Hace unos días, un tipo algo descerebrado mandó su Xbox 360 al SAT. No era una 360 normal, tenía un dibujito de Luke McKay y firmas del equipo de Bungie. Puso una nota del palo “eh no me borréis eso eh” y la envió.

Para los que quieran saber más, aquí está todo. La cuestión es que recibió la 360 borrada; algún tipo del SAT se esmeró a quitar el dibujín. Quedaban marcas de rotulador que demostraban que era su consola. Un poco cabroncete, el del SAT, todo hay que decirlo.
Pues bien, la historia llegó a oídos de Bungie y han decidido compensar a Nathaniel, el chico en cuestión. Le han mandado todo esto:



