AnaitGames.com
8/10
Nota Anait
Hablando con Pep el otro día, surgió en la conversación el tema de mi, digamos, bloqueo temporal mientras escribía la crítica de Need for Speed: Hot Pursuit, este texto que estáis leyendo. Es difícil hablar largo y tendido sobre algo tan brutal, tan inmediato; aquí juegan las entrañas, no el intelecto. Para los impacientes, ya os lo adelanto: estamos ante un juego de coches muy, muy cojonudo, un arcade de conducción robusto al que pocas pegas se le puede sacar.
El juego de referencias de Need for Speed: Hot Pursuit es doble: apunta, por un lado, a la serie Need for Speed (suena lógico), y por otro a los Burnout de Criterion, que desarrollan este nuevo Hot Pursuit. Tenemos takedowns y un logro que se llama Burnout; a medio camino entre el Hot Pursuit de 1998 y la todavía hoy espectacular tercera entrega de Burnout, creo de todo corazón que la serie no podía haber tomado un camino más acertado. Para empezar, hay una cosa que Criterion ha conseguido y que muy pocos antes habían logrado; hay dos modos de juego, en uno somos polis y en otro alocados corredores fugitivos con coches deportivos: de toda la vida ha mola más ser de los capullos que van a toda velocidad huyendo de la pasma, pero en este Hot Pursuit, por primera vez, es difícil decantarse por un lado u otro. Expliquemos esto.
Que Criterion saben hacer juegos de coches extremadamente divertidos y contundentes como que Hulk te zurre en la cara con una maza es algo que ya debería estar más que probado, pero Hot Pursuit no consigue otra cosa que reafirmarlo. Siguiendo mucho la base de sus propios Burnout, este Need for Speed se divide en dos ramas: la de los policías y la de los corredores. Los corredores, más rápidos pero más veloces, tienen como objetivo principal vencer en sus disparatadas carreras ilegales a través de Seacrest County sin que la policía les cace; los policías, armados hasta los dientes pero más lentos, tienen que intentar impedir que estos malandrines de la alta velocidad se salgan con la suya. A lo largo de Seacrest County podremos ir eligiendo el bando con el que queremos jugar en distintos puntos clave, repartidos por las distintas zonas del mapa, que se subdividen a su vez en pruebas de varios tipos. La variedad de estas pruebas es más que satisfactoria y el sistema de niveles que tiene el juego, con el que vamos accediendo a cosas nuevas a medida que avanzamos, hace que el asunto tenga mucha más chicha y gracia de lo que suelen tener los juegos de este tipo; de nuevo, Criterion: a mis brazos, has conseguido un juego de coches que no se desinfle dramáticamente apenas jugadas cuatro horas.

No sé si merece la pena decir esto, pero vamos allá, sin miedo: la conducción en Hot Pursuit está a mil millones de kilómetros de la simulación. No es Burnout Paradise, quizá, pero lo que sentimos cuando nos ponemos al volante de sus coches (que son bastantes, muy distintos entre sí y vamos desbloqueando a medida que ganamos pruebas) es parecido a lo que sentimos jugando a un buen arcade. Esto se apoya en varios elementos extra que hacen más variada la jugabilidad: las armas y el nitro. Sobre el segundo no hay mucho que decir: pulsas un botón y vas folladísimo durante lo que dure la barra de nitro. Sobre lo primero, tenemos una serie de armas (bandas de clavos, un rayo que inhabilita los coches durante unos momentos...) que nos dan ventaja. La estrategia en el uso de estos ítems es similar a la que hay en una pelea entre dos cabras, pero tanto su cantidad como sus efectos están perfectamente medidos y, en gran parte, son el motivo por el que ser policía esté tan, tan reñido en diversión con ser corredor. Llamar a un helicóptero de asistencia, además, es bastante molón.
Visualmente, Hot Pursuit agrada más por el buen gusto que por la majestuosidad técnica. No es nada del otro mundo, gráficamente, y sin embargo es un gustazo recorrer las carreteras de Seacrest County. Los coches están bien modelados y los choques son muy espectaculares; podría ver dos mil veces esos takedowns finales, con mi coche de policía, poderoso como un percherón, pasando a toda velocidad por debajo de un coche que, deformado, da vueltas de campana, mientras una lluvia de trocitos de cristal y chapa da a la escena toda la magia. La ley aquí se aplica muy fuerte. La banda sonora, por su parte, incluye algún que otro temazo (Bombshock de Hadouken!, Echoes de Klaxons, Born Free de M.I.A.) pero, aunque aquí asumo parte de culpa, igual no tiene la presencia suficiente y, aunque acompaña correctamente, su protagonismo es más o menos cero.

Antes de terminar, un comentario sobre Autolog. Autolog es la red social interna de Need for Speed: Hot Pursuit; un sistema que nos permite lanzar desafíos a nuestros amigos, compartir fotos y otra serie de cosas típicas de red social. Es una idea muy buena por dos motivos: 1) es una forma sencilla y eficaz de potenciar por diez mil el componente multijugador, y 2) hace que la partida de nuestros amigos tenga una presencia muy grande en la nuestra, y eso es bastante fabuloso a la hora de superar sus tiempos en pruebas concretas, etc. Si consigues reunir un grupito de amigos a los que os guste el juego, Autolog está bien; de todos modos, Autolog debería ser explotado mucho más, en otros juegos, quizá. A mí me suena como una buena idea.
Need for Speed: Hot Pursuit no es escuchar a John Coltrane mientras lees un libro, ni es beber un cóctel mientras charlas sobre arquitectura. Es beber cubatas como un palurdo mientras gritas viendo la tele; es inmediato y es estupendo. No es el juego de coches que te hace cambiar la forma de entender el videojuego, pero sí es un producto muy sólido que no defrauda, no puede defraudar. Con dos grandes tipos de juego (polis y corredores) que luchan muy fuerte por ser constantemente más divertido el uno que el otro (yo me quedo con los policías) y un multijugador ambicioso y bien diseñado, Hot Pursuit se presenta como una sorpresa muy, muy agradable cuando falta tan poco para que el año se nos vaya; si os gusta la conducción arcade, si os gustó Burnout en algún momento, si albergáis algo de amor en vuestro corazoncito por la diversión, comprar Hot Pursuit es apostar a caballo ganador. [8]
P.S.: Me entero a posteriori de que el puto Johnny Drama promociona el juego en la web oficial. Comprad setenta copias ya.
Fichas:
Need for Speed: Hot Pursuit (PlayStation 3), Need for Speed: Hot Pursuit (Xbox 360), Need for Speed: Hot Pursuit (PC)
Comentarios (22)
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Comentarios en Artículos
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que grande!
8bitter en "La descojonante unión de Street Fighter II y Portal ”
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@freecheeseburgerHa cogido el tono exacto caballero.
Tempano en "Aliens: Colonial Marines tiene nuevo tráiler y nueva fecha”
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tempano dijo:A quien diga algo del mando de Wü y el radar de la smartgun le escamocho.Como FPS, pues puede que bien, como representación de la temática Alien...
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