Más o menos ésa es la fórmula del jueguico de marras, así que a priori puede parecer que estemos ante otro intento deliberado de “parecer indie”, Juno style. Pero creo que el juego tiene bastante más miga de la que parece. Me explico:
Gyrostarr es un juego de carreras en el que competiremos contra otros jugadores moviéndonos a través de “tubos estelares” psicotrópicos a más no poder. La cuestión está en que a parte de tomar curvas y concentrarnos en adelantar a nuestro rival, deberemos preocuparnos en ir eliminando hordas de enemigos (que intentarán matar tanto a nuestros rivales como a nosotros mismos) y en recolectar energía para poder mantener a todas las naves dentro del tubo estelar y no saltar en pedazos, en una mezcla de juego cooperativo (para sobrevivir a enemigos y a la propia pista) y competitivo (para llegar el primero). Es decir, que quien no sea multitarea las va a pasar canutas.
El juego saldrá para la Wii vía WiiWare con un precio de unos míseros 700 wiipoints, engordando así un catálogo virtual que día a día va haciéndose más y más awesome que el catálogo “real” de la consola; y vendrá acompañado de una banda sonora tecno-pastillera que hará las delicias de muchos.
Como fumarse un porro de kriptonita, pero con naves y tubos.




