La mastodóntica cadena estadounidense de centros comerciales Wal-Mart ha anunciado que se reunió con los tres grandes fabricantes de consolas para hacer un esfuerzo en favor de la conservación medioambiental. ¿Cómo? Pues muy fácil: sustituyendo a sus CEOs y accionistas mayoritarios por jipis piojosos al azar que se preocupen de eliminar los altos niveles de contaminación, mantener una conexión espiritual y sexual entre sus empleados, y prohibirles ducharse más de dos veces al año.
No, en serio: lo que proponen desde Wal-Mart es que las consolas tengan un nivel de consumo eléctrico aún menor cuando están en stand by, es decir, cuando no se usen. También hablaron de la posibilidad de instaurar las cajas de cartón para los juegos en lugar de las actuales de plástico, lo que según ellos reduciría las emisiones de carbono en una cantidad equivalente a la que despedirían 4.000 coches, o la emitida por la fabricación de 890.000 muñecas hinchables; ambos productos de primera necesidad.
Por otro lado los cachondos de MaxConsole proponen otra solución aún más efectiva y que todos conocemos: la piratería. Y la verdad es que, desde el punto de vista ecológico, el resultado es francamente óptimo.




