
La Electronic Entertainment Expo es un espectáculo que me fascina. Es lo más parecido que tenemos los videojugadores a la final de la liga, a un día de San Patricio o a las Navidades. O quizás sea la suma de todas las anteriores celebraciones. Cada año nos reunimos para ver las novedades, los megatones, los fanboys, sus risas, sus lágrimas y su espectáculo. Y es que para algunos, el E3 es ante todo y sobre todo, eso último: espectáculo puro y duro, y nada más.
Yo creo que esa visión es, cuanto menos, reduccionista: el E3 es espectáculo, sí, pero también es mucho más. El E3 es una de esas raras ocasiones en las que se abre un portal interdimensional entre el mundo del nerd y el mundo real y extenso. Las televisiones y webs generalistas hablan de lo allí presentado bajo una luz gasp positiva, y por unos breves días incluso los compañeros del trabajo te preguntan por esa afición tan rara tuya y sus convulsiones. Pero no se trata sólo de eco mediático: como muy bien sabe todo aquel que conozca mínimamente quién es Steve Jobs, las conferencias y la comunicación pública son mucho más que un simple adorno: son una parte vital en las estrategias de empresa, toda una declaración de intenciones sobre el futuro más o menos próximo de cada compañía. De ahí que, aunque el E3 por sí mismo no cambie nada, sí que es un medio extremadamente bueno de mostrar al mundo y conocer qué es lo que ha cambiado en nuestro mundo videojueguil, bastante hermético de puertas a dentro. Y este E3 ha tenido un mensaje bastante claro. Mensaje repetido a lo largo de tres conferencias, con actores, estilos y palabras diferentes, pero un mensaje, cuanto menos, sobrecogedor. Digamos que si esta había sido una generación loca con esto de Nintendo recuperando el trono, Sony cayendo y la irrupción de los casuales, los ecos que nos han llegado de la próxima auguran una generación no loca, sino loquísima.
Vayamos por partes.
Microsoft

Para empezar, hemos tenido un atisbo de lo que es verdaderamente Microsoft. No lo digo con tono despectivo ni como insulto, sino como una mera descripción: Microsoft es lo que sus competidores sean. ¿Que Microsoft ha dado un giro de 360 grados y en este E3 han pasado de los jugadores hardcore para convertirse en los nuevos adalides del casualismo? No, en absoluto. Microsoft no ha cambiado un ápice, de hecho esa insistencia machacona en el Kinect es la misma estrategia que ha seguido Microsoft de toda la vida, no se hagan los sorprendidos. Microsoft es, y siempre ha sido, una compañía tremendamente reactiva. Acostumbrados a ser una empresa más grande que sus competidores (en todos los campos), Microsoft rara vez ha arriesgado no porque sean más tontos y no sepan innovar, si no porque como indica todo libro sobre marketing que valga al menos su peso en mierda, eso del arriesgar y buscar campos nuevos es para aspirantes al trono, no para quien está acostumbrado a sentarse en él.
Microsoft siempre ha seguido la pauta de adoptar las mismas estrategias de mercado que sus competidores e intentar sobrepasarles a base de recursos y tamaño en auténticas guerras de atritio. Microsoft antes de meterse en esto de las consolas ya hacía navegadores y sistemas operativos. Y en todos esos campos hizo lo mismo: no se metió en ellos hasta que lo hicieron sus competidores, ni implementaron según qué mejoras hasta que sus competidores lo hicieron. Después, su posición de dominancia y su fuente casi inagotable de recursos hicieron el resto (ver también: Explorer VS Netscape).
Con las consolas hicieron exactamente lo mismo, pero como ya apunté en otro artículo, a los yanquis se les da mucho mejor eso de vendernos la innovación. Sí, la Xbox ha sido un terreno fecundo en el que multitud de desarrolladoras han innovado, pero Microsoft, como compañía lo ha hecho bien poquito y rara vez ha dado un paso sin que alguien haya demostrado que era seguro darlo. Otro tema es que verbigratia de trasladar juegos, géneros y prácticas propias del mundo del PC a las consolas (WRPGs, juego online de pago, etc), Microsoft se haya creado una imagen innovación y amantes del riesgo que contrasta profundamente con sus estrategias de mercado reales, profundamente convencionales y conservadoras en el sentido amplio de la palabra.
Viéndolo así, este E3 no supone ningún giro copernicano en su política: Microsoft se lanza a por los casuales una vez Nintendo demostró que había un filón, de igual manera que se lanzó a por las consolas y las thirds una vez Sony demostró que allí había dinero. Personalmente, no tengo ningún problema con ello. El verdadero problema de Microsoft en este E3 estriba en lo irregular de su ejecución, y más preocupante que eso, en lo sorprendentemente rápido que Microsoft ha adoptado los mismos vicios que ha mostrado en otras áreas. Gastan millones en una presentación absurda porque bueno, van sobrados de pasta. Lo apruebo, aunque sólo sea por los gifs y la cara que se le quedó a Itakagi al ponerse el poncho cósmico del Cirque du Soleil. A continuación, restringen el público a más no poder a la hora de dar a probar el Kinect y resulta que la tecnología no está a la par de lo esperado. Bien, también pasó lo mismo con el Wiimando y ahí están, nadando en dinero. Pero ahora llegamos al error crítico: el software. O mejor dicho, la falta de tal cosa.
¿Para qué crear un núcleo eficiente de first party cuando puedes ir alquilando estudios y pagando exclusivas si tenemos dinero? Pues hijos, para esto mismo: para poder arropar el nuevo hardware y sostenerlo por sí mismo aunque las thirds te fallen tal y como pasó con los primeros años de la DS o estos últimos años de la PSP. Microsoft cree que la misma estrategia que le ha funcionado en otras áreas le funcionará también en las consolas porque parte de una base errónea: que también son la potencia dominante en este mercado.Cree que la misma estrategia que le ha funcionado en otras áreas le funcionará también en las consolas porque parte de una base errónea: que también son la potencia dominante en este mercado
Para muestra, un botón. Durante este E3 tuve una conversación con la representante de una importante third que se me quedó grabada debido a que representaba a la perfección el profundo error estratégico de Microsoft: No nos dieron nada: ni nos avisaron ni nos dieron kits de desarrollo ni nada, supe del Kinect apenas unos días antes de que lo presentaran. Y después todos los días llamándonos y preguntándonos ¿tenéis algo hecho para Kinect? ¿Cómo que todavía no habéis hecho nada? Y a mí me daban ganas de responderle ¿Lo habéis hecho vosotros? ¿Para qué vamos a sacar nada para Kinect? ¿Qué esperan que hagamos en tres meses?. Las thirds no van a desarrollar juegos para el Kinect por arte de magia. O mejor dicho: Microsoft cree que las thirds y todo el mundo va a comenzar a desarrollar para Kinect por arte de dominancia de mercado: si todo el mundo se plegó a los estándares del Internet Explorer y a las compatibilidades de Windows, ¿por qué no van a hacer lo mismo con el Kinect? La respuesta es sencilla: porque Kinect no tiene la más mínima cuota de mercado, y porque el Microsoft de las consolas no es el mismo que el Microsoft del mundo del software de oficina, por mucho que se lo hayan creído ellos solitos. Y me temo que esa creencia errónea y sobreestimación será la que lleve a Microsoft su próximo Giant Enemy Crab, y si no, al tiempo.

Opa-Opa, Usuario
Garmar, Usuario
Hission, Usuario
Pep Sànchez, Tah Boss
pabliter, Usuario
SlayerEXE, Usuario
Espastulator, Usuario
bubblebreaker, Usuario
kenji, Usuario
manolinmx, Usuario
Pep Sànchez, Tah Boss
Ikael, Usuario
blowman, Usuario
novanoise, Usuario
majin_antonio, Usuario
David Llort, Moderador
extremoduro, Usuario
Radical Ed, Usuario
Radical Ed, Usuario
Ikael, Usuario
Pep Sànchez, Tah Boss
Adrian Grayson, Usuario
Ikael, Usuario
David Llort, Moderador
Yipee, Redactor
Yipee, Redactor
Radical Ed, Usuario
Ikael, Usuario
Radical Ed, Usuario
Ikael, Usuario
Yipee, Redactor
Espastulator, Usuario
Yipee, Redactor
Radical Ed, Usuario
FallenAngel, Usuario
Por favor identifícate para comentar.