Como lo oyen. Resulta que entre las estrategias que están probando para eso de detectar terroristas en los aeropuertos, aparte del clásico detector de metales y lo de ver si tienes barba larga y turbante, se le ha añadido otro más: el Wii Fit.
La idea es que entre los muchos signos de nerviosismo y/o mentira tales como los cambios en la temperatura corporal o el pulso, se encuentra también el hecho de revolverse inquieto, lo que se traduce en cambiar imperceptiblemente el peso de un pie a otro. Y la Homeland Security se ha dado cuenta de que la Balance Board del Wii Fit les viene que ni pintado para eso.
Ahora sólo les falta determinar en qué grado ese revolverse inquieto podría ser un signo lo suficientemente preocupante como para meterte en Guantánamo, pero siempre agrada ver a Nintendo y Orwell una vez más, juntos por una noble causa.
Mientras que muchos aprovecharían para hacer algún comentario sobre lo erótico de Beyoncé haciendo ejercicios de fitness, a mí esta mujer me parece una furcia king size y me provoca arcadas más que cualquier otra reacción fisiológica que tengáis en mente. Así pues, pasemos a la noticia directamente. La ex-líder de las Destiny’s Child, después de probar suerte en el diseño de moda y en las películas, declaró recientemente:
Me gustaría involucrarme en los videojuegos, ya que realmente me encanta Wii Fit. Creo que sería una gran idea incorporar coreografías, porque, para mí, el ejercicio es más divertido, de largo, cuando tiene que ver con bailar, en vez de correr en una aburrida cinta. Así que me encantaría hacer algún tipo de juego de fitness pero incorporando el baile. Creo que muchas mujeres lo disfrutarían.
Yo opino que, dentro de lo malo de que quiera venir a los videojuegos a traernos su aura negativa y su mal karma, lo mejor que podía pasar es que se interesara por un género ya de por sí corrupto como son los fitness games. Espero que tenga mucho éxito en esta nueva empresa y que se le atragante el caviar.
Si bien las cifras se reducen únicamente al mercado estadounidense, no deja de ser jodidamente preocupante que un juego que lleva menos tiempo a la venta y es más caro —y que además incluye una maldita báscula que te llama gorda y te obliga a hacer ejercicio— como Wii Fit alcance unas cifras de venta tan brutales como seis millones de copias frente a los 5,9 millones que lleva vendidos Halo 3.
Sin embargo, lo más triste de toda esta historia es que aún no ha llegado la inevitable oleada de juegos que basarán su existencia en el uso de la Balance Board y, creedme, cuando esto ocurra este tipo de informaciones dejarán de ser noticia porque todos viviremos bajo el terror nintendero. Sólo nos queda aferrarnos al amor de algunos desarrolladores por los videojuegos de verdad, por encima del dinero fácil. De lo contrario, amigos, we might be fucked.
Desde el país de la libertad las demandas absurdas nos llega un nuevo ejemplo de creatividad jurídica. Un tal Michael Torchia, un experto en fitness que trabaja como locutor en el programa de radio “Shape Up America”, está preparando una demanda contra Nintendo. Según este caballero, los juegos para Wii están sustituyendo al ejercicio real. Es decir, que la culpa de que haya tanto gordo en Estados Unidos es de Nintendo, no de McDonald’s.
Nintendo está contribuyendo a la epidemia de obesidad. Jóvenes y mayores están dejando a un lado su ropa del gimnasio y evitando salir a hacer deporte al aire libre por su adicción a los productos de Wii. Como las tabacaleras en su día, Nintendo está creando una falsa imagen de sus productos y ocultando los riesgos potenciales.
Torchia, que tiene una página web totalmente hilarante, también acusa a los juegos de Wii de estar causando numerosas lesiones a sus usuarios:
Se está dando un nuevo fenómeno como resultado del uso extensivo de Wii Fit y la Wii Balance Board. A medida que la gente emplea la Wii como una herramienta para hacer ejercicio, sufre lesiones en sus rodillas, espalda y muñecas por los excesos de uso y por no realizar un calentamiento adecuado.
No sé si es irónico o simplemente patético, pero he escrito este post mientras sufro los dolores de estar una hora corriendo después de un par de meses de parón. Para que luego digan que hacer deporte es sano…
Os presento a Michael Torchia. Si hacéis ejercicio se os quedará esa cara.
Sé que el 28 de diciembre ya pasó, pero hoy es domingo y las noticias de interés brillan por su ausencia, así que ¿qué mejor que reírnos un rato con una de esas noticias ligeramente absurdas e inverosímiles que nos llegan desde Estados Unidos? Según informa United Press International, la Universidad de Mississipi ha puesto en marcha un proyecto para estudiar si el exitoso Wii Fit de Nintendo realmente sirve para algo desde el punto de vista médico.
El estudio, dirigido por el doctor Scott Owens, está siguiendo la evolución de ocho familias diferentes. Durante seis semanas estas familias usarán Wii Fit de forma regular. Pasado ese tiempo, les quitarán el juego de Nintendo y verán si hay cambios en su salud durante las semanas siguientes. Sí, vale que mes y medio parece un plazo algo escaso para sacar conclusiones científicas, pero ¿no tenéis ganas de saber cuál será el resultado? ¿O de saber cuánto habrá aportado Nintendo a la investigación para asegurarse resultados positivos? ¿O quizá de enterarse por qué destinan recursos a estas cosas en lugar de acabar con el hambre o investigar sobre algo realmente serio como la alopecia?
Cuando alguien dice “los japoneses están locos” tiene muchas posibilidades de haber hecho, sin querer, una descripción breve, objetiva y aplastantemente precisa de la cultura del país nipón. Y es que cosas como la que proponen los responsables de un lugar llamado Refresh Club en el barrio de Akihabara, sólo pueden ocurrir en Japón.
El establecimiento lo ha abierto la empresa Candy Fruits, que se dedica mayormente a la venta de disfraces y complementos relacionados con las meidos (las típicas sirvientas que aparecen en algunos mangas de turbio calado moral), y la idea es básicamente que puedas entrar en dicho club y, a cambio de 2.600 yenes (unos 18 euros), tengas el privilegio de jugar al Wii Fit en compañía de señoritas disfrazadas como tal.
El concepto, según el propio Refresh Club, es que el cliente relaje su cuerpo y su mente en compañia de las amables y serviciales meidos que, aparte de jugar a Wii Fit, ofrecen actividades tan enriquecedoras espiritualmente como practicar yoga contigo o limpiarte los oídos. No es broma.
Llego tarde a la fiesta, a juzgar por los más de 2 millones de veces que se ha visto ya el glorioso vídeo. Tal ha sido su impacto, que incluso se le ha acusado de ser marketing viral de Nintendo. Aunque todo el mundo sabe que eso es imposible, ya que lo más sexy que la compañía utiliza para sus campañas publicitarias no pasa de Amparo Baró. Excepto honrosas y ya míticas excepciones, claro. Por si acaso, un portavoz de la Gran N ha desmentido que el vídeo tenga que ver con ellos.
En fin, lo verdaderamente importante es que se llama Lauren Bernat, tiene 25 años y un novio muy listo cabrón que la grabó y colgó en youtube sin avisarle. Grahciahs.
Llámalo “nuevo mercado”, llámalo efecto Cosmopolitan, llámalo fin de los videojuegos, pero ya lo has leído: la última semana, Wii Fit fue el juego más vendido en nuestro país, por delante de versión para PS3 de GTA IV (la de 360 está en quinta posición).
En cambio, en Suecia y Alemania el título de Rockstar aguanta en lo alto. Y no lo digo porque me importe, sino porque en Next-Generation lo meten bajo el mismo titular (nunca entenderé el criterio que se sigue para organizar la información en este tipo de noticias…).
La verdad es que no tengo mucho que decir, porque en teoría estoy trabajando y mi jefe vendrá de un momento a otro, pero sí me siento obligado a ilustrar esto con el .gif del día.
La historia detrás de tal demostración de éxtasis hardcore, aquí.
El Top 10 de ventas, tras el salto.
Oh dios, me encantan este tipo de noticias chorras. En la siempre fusilable Destructoid se hacen hoy eco de la controversia que está generando la basculita nintendera en el Reino Unido. Por lo visto alguien posteó lo siguiente en los foros de DIS:
Mi hijastra vino a casa este fin de semana y la dejamos jugar con nuestro Wii Fit. Nosotros nos habíamos reído mucho con él, y no dejamos de bromear sobre lo de que el juego nos dijera que estábamos gordos, y que debíamos perder peso. Pero me quedé flipada cuando vi que también le decía a ella que tenía sobrepeso.
Según la autora del post, la niña en cuestión es una saludable jovencita de 10 años, 1,49 de estatura que practica natación y danza, y que pesa unos 42 kilos. Y añade esto tan gracioso:
Es de “estructura sólida“, pero no está gorda.
Entonces empieza TEH DRAMA:
Se quedó destrozada porque le hubiera llamado gorda, y nos costó mucho convencerla de que no lo es. Sé que es sólo un juego, pero ya teníamos que preocuparnos seriamente de que las chicas jóvenes pasaran hambre para parecerse a las modelos de las revistas, y ahora además tenemos un juego que les llama gordas.
Como ya dicen en Destructoid, esto tiene pinta de ser sólo el principio. Un producto como éste, en Occidente, tiene todas las papeletas para originar una tormenta de mierda de dimensiones épicas.
…únicamente contabilizando Inglaterra. 1,5 copias por segundo, que menos mal que Wii Fit era una cosa sólo de japos, que si no, íbamos aviaos. El fin está cerca, señores.