
No han sido un éxito para la industria. Seguramente para el chaval que paga sus 30 euros para entrar y pasar un día genial, son un éxito tremendo. Acercándolo al usuario de España, a lo que más me recuerda es a un Salón del Manga de Barcelona, donde los organizadores lo único que tienen que hacer es encontrar el espacio, que el resto casi se lo dan hecho los usuarios. A éstos casi les da igual el salón, lo que les importa es ver a sus amigos que tienen dispersados por la zona, conocer a posibles nuevos colegas, exhibir sus últimas creaciones y jugar a juegos que aún no han llegado al mercado.
Ver tanto la feria alemana como la japonesa es algo doloroso para el profesional de la industria. Que la industria nipona esté de capa caída es tan circunstancial como cuando el Barça o el Madrid están en crisis, es algo que acabarán solucionando. Pasearse por su zona de universidades y ver proyectos amateurs para PSP, PlayStation 3 o Wii te demuestra que están a otro nivel, y que tienen un material humano y unas condiciones que en Europa ni soñamos en tener. En cuanto entiendan que además de juegos de estrategia-rol y extrañas videoaventuras, el público quiere disfrutar de todo tipo de géneros, su industria volverá a alzar el vuelo. Lo que no es de rigor es ver cómo estas dos ferias y sus respectivos públicos han sido considerados "mercados de segunda" por la industria global del videojuego, al haber presentado, sobretodo en cuanto a densidad, muchas más novedades en un evento "no oficial" como la Penny Arcade Expo que en las mayores ferias del mundo.
¿Y cuál es, verdaderamente, el pecado de estas ferias? Muy sencillo, no haberse hecho en Estados Unidos. Tal es el grado de centralización que tienen algunos creadores-distribuidores, que en el único sitio en el que se han atrevido a mostrar sus creaciones es en una feria concebida para jugadores (como los días de apertura al público de la gamescom y el Tokyo Game Show) y en el que saben que juegan en casa. Por eso, desde aquí alabo la decisión de la gente de The Behemoth y Abylight de haberse atrevido a dar un paso en Japón y enseñar sus creaciones al público nipón, que seguramente cuente con la mayor cantidad de personas entendidas y capaces de gastarse dinero de todo el mundo, y están realmente ávidos de experiencias jugables.
Mi consejo, por cierto, es parecido al de otros analistas. Separar un poco más las tres ferias principales y ofrecer siempre algo nuevo. Es cierto que cada vez aparecen más ferias menores, pero los focos están absolutamente centrados en estos eventos. Ah, y no más charlas como las que ha dado Kaz Hirai, por favor.

alias user, miembro
Ikael, Usuario
McMulder, Usuario
dandel, Usuario
Espastulator, Usuario
Por favor identifícate para comentar.