Viejos valores

Jordi Molinari

Hansel estaba desolado, llorando por sus compañeros caídos. Lo que tenía que ser una ronda tranquila por los parajes de Innsbruck, se convirtió en una sangrienta emboscada de la renovada Guardia Suiza.

Estábamos en la 3ª Guerra Mundial y en los últimos meses Austria habría entrado en liza con el Frente Unitario de Suiza, pero hasta el momento no había habido ninguna escaramuza de esta índole... hasta hoy. Había salido la patrulla a hacer la ronda de la tarde alrededor del bosque que había en el valle de Inn, donde estaba instalada la base de Innsbruck, cuando nos sorprendió el ataque.

El fuego enemigo acabó rápidamente con la vida de Andreas, y no tardaron en abatir a Michael mientras nos retirábamos. Finalmente, perdimos al Teniente Strausser cuando nos ordenó tomar el camino de vuelta a la base, mientras él tomaba el desvío para despistar al enemigo, y funcionó pero a costa de su vida. Así que no sólo estábamos solos e incomunicados, sino que no podíamos rendir tributo alguno a nuestros compañeros. Sólo quedábamos Hansel y yo.

—¿Por qué luchamos, Jurguen? —me preguntó de pronto Hansel.

—No entiendo el porqué de esta pregunta, y el porqué de ahora —respondí—. Es la tercera guerra mundial, todo el mundo está en guerra... Estamos en guerra porque no nos posicionamos con ellos, y el Frente Unitario no tolera a cualquiera que no piense o sea como ellos —respondí asqueándome la respuesta—. Y el...

—Todavía no me has respondido la pregunta —dijo interrumpiéndome.

—¿Te refieres a cosas como la libertad?

—Exacto, salvo que esto no existe. No existen ya los viejos valores como la libertad, el honor, el amor, la justicia... valores que podían mover el mundo, pero que han quedado sepultados por la codicia, el poder, la locura, el odio...

—¿Tampoco existe ya la amistad? —respondí descorazonado.

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