Fijaos que he dicho “o”, no “y”. Que no cunda el pánico porque esto significa que uno de estos juegos de Take-Two, que tienen como fecha de lanzamiento el cuarto trimestre del año fiscal (de agosto a octubre de 2010), podría verse retrasado hasta el año fiscal siguiente (de noviembre a enero) según un informe fiscal que los chicos de Joystiq han sacado a colación.
Este «movimiento potencial» respondería a ajustes fiscales de la distribuidora y, aunque no se concreta en ningún momento qué juego en concreto podría sufrir el retraso, sí se sabe que será uno de estos cuatro titanes de la compañía. Y yo, humildemente, si tengo que elegir, espero que el que se quede con el palito más corto no sea L.A. Noire o este podría convertirse un triste y largo otoño.
Hace justo una semana, supongo que lo recordaréis, Christian nos hablaba de esa carta en la que “las mujeres de los empleados” de Rockstar San Diego denunciaban las duras condiciones laborales de sus queridos maridos, que tienen siempre la cena fría cuando llegan a casa. Pues bien, ahora un trabajador de Rockstar Vancouver se ha puesto en contacto con Joystiq para decir que las cosas no están mucho mejor en Canadá.
El anónimo afirma que todo lo que se comentaba en esa carta lo ha vivido también en su estudio, donde se trabaja «14 o 16 horas al día, seis o siete días a la semana» y todavía esperan los quince días de fiesta de las últimas vacaciones.
¿El principal culpable? Max Payne 3, por lo visto: «La historia del juego se ha vuelto a re-escribir por completo otra vez a principios de mes (que yo sepa, es la tercera vez que pasa en los últimos dos años)». Queda claro el motivo de los retrasos que ha sufrido el título, cuyo lanzamiento está ahora previsto para el trimestre que va de agosto a octubre. Según la misma fuente, el objetivo tenerlo para el primero de esos meses, pero no es muy optimista en lo referente a cumplir los plazos fijados.
Ahora, a esperar una respuesta por parte de la compañía.
A mí lo de cambiar la historia del juego me parece bien...
No, no os estoy insultando ni ensalzando la tercera entrega de la saga noir por excelencia. Aunque, si nos guiamos por las capturas, Max Payne 3 tiene tanto de cine negro como Debbie Does Dallas de nouvelle vague. El caso es que lo último que supimos del ahora calvo y gordo agente de la ley era que acompañaría de la manita a BioShock 2, Mafia II (este sí que es noir, noir) y unos cuantos más teniendo como difusa fecha de lanzamiento «principios de 2010».
Pues ahora ni eso. Y es que Take-Two ha dejado caer en sus informes financieros que la fecha de salida de Max Payne 3 será en algún momento del «último cuarto del año fiscal», que vendría ser allá por entre agosto y octubre de 2010 que, si tuviéramos el poder de convertir el tiempo en espacio, sería algo así como a tomar por saco. Aunque, mirad el lado bueno: tendremos prácticamente dos años enteros para jugarlo antes de fenecer en el inequívoco apocalipsis planetario de 2012. ¡Viva!
No se sabe aún de dónde ha salido este pequeño tráiler, pero el caso es que resulta abrumadoramente representativo del juego. Me explico: en el vídeo vemos algunas balas acercarse lentamente, y eso parecer ser que será lo único que Max Payne 3 va a tener de Max Payne: el tiempo bala. El resto no hace más que quitarle oficiosidad al asunto, ya que la fecha de lanzamiento es errónea (recordemos que fue retrasado hasta 2010) y la tipografía del final es tan horrenda que parece algo inacabado y publicado sin permiso.
De cualquier modo, y aunque cambien al padre de familia destrozado sediento de venganza por un alopécico gordo con problemas de higiene y la ambientación noir por entornos incomprensiblemente tropicales, ésta es la secuela que viene y no otra, así que al menos esperemos que haya alguna justificación para todo esto.
Por fin podemos ver con más detalle las manchas de sudor en la camiseta de John McLane Max Payne en las primeras capturas de la secuela que cierra la trilogía: Max Payne 3. Básicamente son las mismas capturas que pudimos ver escaneadas de GameInformer pero en gloriosa alta definición.
Si tengo que ser sincero, me preocupa que la ambientación y el estilo se desmarquen tan radicalmente de las dos primeras entregas de la saga y que, a cambio, se nos ofrezca algo bastante burdo e impersonal. Si había algo que caracterizara Max Payne 1 y 2, además del uso intensivo del tiempo bala y las piruetas, era aire totalmente noir que aquí parece haberse ido a tomar por saco. Quizá me equivoque, como de costumbre, pero un escenario tropical lleno de pandilocos con cadenas de oro, vistiendo la camiseta del A.C. Milan y blandiendo armas automáticas parece un cúmulo de malas señales. Muy malas señales.
Cada portada de la revista Game Informer se está convirtiendo en una exclusiva en sí misma. Allí pudimos ver a la Big Sister de BioShock 2, o a Ezio, el nuevo héroe de Assassin’s Creed II. Ahora nos ofrecen otra exclusiva con el nuevo aspecto que lucirá Max en su tercer advenimiento: Max Payne 3.
Según el argumento del juego, Max se ha pasado diez años desaparecido y ahora vuelve para ensuciarse de nuevo las manos luciendo barba y cabeza rapada. ¿No os recuerda a alguien? De cuello para arriba es clavadito a Jeff Bridges en Iron Man y de cuello para abajo dicen que John McClane ha llamado para que le devuelvan su camiseta. Dentro de unos días empezarán a llegarnos los habituales scans de la revista y podremos ver qué pinta tiene el juego y qué novedades ofrecerá.
Actualización: Como podéis ver en los comentarios, ni siquiera hemos tenido que esperar días. Los scans de Game Informer ya están por la red de redes y nos muestran una ambientación rara, rara, rara…
La ESRB ha listado las dos primeras partes de Max Payne como lanzamiento próximo en Xbox 360, según leemos en Eurogamer. No hay que ser un cerebrito para llegar a la conclusión de que Rockstar prepara con este movimiento el terreno para el lanzamiento de Max Payne 3, una de las sorpresas más agradables de la pasada semana.
No hay mucho que decir sobre Max Payne: la primera parte fue un bombazo en su día y, al menos así la recuerdo yo, dejó bien claro lo que puede dar de sí narrativamente un videojuego. Que el señor Payne regrese de la mano de Rockstar parece estar provocando vértigo a algunos y miedo a otros, pero lo que está claro es que todo el mundo está esperando a ver qué hacen con Max. Nosotros incluidos. Esperemos que con los de Xbox Originals no siembren vientos y recojan tempestades con la tercera parte.
Este bombazo seguro que tapa cualquier posible sorpresa que nos depare la GDC. Rockstar acaba de anunciar que la tercera entrega de juegos noir llegará a PC, PS3 y X360 este mismo invierno.
Tras la inevitable alegría inicial, dos dudas nos asaltan irremediablemente: ¿tendrá ahora Max la cara de Marky Mark? y ¿cómo coño puede Remedy estar trabajando a la vez en este juego y Alan Wake? Afortunadamente, Max seguirá siendo Max, pero un poco más demacrado, desaliñado y viejuno. Desgraciadamente, los creadores de las anteriores entregas no están desarrollando el juego, ya que la labor recae en Rockstar Vancouver, autores de Bully.
El protagonista ya no trabaja para el departamento de policía de Nueva York, y ni siquiera vive allí. Ahora vive «en un mundo de corrupción, confusión e intensa violencia», como si Max Payne 1 y 2 transcurriera en la Aldea del Arce, vamos. Sam Houser, fundador de Rockstar, afirma que «éste es Max como nunca antes lo hemos visto, unos años más viejo, más hastiado del mundo y cínico que nunca».