma anecdótica, del retraso causado por el ping, de mods, de direcciones IP, de cheaters o de puntos de guardado? Y eso sin contar algunas escenas en las que Simon, tirado plácidamente en la cama de su habitación rodeada de paneles holográficos, navega con parsimonia por los menús de un bazar digital futurista en el que compra Ãtems (armaduras, nuevos tipos de munición…) para aumentar los atributos Kable en la próxima batalla de Slayers.
Gamer no sólo hace referencia a nuestro mundillo con su tÃtulo, si no que se vale de sus parámetros para configurar un universo —o dos, si lo preferÃs— en el que las reglas son claras y concisas, como en un videojuego. Os diré más: la propia pelÃcula nos somete en el inicio a lo que podrÃa ser perfectamente el tutorial de un Call of Duty, mostrándonos la interfaz y los objetivos. En resumidas cuentas, se nota que Neveldine y Taylor llevan a sus espaldas más de una y más de dos sesiones de headshots y humilliations. O eso, o han hecho los deberes de puta madre.

Los slayers están siempre controlados por un mismo jugador hasta que mueren y, evidentemente, el spawning no es una opción especialmente viable cuando un montón de metralla se ha llevado por delante tu masa encefálica. Quizá en un futuro más distante, quién sabe. El caso es que en las batallas —que irónicamente se televisan en lugar de ofrecerse por la red— también participan presos que no están dotados fÃsicamente para esprintar a través de una marea de proyectiles o acabar con una docena de enemigos en cuestión de segundos. Y lo hacen tomando un rol que también resulta familiar a los jugadores: los NPCs. Con una serie de patrones preprogramados en su cerebro que le obligan a realizar ciertas acciones durante el tiroteo, estos pobres extras videojueguiles se dedican a pedir limosna, barrer el suelo, pasear por la calle o entrar en tiendas conscientes de lo que ocurre a su alrededor pero sin tener el menor control sobre sus cuerpos2. En este caso, si consiguen sobrevivir a una sola ensalada de plomo —cosa que jamás ocurre3—, tienen automáticamente la libertad. Asà de maquiavélico —y un poco cabrón— es el amigo Castle.
On a personal note, that shit was fucked up!
Otro chascarrillo de esos que le hacen a uno esbozar una sonrisa socarrona es el extremo parecido, a muchos niveles, entre Society y el Home de PS3. Es cierto que su estética —colorida, extravagante y llena de la más absoluta desinhibición—, goza de dos cosas que Home no tiene y le convertirÃan en algo mucho más completo y atractivo: una capacidad de personalizar la vestimenta y el look del “avatar” prácticamente ilimitada; y tetas. Muchas, muchÃsimas tetas por todas partes. Y es que, no lo neguemos, si el vapuleado —por inútil— metaverso de Sony permitiese prácticas de Ãndole sexual, otro gallo nos cantarÃa a todos, ¿verdad?

Sin embargo, Society da en el clavo con en el aspecto visual de las localizaciones (incluso hay una especie de plaza central prácticamente idéntica a la de la comunidad virtual de PSN) y con un factor que, aunque sea de lo más tópico, no deja de estar siempre presente en todas y cada una de las distintas vertientes de la interacción social virtual: los gordacos sudorosos haciéndose pasar por tÃas —en este caso esculturales y muy, muy marranas—. SÃ, amigos, en el futuro también habrá obesos mórbidos carentes autoestima y dignidad, más vale que nos hagamos a la idea. No en vano, el mismo estereotipo aparece en otra producción futurista reciente de la que quizá hablemos algún dÃa (y no precisamente bien) como Los sustitutos de Jonathan Mostow.
El último punto relacionado con los juegos que me gustarÃa resaltar es algo más directo y descarado que todo lo demás, probablemente enfocado a aquellos que no han tocado en su vida un juego online, porque no se trata de una extrapolación, si no de videojuegos reales que todos hemos tocado con estos deditos. Y es que en el filme aparece una pequeña organización clandestina de hackers llamada HumanZ4, declarada en rebeldÃa contra los tejemanejes del ambicioso Castle, y empeñada en derribar su deshumanizado emporio rayano en la esclavitud. Aunque uno podrÃa pensar que estos tipos odian cualquier cosa que huela a videojuegos o violencia, sorprende gratamente al ver que su oscura guarida está plagada de recreativas clásicas como Galaxian, Defender o Metal Slug. El mensaje está claro: ellos son el último reducto hardcore en un mundo dominado por una Wii tecnológicamente evolucionada y embrutecida5 que amenaza con convertirnos en un inmenso rebaño de necios; un plan que a estas alturas debe de tener un espacio de honor en el decálogo interno de Nintendo, sin duda.

Not bad for video, huh?
Gamer es, en definitiva, un muy buen ejemplo de cómo atajar esa anhelada audiencia acostumbrada a pasarse las tardes enganchada a la consola, sin necesidad de destrozar una franquicia ni provocar tsunamis de bilis en los foros a lo largo y ancho de la red. Además, Neveldine y Taylor vuelven a hacer gala de su habitual honestidad a la hora de rodar —con cámara digital, faltarÃa más; y usando localizaciones reales con explosiones reales y escombros reales, sin biombos verdes ni mariconadas infrográficas— y trasladarnos un mensaje casi —caaasi— libre de moralinas que nos conminen a deshacer nuestro vÃnculo con las máquinas, a cortar los hilos que nos mueven como a marionetas y todas esas chorradas neojipis para los ingenuos abrazadores de árboles que aún albergan esperanzas. Pero lo mejor de todo es que lo hace echando mano de arquetipos clásicos del cine como el preso inocente obligado a ser un gladiador, la esposa forzada prácticamente a prostituirse, la hija en poder de los servicios sociales, el secundario lúser6 de la prisión, el recluso psicópata, el malo malÃsimo… Todo un bestiario perfectamente reconocible en una pelÃcula de acción que, mejor o peor, intenta por todos los medios hacer felices a quienes estamos en el gremio. Y eso, tal y como están las cosas, ya es mucho.
- Si aún os queda alma bajo esas ajadas carcasas sabréis apreciar la obra de este par de jodidos genios. En su haber están otras dos joyas del cine de acción posmoderno más loco y desenfrenado que, casualidad o no, también tienen cierta relación con los videojuegos. Y es que Crank y su secuela son consideradas por muchos como la adaptación no oficial de la saga Grand Theft Auto gracias a su ritmo endiablado, su estética elemental y una honestidad fulminante y demoledora fuera de toda duda. [↩]
- Memorable escena en la que Kable salva a una mujer de ser atropellada al cruzar una calle para ver como segundos después ésta vuelve a levantarse e intentar cruzar de nuevo, siendo arrollada por un enorme bulldozer. [↩]
- Imaginad algo asà como hacer jogging por Omaha Beach en pleno desembarco de NormandÃa. [↩]
- FFFFFUUUU- [↩]
- ¡Y en HD! [↩]
- ¡Me cago en la leche! ¡John Leguizamo haciendo de perdedor! No puedo creerlo… [↩]




Hay 19 comentarios
Chico_Zombye 19/11/2009 a las 14:24
#1
Me ha gustado mucho Pinjed, cuando la vi me fije en todos esos detalles porque lo cierto es que estan todos muy visibles, pero en cambio hasta ahora no me habia planteado lo de la conversacion sobre el ping porque para mi es algo normal xDD.
bubblebreaker 19/11/2009 a las 14:43
#2
Todo en el cine es arquetÃpico.
bliter 19/11/2009 a las 14:46
#3
buen artÃculo pinjed. a mà la pelÃcula me gustó bastante aunque no es un peliculón. Pero ciertos conceptos que se tocan son buenos y están bien realizados.
Yasu 19/11/2009 a las 14:56
#4
Menuda review, me la he leÃdo entera y no me he dado ni cuenta.
Si la peli me gusta la mitad, me alegrarás una tarde. Gracias.
Partodegoma 19/11/2009 a las 16:39
#5
No la he visto asi que de momento me salto la review. Gracias.
pinjed 19/11/2009 a las 16:55
#6
Quizá me equivoque, pero jurarÃa que no spoileo nada que no aparezca en los primeros diez minutos.
bliter 19/11/2009 a las 18:00
#7
@pinjed
yo creo que tampoco pero no me acuerdo demasiado de la peli…
PlaboPein 19/11/2009 a las 18:08
#8
BuenÃsimo artÃculo, me han entrado unas ganas impresionantes de ver la pelÃcula. Los pocos amigos que la vieron no me hablaron muy bien de ella, pero seguramente yo sà que la disfrutaré al igual que vosotros por aquello de que soy un jugón.
Chico_Zombye 19/11/2009 a las 18:22
#9
@pinjed
Nop, como mucho lo de los items, pero no se si sale tambien en plan al poco de empezar.
Y que cojones, es mas dificil hacer un Spoiler de Gamer que uno del Tetris.
chocodrop 19/11/2009 a las 18:38
#10
@pinjed
Parece que no tiene mucho que ver con Avalon, es asÃ? :S Avalon molaba…
Alkie 19/11/2009 a las 20:09
#11
A mi sencillamente me encanto el cine nunca ha sido de mi preferencia pero ultimamente he visto buenas peliculas como My Dear Wendy , una nueva llamada Ink o esta de Gamer.
Pep SÃ nchez 20/11/2009 a las 0:32
#12
Primero tenÃa pensado verla por los actores y la temática.
Luego cambié de idea, por las crÃticas.
Y ahora me la estoy bajando. Gran texto, nen.
Guybrush 20/11/2009 a las 1:15
#13
Me has dejado con unas ganas de verla bastante intensas. Good job!
Cr3ative 21/11/2009 a las 20:27
#14
Queria verla, pero casi siempre me dejo llevar por las notas de filmaffinity… Oh, Shit !!
Ahora tengo una duda, esta noche que veo ?? Gran Torino o Gamer ??
David Belikov 21/11/2009 a las 22:54
#15
Mezcla de Avalon y Neuromante, ya ves tú. Y Butler me parece un actor de mierda. Le he visto en 300, una de las peores pelÃculas que me he metido entre pecho y espalda, y Rockanrolla, que está a la altura de la otra, igual de estúpida, igual de anodina, y Butler en medio de ese torbellino de memeces estilizadas.
Por cierto, si rechazar la tecnologÃa es neojipi, ¿apoyarla es turbofascista?
David Belikov 21/11/2009 a las 22:59
#16
@Cr3ative
Gran Torino es de las peores de Eastwood, que por cierto es un tipo que suele gustarme. Es bastante plúmbea, la narración va al ritmo de la capacidad locomotora del actor, un Harry envejecido, esclerótico, artrÃtico. Aunque no dudo de sus buenas intenciones…
chicholino 24/11/2009 a las 2:40
#17
Es horrible, nada tiene sentido, los personajes aparecen en cualquier lugar en cualquier momento, no conocerÃamos las motivaciones de los personajes si no fuera por lo arquetÃpicos que son, la cámara marea, dicen muchos tacos y hay momentos casi porno. Si todo esto te parece poco el pavo protagonista llena el motor de un coche con pis y vomito después de haberse jincado una botella de vodka, WTF. Lo único pasable es que la chica con la peluca naranja ligera de ropa me recuerda a milla jovovich en el 5º elemento. Tiene cojones la de pasta que se habrán gastado en hacer una pelÃcula completamente carente de sentido alguno, es la vacuidad filmada y regurgitada de clichés sin fin. Gracias al Señor no se hace del todo pesada debido a que a cada puto momento pasan cosas sin sentido.
zcully 26/11/2009 a las 10:23
#18
“I’ve got you under my skin…”
Para mi la mejor escena de la peli… sublime xD
zcully 26/11/2009 a las 10:24
#19
Gran Torino una mala peli ???? OMFG