El caso de la magnánima ESRB americana con el nuevo Dead or Alive Paradise ha sido ciertamente curioso. Normalmente os traducimos parte o totalidad del informe publicado, pero en esta ocasión las cosas han tomado un tono algo surrealista. Al parecer, el primer informe que se publicó ayer era, básicamente, un insulto a quienes compraran el juego y hacía resaltar la presunta estupidez de este título. Pocas horas después, el texto ha sido retirado y sustituido por otro más convencional y neutro, e incluso han tenido a bien hacer las siguientes declaraciones con respecto al cambio:
El informe de calificación para Dead or Alive Paradise fue posteado en nuestra página por error, así que lo hemos sustituido por una versión corregida. Reconocemos que la versión inicial contenía inapropiadamente lenguaje subjetivo y el problema ha sido atajado.
Nuestra intención con los informes de calificación es proveer de descripciones útiles y detalladas del contenido de los juegos de manera lo más objetiva e informativa posible. En cualquier caso, son escritas por gente y, en este caso, posteamos erróneamente un informe que incluía lo que podrían considerarse acertadamente aseveraciones subjetivas. Lamentamos sinceramente el error y trabajaremos para evitar que esto vuelva a ocurrir en el futuro.
Muy bien. Ahora me topo con una irresoluble diatriba: ¿Os muestro la versión hardcore, llena de opiniones y sucia, sucia subjetividad; o bien el texto corregido que, pese a su presunta objetividad, también tiene su miga y su enjundia? La respuesta al enigma, amados lectores, tras el salto.
Si Gears of War hubiese luchado en la guerra de Corea y, durante sus días de permiso, hubiese contratado a una ajada prostituta sifilítica nativa, el hijo de ambos se habría llamado Quantum Theory. Ya sabéis: una versión del buque insignia de Epic con una pátina de orientalización, una dirección artística digna de un castor hidrocefálico y ciego y, en definitiva, con un aspecto horroroso.
El caso es que en nuestra amada ESRB han tenido el privilegio de probar tan imprescindible título y, como de costumbre, su tradicional descripción de la violencia del juego (que en este caso, como cabía esperar, es más que profusa) no os decepcionará. Me salto los preámbulos sobre la mecánica de juego, la ambientación y esas chorradas y voy directo a la chicha. Atentos:
La sangre a menudo sale despedida de los enemigos cuando son tiroteados, manchando las paredes y el suelo cercanos. Y cuando las cabezas de los enemigos reciben un disparo, a veces le sigue una animación a cámara lenta con sangre salpicando, pedazos de carne carbonizados, trozos de armadura, y entrañas que se esparcen y se desintegran. El efecto es tirando a gratuito y exagerado más que dramático o visceralmente intenso [aunque es ciertamente un factor determinante para darle una calificación Mature, el gore, la sangre y la violencia]. El juego también contiene el uso continuado de blasfemias (p.e., “j**er”, “m**rda” y “c*ño”)
Volvemos una vez más con el fenómeno literario de la década. Y es que los informes de la ESRB podrían competir perfectamente con otros grandes titanes de la palabra escrita como Cortázar, Pynchon, Camus incluso la mismísima Stephenie Meyer. Llevamos meses siguiendo sus escritos y, demonios, no sé ni qué hago corrompiendo su obra con mis estúpidos preámbulos de parvulario.
El caso es que, del inconmensurable talento de este órgano regulador estadounidense, ha brotado un nuevo vástago, una nueva perla que sintetiza en cinco parrafazos de maestría la esencia y virtudes de otro grande en su medio, Heavy Rain. Debo avisaros, eso sí, de que quizá en esta ocasión los datos excedan vuestras expectativas y su lectura os precipite al vulgarmente llamado spoiler. La decisión queda en vuestras manos.
En este juego de acción de estilo cinematográfico, los jugadores controlan a uno de los cuatro personajes principales cuyas vidas se han visto alteradas por los hechos acontecidos alrededor de la investigación del asesino del origami, un asesino en serie que secuestra niños en lugares públicos. La mecánica de juego consiste en controlar al personaje en un entorno completamente interactivo, eligiendo entre una variedad de acciones, diálogos, y rutas basadas en decisiones tomadas en momentos mostrados en pantalla, y ver cómo las cinemáticas van desvelando una oscura trama (al estilo del cine negro).
En una escena, una enloquecida criatura demoníaca agarra la mano derecha de Dante y lentamante la acerca a su pecho desnudo; en otra, “enemigos sombras” en tacones de aguja gimen lascivamente mientras salen tentáculos de sus estómagos, en sus zonas bajas. En lo que respecta a desnudez, la imagen de una especie de tapiz (dibujado a mano) con una mujer en topless abrazando a un hombre; el mismo estilo artístico representando a una mujer esclava– con los pechos expuestos– tumbada en el suelo con sentimientos de culpa; una mujer desnuda en un bloque de piedra levitando en el aire (sólo sus pechos está completamente definidos); la ya mencionada Cleopatra en topless y un azulado demonio en una pelea contra un jefe, con su pene visible mientras está volando y lanzando fuego, o colgando (hay físicas equivalentes que se aplican a partes del cuerpo de mujeres y hombres).
Lo que no me ha quedado del todo claro es si el que escupe fuego es el enemigo, o su propio pene.
En AnaitGames y podemos afirmar sin temor que somos acérrimos fanáticos de los señores encargados de redactar los informes de la ESRB. Su excelsa prosa suele expresar con palabras preñadas de sabiduría la perspectiva de un puritano jugando a un videojuego violento. Algo así como ver a Jaime Peñafiel escribiendo sinopsis de películas porno.
En esta ocasión, con motivo de Mass Effect 2, pese a su kilométrica longitud, no se han dejado llevar demasiado por su irrefrenable vena humorística, aunque algún que otro punto curioso sí que llama la atención. Sobre todo el de la chotera extraterrestre despelotándose en un club. Disfrútenlo.
En este action RPG, el objetivo de los jugadores es derrotar a un enemigo alienígena que está abduciendo sigilosamente a colonias humanas enteras. Los jugadores deben formar un equipo de secuaces, comandar una nave espacial y viajar a lejanos planetas a través de una galaxia futurista.
Ya lo dijo Christian hace unas semanas y coincido totalmente con él: vamos a tener que crear una sección específica para los maravillosos tesoritos literarios con los que nos obsequia eventualmente la ESRB estadounidense. Hoy toca ver cómo es Super Street Fighter IV desde el loco prisma de esta panda de carcamales inquisicionistas y, concretamente, cómo se representa a las féminas en el juego. No se lo pierdan:
Es un juego de lucha arcade en el que los jugadores participan en combates de uno contra uno con un gran elenco de personajes humanos internacionales. Los jugadores pueden dar patadas, puñetazos y usar habilidades especiales (p.e., bolas de fuego, movimientos voladores y ataques eléctricos) para agotar el indicador de vida de su oponente. Los movimientos especiales (ultra combos y super combos) son mostrados en secuencias animadas en las que los personajes reaccionan al recibir puñetazos, patadas o embestidas.
Flojo, ¿verdad? Pues esperad, porque aún no hemos terminado. Lo mejor viene tras el salto.
Vamos a tener que ponerle una sección fija a la ESRB. Cada uno de sus resúmenes sobre juegos provocan una oleada de carcajadas en la red. Recordemos las «breves representaciones de traseros y pechos» de Bayonetta, lo de atarle un filete a un bebé en Scribblenauts, el gore desenfrenado de Brütal Legend o las quejas sobre SingStar Latino. Esta vez le ha tocado a Assassin’s Creed II pasar por el filtro moralista de la Entertainment Software Rating Board.
Es de cajón que un juego en el que controlas a un asesino tenga escenas de violencia a tutiplén y también sabíamos que el juego iba a tener su dosis de sexo, pero lo verdaderamente curioso es cómo lo cuentan los sufridos trabajadores de la ESRB. Desde aquí les propongo que a partir de ahora firmen sus textos porque esa atención por el detalle debe ser reconocida.
Primero nos explican así por encima de qué va el argumento del juego y cuál es su mecánica, y después se recrean al contarnos cómo la sangre sale disparada «como en una fuente» mientras que el pobre desgraciado que ha sido víctima de nuestro acero gruñe o grita. En el texto también se describen algunas escenas en concreto del juego (que omitiré para evitar spoilers) y se hace referencia a Assassin’s Creed: Lineage, los cortos de imagen real basados en el universo del juego. Por último, la ESRB también dedica un divertido párrafo al tema del sexo y las palabras malsonantes:
El juego tiene fuertes tintes sexuales. Durante un “mininuego de seducción”, los jugadores pueden pulsar los botones para besar a una mujer o quitarle el vestido [...] Algunas escenas se desarrollan en burdeles, aunque no se muestra desnudez o actos sexuales [...] Algunas biografías incluyen referencias a adulterio, sodomía, prostitución y violación [...] Una escena muestra a un hombre y a una mujer llevando trajes translúcidos de color carne mientras huyen del peligro. [...] La mayoría de los detalles están oscurecidos, pero se pueden apreciar parcialmente el contorno de los pechos y traseros. [...] Los clientes quizá también quieran saber que el juego contiene fuertes palabras malsonantes, tanto en inglés como en italiano (p. ej., “f**k,” “sh*t,” c*zzo,” y “m*rda”); el ejemplo más explícito se da cuando un hombre describe frenéticamente una “visión”—”Estoy en la ópera… la soprano es tan bella… estoy en la cama con ella, llora mientras me la *ollof***o foll*“.
Hacía algún tiempo que no teníamos nuevas joyitas de esa auténtica mina que es la ESRB —y la última valió realmente su peso en oro—. En esta ocasión se trata del informe de calificación de Modern Warfare 2, que por cierto ha recibido un M for mature, y que contiene más spoilers que toda la Wikipedia junta. Avisados quedáis:
Es un shooter en primera persona en el que los jugadores defienden EE.UU. de las fuerzas armadas rusas, inician escaramuzas y misiones de combate, y siguen el rastro de un ultranacionalista con el objetivo de descubrir sus auténticas motivaciones y co-conspiradores.
Disparos realistas, explosiones y llantos de dolor son escuchados durante los frecuentes y rápidos combates. La representación de violencia más intensa ocurre durante una misión “Nada de ruso” en la que los jugadores toman el rol de un Ranger encubierto: numerosos civiles son abatidos a tiros en un aeropuerto mientras al jugador se le da la opción de participar en la matanza (p.e., disparando a un civil herido que se arrastra por el suelo) o quedarse observando sin abrir fuego. En ambos casos los civiles gritan y expulsan charcos de sangre mientras son tiroteados. En la parte multijugador del juego, los jugadores pueden desbloquear “emblemas” que podrán usar en sus tarjetas de jugador (NdT: ¿gamertags?). Algunos de estos emblemas contienen imágenes referidas a drogas (p.e., una hoja de cannabis, el dibujo de un porro).
Los diálogos del juego contienen blasfemias tanto en inglés (p.e., “m**rda”) como en ruso (p.e., “j*der” e “hijo de p**a”).
De un tiempo a esta parte hemos descubierto en los informes de calificación de la ESRB un auténtico filón de Alta Literatura que no podemos más que reproducir una y otra vez. Si ya nos partimos el ojete con los resúmenes de Scribblenauts o Brütal Legend, hoy toca un no menos hilarante texto sobre el prometedor y pandiloco Borderlands. Disfruten.
Es un shooter en primera persona de ciencia-ficción en el que los jugadores asumen el papel de mercenarios cazatesoros en una misión al planeta ficticio Pandora. Los jugadores acatan misiones/quests que incrementan las habilidades de su personaje, eliminan un surtido de criaturas mutantes, y conducen y chocan con avanzados vehículos alienígenas. Los jugadores matan a cientos de enemigos (p.e., bandidos humanos y soldados mercenarios) durante el curso del juego utilizando una amplia variedad de armas (escopetas, rifles de precisión), explosivos, y munición especial (fuego, ácido y electricidad, etc.).
El combate es frenetico, y los enemigos gimen y gritan al ser alcanzados. El daño de las armas también provoca enormes chorros de sangre, desmembramientos y decapitaciones. Cuando un humano o criatura es decapitado provoca el efecto de una fuente de sangre brotando de su cuello durante unos segundos. Algunas armas parten a los enemigos en dos, separándose la parte de arriba de la cintura. Durante el juego, los personajes hacen bromas sobrestreaking, partes del cuerpo, violación y madres (p.e., “…más machacado que la entrepierna de mi mamá“). Pueden oírse fuertes blasfemias durante los diálogos (p.e., “j*dido”, “mi*rda”, “ch*cho” y “gilip*llas”).
Parece que las risas con la ESRB no tienen fin. Tras los casos en los que nos vendieron Scribblenauts y Brütal Legend mejor que cualquier campaña de marketing, la nueva víctima del organismo de calificación es el esperadísimo SingStar Latino.
La ESRB denuncia que en algunos videoclips se ven «pantalones ajustados, tops de estilo bikini y sujetador, camisetas/vestidos que muestran escotes» y, lo que es aún peor, «se frotan los pechos y la entrepierna, girando y realizando movimientos de cadera». Además, también señala que la letra de algunas canciones no es muy adecuada, por ejemplo, en el caso del célebre ‘Cuando tú vas’, de Chenoa, en referencia a la frase «y no me hables de sexo seguro». Los geniales Toreros Muertos tampoco son del agrado del organismo, debido a su tema ‘Mi agüita amarilla’. Yo le pondría un ‘Adults only’, ni el Manhunt 2, oigan.