Bros before hoes

Análisis de Double Dragon Neon

Análisis de Double Dragon Neon Todavía me dan sudores fríos cuando oigo aquella versión tecno noventera de Oh Fortuna que acompañaba al tráiler de Double Dragon: La película. En el cine, Mark Dacascos y Scott Wolf combatían contra un neopunk e imperdonable Jason Patrick, que había pasado de villano de Terminator 2 a narcotraficante místico en guerra contra un montón de adolescentes rebeldes y, ojo, organizados. El motivo de la discordia era un medallón con poderes o no sé qué hostias que coronaban el pastel de mierda con una guinda de flagrante estupidez. Era 1994 y aquello, damas y caballeros, me gustaba. Hoy, como con muchas otras películas, he aprendido a disfrutarla de otro modo. La nostalgia es uno de los ingredientes, sí, pero también el sabor añejo de un cine que respondía a otros estándares, otros cánones de lo que la juventud de aquel entonces (treintañeros ahora) consideraba «molón». Y es esa idiosincrasia caduca y, a ojos del hombre de hoy, sensiblemente ridícula, la que WayForward ha tomado como lustrosa ensaladera donde servir su nuevo postre, fresquito y sabroso: Double Dragon Neon. Vivimos en un cementerio de elefantes en el que se ensamblan viejas piezas con ideas recientes para formar nuevos géneros, mientras los antiguos han muerto y languidecen a expensas de algún que otro codazo cómplice, más traído por la moda de lo retro que por un cariño sincero. El casi de WayForward es algo distinto: los tíos llevan años haciendo juegos de otro tiempo. Productos como Contra 4, BloodRayne: Betrayal o Aliens: Infestation, que hasta cuyo título suena a otras épocas, toman el testigo de una era que murió hace dos generaciones, y quizá este remake de uno de esos clásicos seminales como Double Dragon sea su forma de pagar una ofrenda a sus padres creativos. El indicio más claro es precisamente el enorme respeto de Neon por el control del juego original. Si bien se han añadido cositas como un botón de correr, otro de agacharse, otro de lanzar al enemigo y otro de ataque especial, la textura y el comportamiento de los personajes al recibir órdenes del pad sigue recordando a tiempos pretéritos. Quizá sea ese uno de sus defectos: a veces demasiado respeto deriva en una pérdida de dignidad, y no se puede decir que la particular dinámica de Double Dragon haya envejecido especialmente bien. Análisis de Double Dragon NeonLas hostias son hostias, no hace falta explicar mucho, pero para darle más profundidad jugable a Neon, WayForward ha confeccionado un sistema de habilidades algo sorprendente tratándose de un «yo contra el barrio» en apariencia tan purista. Recogiendo cintas de cassette que los enemigos eliminados dejan caer de vez en cuando, conseguimos nuevas argucias que se dividen en dos categorías: los ataques especiales que consumen nuestra barra de energía, y las habilidades pasivas, que alteran estadísticas como golpear más fuerte si tenemos menos del 50% de vida o absorber puntos de salud con cada golpe que infligimos. Y luego está mi recurso favorito: el high five. Chocando los cinco con nuestro compañero en cooperativo podemos repartirnos el nivel de vida de ambos para equilibrar, subirnos la energía para ataques especiales o fallar y perder un poco de salud por hacer el gilipollas. Fijaos: cassettes y high fives. Los ochenta en tu cara. De hecho el estilo visual, pese a ser 3D —justito y con animaciones reguleras, por cierto— en scroll lateral, bebe de la mayor fuente ochentera que ha dado el beat’em up: Final Fight. Mientras en el Double Dragon original olía un poco a postapocalipsis y Mad Max, sus reanimadores (¿lo pilláis?) han aprovechado la tesitura para homenajear a aquella época loca con una avalancha de referencias a los punkis, la serie B (hay un nivel en el que viajamos al espacio para pegarnos con un esqueleto extraterrestre) y el heavy metal. Y es que lo de Neon (el elemento sine qua non de todo puticlub o discoteca de los ochenta) en el título no es casualidad: el juego es histriónico, desencajado y muy radical en su puesta en escena. Casi puedo imaginar a sus desarrolladores escribiendo código entre risotadas histéricas, con la corbata puesta en la cabeza, la camisa empapada de champán y la nariz manchada de polvillo blanco. Análisis de Double Dragon Neon El resultado es divertido y no provoca el rechazo de otras transfusiones vergonzantes como aquel remake de Golden Axe del que no me quiero ni acordar. Se ha puesto mimo en su ambientación, se ha optado por una música y un doblaje en sintonía con su espíritu casi circense, y se ha hecho lo que se ha podido por enriquecer unos controles desfasados de un género reacio a adaptarse. Si uno juega en soledad a Double Dragon Neon, el choque contra la realidad de que antes los juegos eran más difíciles le pega en los morros con la contundencia de una manada de fans en un backstage de Justin Bieber. En pareja, la cosa se vuelve más sostenible y quien sea un nostálgico de las hostias contra pandilleros van a encontrar en él una agradecida palmadita en la espalda, algo torpe y brusca, pero de las que dicen: «te entiendo perfectamente, tío». [7]
Redactor
  1. octopus phallus

    Qué feo y ortopédico que es, madre mía.

    Jope, he tenido que editarme porque pensaba que era un juego para móviles por los graficuchos esos o_o

    Sprites, sprites ahora y siempre, como el de Scott Pilgrim…

  2. adelucas

    ¿Le habeis puesto la misma nota que darksiders 2? WAHT

  3. Pep Sànchez

    Ciertamente, con lo que ha hecho WayForward en 2D, esta cosa tan terriblemente fea no tiene ningún sentido.

  4. Jesús Alonso Abad

    octopene dijo:
    Sprites, sprites ahora y siempre, como el de Scott Pilgrim…

    Eso mismo. Y más velocidad, que anteayer me eché un Double Dragon 2, y daban los puños (¡y las patadas!) considerablemente más rápido.

    pep_sanchez dijo:
    Ciertamente, con lo que ha hecho WayForward en 2D, esta cosa tan terriblemente fea no tiene ningún sentido.

    Y tanto.

  5. Madcore

    tenia que haber sido 2D. WayForward en las 2d es amor puro y duro joer. Son como Treasure, que en las 2d son amor, pero en 3d les falla algo (en el caso de Treasure, les falla si no son shot´em up, aunque rompo una lanza en favor del Wario World de cube, que parece que no, pero es divertidisimo)

  6. broza

    Robert Patrick, no Jason…

  7. putifruti

    ¿El remake cutre del 2 se canceló? Estaba anunciado mucho antes que este. Se llamaba «Double Dragon II Wander of the Dragons»

  8. Epetekaun

    @pinjed ¿Se puede jugar online a dos jugadores o es solamente en la misma consola?

  9. Redgar

    Lo que podría haber sido este juego…en 2D.
    ¿Qué tal el de Aifon?:http://www.youtube.com/watch?v=ZnKSJZpx6YY&feature=related

  10. Jesús Alonso Abad

    @redgar
    Al final va a haber que hacer uno…

    Por cierto, ¿lo del aifon es alguna clase de indirecta? XD

  11. VaciadoMortal

    Nefasto. Emocionado por la grandeza de su banda sonora me lo bajé sin miramientos…y me parece una ponzoña injugable (al menos en single player). Imposible pasar de la primera fase sin vender tu alma al diablo.

  12. Enich

    @epetekaun Por el momento se puede jugar en co-op local (solo), pero está en marcha el parche para jugar online, que saldrá en «breve» (esperemos).

  13. Oldsnake

    Me parecía una mierda pero ya adaptado al mando hasta me ha divertido, tanto como para aceptar que se merece algo por encima del seis, yo concuerdo con la nota; vamos el control es torpe pero la maña siempre gana, aún a solas!

  14. SavageSteak

    un 7? Me esperaba un 4. O menos.

  15. pinjed

    @epetekaun

    Ahora mismo solo se puede en la misma consola, pero lo van a parchear para permitir coop online.

  16. pinjed

    Estáis siendo un poco injustos con lo de los gráficos, eh. No son ni de lejos TAN horribles.

  17. MRCafeinas

    johnnycron dijo:
    Yo no entiendo esta moda de hacer remakes infinitamente mas horribles que las obras originales, la verdad.

    Pues en este caso es cojonudo el remake

    http://youtu.be/zjWpH0ihyQA

  18. sdjuan

    La demo y no mas Santo Tomas.