
Llevo encerrado dos horas y media en las oficinas de Zenimax Europe en Londres junto con otros periodistas venidos de todas las contradas del viejo continente. Todo está bastante a oscuras, solamente entra un poco de luz de una de las ventanas de la sala donde estamos probando The Elder Scrolls V: Skyrim. Fuera está la preciosa Golden Square, hace buen día, es la hora de comer y todo el mundo ha sacado los sandwiches y tuppers mientras descansa media hora del trabajo. Lo hacen entre risas y “modernez”, mucha “modernez”. No sé cuántos años habrán pasado desde que bajamos de los árboles, pero si alguien me dijera que este es el último estadio de evolución y armonía del ser humano, me lo creería. Por contra, dentro de la sala donde me encuentro estamos todos ahí enganchados a las máquinas, apoltronados en nuestra sillas mientras zampamos un aperitivo que nos han preparado. No sé si es una imagen que me recuerde a la decadencia de la especie o a nuestro futuro, pero el caso es que ahí estamos: jugando como posesos. Derramamos litros y litros de sangre con nuestras espadas virtuales, coronamos montañas, lideramos ejércitos, ¡somos jodidamente épicos! Dentro de los límites de esa sala oscura, claro está. Y bueno, “son” épicos, cabría puntualizar. En lo que a mi héroe respecta, la verdad es que damos bastante penita. ¡Y encima me ha tocado la televisión más grande para que todo el mundo lo vea!
Casi siempre que juego a un Elder Scrolls escojo ser un atractivo felino khajiit y con este Skyrim no voy a hacer una excepción. Como dijo Woody Allen, seguramente lo haré influenciado por el hecho de que detrás de mis gafas de montura negra se agazapaba el vibrante poder sexual de un jaguar, pero el caso es que después de haber pasado media hora dando forma a mi personaje –al cual he llamado Shere Khan– y de estar orgulloso con su valeroso aspecto, me encuentro huyendo hasta de las mariposas. ¡Menudo cobardica! Apenas he tenido tiempo de admirar el increíble nivel de detalle del apartado gráfico que nos brinda el nuevo motor Creation Engine porque me persigue una manada de lobos, y también unos bandidos a los que he acudido en busca de ayuda. Muero y vuelvo a morir. Al resucitar elijo otro camino para llegar al pueblecito de Riverwood. Afortunadamente, no hay un único camino establecido; como siempre, podemos ir donde nos dé la gana.
Morir con tanta facilidad me da la oportunidad de echar un vistazo a las hazañas heroicas del resto de periodistas mientras se carga mi partida, aunque he de decir que los tiempos de carga son bastante rápidos para lo grandes que son los escenarios. Me llama la atención la remozada cámara en tercera persona. Por supuesto, jamás la utilizaría para jugar –¡por favor, esto es Elder Scrolls, amigo!– pero hay quienes lo hacen y la verdad es que se controla bien. Las animaciones del personaje se han mejorado y hacen que prácticamente no desentone con los juegos de aventuras en tercera persona. Veo a otro que ya ha conseguido una montura y también juega en tercera persona. Las imágenes mientras sube por una montaña rocosa y llega hasta lo más alto para divisar el enorme escenario son espectaculares. La línea de dibujado del paisaje en el horizonte parece no tener fin. Este nuevo motor gráfico evolucionado del Gamebryo que ya utilizaba Fallout 3 se ve realmente bien.

En lo que a mi partida respecta, finalmente llego a la villa de Riverwood. Me gusta mucho que los NPC no estén allí quietos como esperando para soltarme su discursito totalmente inútil. En Skyrim cada personaje va a lo suyo, cada uno desarrolla una actividad y lo hace de forma coherente. El herrero no interrumpe su trabajo mientras le hablas, te responde sin prestarte demasiada atención, lo mismo que el leñador o el tendero. Puedes moverte mientras te hablan y fijarte en los detalles como harías en la vida real (no hay rueda de persuasión, pero la habilidad de dialogar se mantiene). En un momento dado me acerco a un mujer mayor que me mira con cara de pocos amigos. Me acerco y pulso el botón para hablar, pero no me dice nada, se aparta y entra en la casa. Vuelvo a intentarlo, me mira fijamente con cara de pocos amigos y vuelve fuera. Le pregunto a Matt Carofano, el director artístico del juego, por qué pasa eso. «Quizás no quiera decirte nada», me responde. Me quedo unos segundos pensando mientras abandono el pueblo para llevar a cabo la primera misión.
Mientras cruzo el río me fijo en unas truchas que nadan contra la corriente. Sigo el camino y llego a unos menhires de piedra que pueden activarse para obtener una especie de ayuda divina en nuestro progreso, o lo que vendría a ser lo mismo, un mayor porcentaje de experiencia al alcanzar nuestros objetivos. Esto me recuerda que tengo un perk que gastar en el nuevo sistema de habilidades. Los perks son la clave de la progresión de personaje en Skyrim, hay unos 200 diferentes y podemos obtenerlos mediante los puntos que nos dan al subir de nivel tras decidirnos por incrementar uno de estos tres parámetros: Salud, Magia y Stamina. Los menús son claros y elegantes. Se nota la experiencia de Bethesda a la hora de dar forma una interfaz que nos permite ver una representación 3D de todos los objetos, crear una lista de los conjuros o objetos favoritos para crear un acceso rápido con la cruceta, navegar de forma ágil por el mapa, etc. El sistema de evolución del personaje mediante los perks nos permite ir dando forma a nuestro estilo juego y hacerlo de forma progresiva. Es algo que se estila hoy en día, que el juego se adapte a ti, y no a la inversa.
Mientras subo por la montaña parece que cada vez haga más frío y empieza a nevar. Los efectos climáticos están realmente logrados. Es maravilloso ver cómo han evolucionado los gráficos desde que Oblivion estrenara esta generación en 2006. Finalmente llego arriba de la montaña. En la entrada de la mazmorra que he explorar me esperan tres bandidos. Mientras uno me lanza flechas los otros dos vienen a atacarme. No muestran piedad y vuelvo a morir. Aprovecho para mirar a mis heroicos compañeros de otros medios mientras maldigo mi puñetera poca habilidad. Uno de ellos está luchando nada más y nada menos que contra un dragón. De hecho, la historia principal de Skyrim se centra en el retorno de los dragones al mundo, y como “Dragonborn” que eres, tu destino está unido a ello. Al acabar con ellos –y tendrás que vences a unos cuantos– aprenderás una serie de palabras en el idioma de los dragones que podrás utilizar y combinar creando unos gritos que te proporcionarán poderes especiales. Desde Bethesda ya han aclarado que estos Gritos no se solaparán con las magias de toda la vida.
The Elder Scrolls V: Skyrim - 17/10/2011
17/10/2011, a las 17:51 por chiconuclear • 10 imágenes en total
Me sorprende la dificultad del juego pero al final logro entrar en la maldita mazmorra para recuperar una garra dorada que me han encargado. Una vez dentro me doy cuenta de la gran variedad de formas que tendremos de abordar cada situación. Para empezar acabo con dos enemigos que están charlando mientras hacen guardia frente a una hoguera. Lo hago disparándoles flechas mientras estoy oculto en la oscuridad a lo Splinter Cell. Después de ejecutar un mini-juego de apertura de cofres consigo un espada que parece que es el fin de mi sufrimiento. Es entonces cuando me ataca una araña gigantesca que vuelve a acabar conmigo. Me mata una, dos, tres, cuatro veces... No hay nada que hacer, así que le pregunto a Matt si puede darme algún consejo. Me dice que quizás es un enemigo demasiado difícil para mi nivel, que busque otros caminos. Le hago caso y logro escapar de ella, pero más allá me esperan un montón de muertos vivientes contra los que caigo fácilmente. Mientras tanto, el bueno de Matt hace cara de no entender cómo ha sido posible que hayan enviado a un manazas tan poco apto para las hazañas heroicas como un servidor. Sigo intentándolo. Al final, cuando ya llevo dos horas y media encerrado en una maldita mazmorra, dentro las oficinas de Zenimax Europe en Londres, al ladito del bullicio jovial y alegre de Golden Square, es entonces cuando Matt me sugiere que mire en opciones para ver que nivel de dificultad tengo puesto. Y, efectivamente, llevo dos horas y media jugando en “Experto”. Me sugiere que pruebe con un nivel más bajo.
A partir de ahí todo cambia. Entrenado en el puro dolor ahora soy una letal máquina de amputar miembros. Con el conjuro de fuego en la mano izquierda y una hacha en la derecha no hay enemigo que se me resista. En la media hora que me queda veo más juego que en las dos horas y media anteriores. Utilizo trampas para acabar con enemigos de forma elegante, resuelvo pequeños rompecabezas, me fascino con el nivel de detalle de los libros que recoges por el camino y puedes leer. Lo cierto es que estoy tan abstraído que el tiempo ya ha pasado y ya hay todo otro grupo de compañeros esperando el siguiente turno.
Antes de irme le pregunto a Matt en que estado estaba esta versión del juego, a lo que me responde que se trata de una “alpha-build” con 5 meses de antigüedad pero que ya tiene todo el contenido de juego. Le faltan bugs por corregir, dice, aunque yo no he advertido ninguno. Finalmente me despido felicitándolo por el enorme trabajo artístico de esta entrega, poniendo especial hincapié en los rostros. De camino a Gatwick solamente puedo pensar en las ganas que tengo de que nos llegue el juego a la oficina para poder dedicarle muchas más horas, aunque eso sí, jugando en “Normal”.











adrigd, Principiante
darkpadawan, Usuario
Haladote, Principiante
., Principiante
mrmarston, Usuario
adrigd, Principiante
P4C, Usuario
-[GuiLLe]-, Usuario
Alber, Usuario
nomed, Principiante
darkpadawan, Usuario
Aratz, Usuario
dagorlad, Usuario
manudb9, Usuario
Volkov, Principiante
darkpadawan, Usuario
Adrian Grayson, Usuario
Volkov, Principiante
turbpresi, Principiante
Mis cojones, Principiante
darkpadawan, Usuario
Volkov, Principiante
R., Usuario
darkpadawan, Usuario
Volkov, Principiante
-[GuiLLe]-, Usuario
darkpadawan, Usuario
molekiller, Usuario
reketekui, Principiante
rvm, Usuario
adrigd, Principiante
Yorda, Usuario
Alber, Usuario
Volkov, Principiante
RaulT, Principiante
darkpadawan, Usuario
mrmarston, Usuario
rvm, Usuario
dagorlad, Usuario
Adrian Grayson, Usuario
Jhotun, Principiante
Olorin, Principiante
redhotgalego, Usuario
darkpadawan, Usuario
carlosgargra, Usuario
dega, Usuario
Nerkin, Usuario
redhotgalego, Usuario
kop, Principiante
RaulT, Principiante
Postal Dude, Usuario
Volkov, Principiante
Kusaka, Usuario
Cactus, Usuario
kop, Principiante
Dolph, Usuario
Marco Tovarich, Moderador
molekiller, Usuario
Dolph, Usuario
Javator, Principiante
Jack Bauer, Usuario
rvm, Usuario
Inepto, Usuario
Aratz, Usuario
rvm, Usuario
Inepto, Usuario
molekiller, Usuario
molekiller, Usuario
reketekui, Principiante
Inepto, Usuario
molekiller, Usuario
Dolph, Usuario
RaulT, Principiante
Cactus, Usuario
kami♥, Usuario
Dolph, Usuario
RaulT, Principiante
adelucas, Principiante
darkpadawan, Usuario
Volkov, Principiante
RaulT, Principiante
Postal Dude, Usuario
darkpadawan, Usuario
RaulT, Principiante
kop, Principiante
dega, Usuario
molekiller, Usuario
Roibot, Usuario
PUNKOMAN, Usuario
molekiller, Usuario
Dolph, Usuario
darkpadawan, Usuario
Aratz, Usuario
Estanis Belmont, Usuario
Dolph, Usuario
Flamerats, Usuario
chiconuclear, Tah Boss
Aratz, Usuario
Cunabandera, Usuario
Lazerov, Usuario
Gabach, Usuario
Redaran, Principiante
RationalUser, Principiante
analxcain, Usuario
El_Jugador_Medio, Usuario
petibonus, Usuario
Pep Sànchez, Tah Boss
petibonus, Usuario
Por favor identifícate para comentar.