Por lo visto la versión recién salida para Xbox 360 del juego de Rockstar (tristemente bautizado en Europa como Canis Canem Edit), se rompe más que Messi y Robben juntos. Miles de yankies se están quejando del rendimiento del juego, que presenta continuos cuelgues, graves bajones de framerate y glitches en el sonido y los gráficos; a lo que Sam Houser, jefazo de Rockstar, ha respondido que se encuentra “horrorizado y estamos trabajando contrarreloj para solucionar esta situación” así como que “nunca se dieron estos fallos en la fase de testeo, ni en nuestras oficinas ni en las de Microsoft“.
También tuvo palabras de agradecimiento a los foros de Neogaf “por llamarnos la atención sobre el tema. Nosotros amamos nuestros juegos y ponemos mucha energía en ellos“. Además, quiso disculparse pidiendo perdón a todos los damnificados por esta cagada “inconveniencia“.

Games are serious business! Don’t forget it, bitch!
La verdad es que parece todo bastante incomprensible y extraño, viniendo de una compañía de calidad contrastada y amplia experiencia como Rockstar. Algunos conspiranoicos hablan de la relación que podría haber entre esto y el intento de absorción por parte de EA. Aunque yo personalmente creo que se trata sólo de una casualidad.



