No sabía dónde se encontraba ni qué pasaba, tan solo podía escuchar ese pitido que parecía que no iba a terminar nunca. Miró sus manos y vio que sostenía un arma ligera, y de golpe recordó todo.
Estaba en plena batalla, en una ciudad abandonada, una granada había hecho explosión a su lado, lo suficientemente lejos para permitirle vivir, pero la conmoción había sido grave. Podía volver a escuchar el fragor de la batalla, un continuo repiqueteo de disparos, gritos y alguna que otra explosión. Nada de eso importaba, tenía una misión que cumplir, asique salió corriendo tan rápido y agachado como podía, sin hacer caso de las balas que silbaban a su alrededor como si se tratase de una macabra danza que terminaba arrancando mordiscos a cualquier cosa que se interpusiera entre las armas y sus objetivos. Sabía que debería haber avanzado con cautela, buscando cobertura con cualquier cosa que pudiera proteger su cuerpo, frágil ante las balas que atravesaban las entrañas de sus compañeros que caían en combate.
Llegó a una zona que creía vacía y se sentó en el suelo, apoyando su fatigada espalda en un coche destartalado, mientras contaba sus balas. Comprobó que solo le quedaban diecisiete, como si el destino le estuviera gastando una cruel broma. Hacía apenas dos meses que había cumplido los diecisiete años.
A duras penas volvió a levantarse, mirando por encima del capó del coche por si encontraba algún enemigo. Todo despejado, o al menos eso fue lo que su intuición le decía. De pronto pensó que todo estaba demasiado quieto, y volvió a esconderse detrás del coche.
—Gran intuición —pensó, mientras una bala de francotirador pasaba por el lugar en el que un segundo antes había estado su cabeza. —Ese bastardo debe de estar bien escondido.
Podría haberse detenido a averiguar desde dónde le habían disparado, e incluso haber intentado acabar con aquel despreciable ser que amenazaba su vida —realmente poseía una gran puntería— pero la poca cantidad de balas que poseía le recordaron que tenía una misión aún más importante que su propia vida.